Creando Beneficio

Si uno trabaja sin estar preocupado de las cosas,
o sin mucho de una mente crítica,
uno puede en verdad hacer las cosas apropiadamente.

Creando Beneficio

El 25 de Abril del 2006 (2549)
durante su visita al
Monasterio Bodhivana en Melbourne, se le pidió a
Luang Por algún consejo para practicar mientras se trabaja.
Aquí hay algunos extractos de su respuesta:

 

El Venerable Ajahn Buddhadasa dio buenos consejos (respecto al tópico del trabajo): “Necesitamos trabajar sin sensaciones de upadana o aferramiento.” Cuando yo trabajo no estoy preocupado de nada ni pienso mucho en absoluto. Solo sigo haciendo el trabajo, solo para hacer algo que es de alguna manera útil a la comunidad. Eso es todo. No pienso en que si hay mucho que hacer o no – eso solo le causa a uno preocupación. Además no hago las cosas esperando que el resultado dure por mucho tiempo – solo considero que las cosas que construyamos sean los suficientemente buenas como para dar refugio del calor y el frío. Aún así, trato de hacer un buen trabajo. Supongo que hace una diferencia en la estabilidad de las cosas si es que el trabajo fue hecho apropiadamente o no. Si uno trabaja sin estar preocupado de las cosas, o sin mucho de una mente crítica, uno puede en verdad hacer las cosas apropiadamente.

Con el trabajar, es igual que con viajar: si no nos interesa llegar al destino particularmente rápido, la distancia no parecerá mucha. Pero si queremos llegar más rápido de lo usual, nuestro propósito estará lejos. Estas cosas dependen de nuestros deseos.

Cuando trabajamos, podemos prestar atención a las distintas posturas y movimientos corporales que realizamos y observarlos. Si mantenemos conciencia de nuestro cuerpo, el estrés que viene del poder del deseo no nos pesará. Ya sea que estemos sentados, parados