Caminando con Conciencia

Caminando con Conciencia

Una Guía para la Meditación Caminando

Luang Por Liem Thitadhammo

Traducido del Tailandés por Thàniyo Bhikkhu

 El secreto de
la meditación caminando
es caminar de una
manera que
imprimirá nada más que
apacible felicidad
en cada paso.

 Caminar – Algo que Todos Debiésemos Saber cómo hacer

Caminar en jong-grom es una manera de practicar meditación
mientras caminamos de un lado a otro. Cultivar esto
traerá felicidad y serenidad a nuestra práctica.

Cuando caminamos en meditación, hemos de movernos
sin apuro, con una actitud apacible y relajada,
y una sonrisa en nuestro rostro. Caminando, tenemos todo
el tiempo del mundo, y nada más en absoluto
que tengamos que hacer.

Con cada paso, dejamos que nuestras preocupaciones e inquietudes
se desvanezcan. Debemos dar cada paso de esta manera,
por el  bien de habitar en la serena felicidad. Esto no está más allá de nuestra capacidad. Cada uno de nosotros
puede hacerlo, pues todos realmente deseamos morar en la serena felicidad.

Caminando con Relajo

En nuestras vidas diarias, los pasos que tomamos están cargados
con nuestras ansiedades y preocupaciones – sobrecargados con
miedo. Se podría decir que nuestras vidas están hechas de meses
y años de preocupación. Es por eso que no podemos dar nuestros
pasos con relajo.

Este mundo está lleno de belleza, con muchos caminos preciosos
y cautivadores que elegir. Hay caminos aromatizados por
la fragancia de los florecimientos, y arreglados con
deliciosas selecciones de color. Pero pasamos inconcientes de ello,
no hacemos pausa para admirar nuestros alrededores, con los pasos
vacilantes de quien está incómodo.

Caminar en jong-grom involucra re-entrenar la manera en que
caminamos – de manera de aprender a movernos con relajo.

Cuando yo era nuevo en este entrenamiento del Dhamma-Vinaya,
inicialmente caminaba sin seguridad,
sin estabilidad. En el comienzo todos somos así.
Pero luego, después de no muchas semanas, somos capaces
de caminar con seguridad y con estabilidad; despejado, luminoso
y calmo – de manera muy natural. Nuestras vidas son a menudo desordenadas y caóticas.
Estamos continuamente apurados y bajo presión por este o aquel
asunto. Sentimos que tenemos que corretear constantemente.
Pero ¿hacia dónde es que nos apresuramos? Esta es una pregunta
que tendemos a no hacernos.

Caminar en jong-grom es como dar un paseo. No necesitamos
definir ninguna meta definida, o límite de tiempo. Caminamos
en meditación simplemente para caminar en meditación. El punto
es solamente caminar, sin ninguna meta a alcanzar. La meditación
caminando no es un método – es un propósito. Cada paso que
damos es nuestra vida.

Cada paso es serena felicidad. Esa es la razón por la que
no caminamos apurados. Esa es la razón por la que damos
nuestros pasos  con mesurada dignidad. No hay un lugar donde
debamos llegar, ni meta que nos jale hacia delante. De esta manera,
caminamos atentos, con satisfacción en nuestro rostro.

Caminamos en meditación para desechar nuestras preocupaciones, de una vez
y para siempre.

Imaginen que tuviésemos los ojos de un Buddha, podríamos
ver los pasos de otros impresos en el suelo –
registros grabados de sus preocupaciones y
tristeza. Notaríamos estas marcas al pasar,
como un científico que observa micro-organismos
por un microscopio.

El secreto para caminar en jong-grom es caminar de una
manera que imprimirá nada más que apacible felicidad
en cada paso. Para caminar así, debemos aprender
a sacarnos de encima toda nuestra tristeza y
preocupaciones, sin excepción.

 Caminar en un Lugar libre de Polvo

Debemos caminar a la manera de quien no tiene preocupaciones.
Esto significa caminar en un lugar de pureza. En tal lugar,
hay asombrosa belleza, paz, e inmensa felicidad.

Si te encontrases en un lugar como tal, ¿de qué manera
caminarías? ¿Puedes realmente estar seguro de que
no dejarías impresiones de preocupación y tristeza,
ahí en tus huellas, es ese lugar puro? Si traemos tristeza
y preocupaciones, y las imprimimos en el suelo, dejaremos
la tierra manchada con trazos de nuestra penumbra.

Si hemos de vivir en este mundo serenamente y felices,
es esencial que caminemos con apacibilidad y relajo
desde este mismísimo momento en adelante.
Si somos capaces de pisar en la superficie de esta tierra
con felicidad y serenidad, entonces no hay necesidad
en absoluto de viajar a la tierra del Buddha. Tanto aquello
que es mundano como aquello que es puro nacen justo aquí
en el centro de nuestros corazones. En todo momento que estamos
libres, apacibles y felices, lo mundano es puro, y la pureza es mundana.
No hay lugar alguno donde necesitemos ir, ni necesidad de depender
de los pasos del Buddha histórico.

En el momento en que nos damos cuenta de que lo mundano y lo
puro  realmente nacen del corazón, estamos repletos de
felicidad. Estamos felices por que sabemos que hay polvo
y libertad de ese polvo. Si abrimos los ojos y caminamos,
atentos, serenos y felices, caminaremos en ese lugar de pureza.
Esta será nuestra inspiración para caminar en jong-grom cada día.

La Manera en que Caminamos Por la Vida

Cuando camines en meditación, por favor camina de manera
natural. No hay necesidad de mantener las manos juntas en el pecho,
o mantener una postura rigurosa. Escoge un camino tranquilo y
apacible en el bosque, en un parque público, en la rivera de un río,
o en un monasterio  o centro de meditación.

Puedes practicar a cualquier hora. Si alguien te ve,
sabrán que estás caminando en jong-grom, y
no te molestarán. Toda vez que te encuentres
con alguien durante tu meditación, simplemente haz un
breve gesto de respeto, juntando las palmas y elevándolas
al pecho. luego sigue caminando.

Yo solía caminar en jong-grom temprano en la mañana y
en la noche, cuando vivía en el bosque. Los animales del bosque,
mis amigos vecinos, vendrían y llamarían cuando me veían caminando.
No estaban familiarizados con los movimientos de alguien caminando
con relajo, apacible y tranquilo. Pero, si  fuese a caminar rápido,
simplemente pensarían, ‘Eso es algo normal. Y no prestarían más
atención’.

La mayoría de nosotros en estos días va por la vida, ya sea
que estemos caminando, parados, sentados, o mirando todas
las distintas cosas en el mundo y sus variados seres vivos,
como si estuviésemos caminando sonámbulos. No tenemos idea
lo que estamos haciendo, o en que dirección vamos. Nuestro
despertar dependerá de si somos capaces de caminar con
atención. El futuro de todos los seres vivos en la tierra
realmente depende de la manera en que damos cada paso
que damos. “Aquel que rastree los pasos de su corazón
escapará de la trampa de Mara.”

 

Caminando por el Despertar

Caminar en jong-grom puede abrir nuestros ojos y oídos
a las maravillas del universo, y cambiar el mundo
a un lugar de paz y dicha. Puede ayudarnos a dar fin
al sufrimiento, pesar, tristeza y preocupaciones, y darnos
la felicidad de la paz. De igual manera, puede capacitarnos
para ver el sufrimiento de la vida. Si no podemos ver
aquello que surge frente y alrededor nuestro, ¿cómo podemos
esperar ver nuestra propia naturaleza?
Ver nuestra propia naturaleza no es probable que ocurra
cerrando nuestros ojos. Al contrario,
debemos abrir los ojos, y despertar hacia la real
naturaleza de la manera en  que realmente son en el mundo.
Abrir nuestros ojos nos capacitará para ver la naturaleza dentro nuestro,
y nuestra propia naturaleza de un Buddha interior:
despertar. Las penurias de la pobreza, y el encanto de la riqueza:
incluso el poder que estas cosas pueden ejercer
sobre nosotros no pueden separarnos de nuestra propia
naturaleza esencial.
Caminos sombreados con árboles cargados de hojas, y
y otros con bellas cubiertas de hojas caídas, estos son los
caminos de jong-grom que tenemos en frente. Debemos
regocijarnos en estos caminos de meditación. No nos
distraerán. Mientras caminamos, observaremos y
notaremos, despertando al real sufrimiento del
mundo.

Todo sendero en este mundo puede ser un camino
para la meditación para nosotros. A medida que despertamos,
no dudaremos en caminar por estos caminos.

Esto es despertar.

Esto es saber.

Y esto es sabiduría

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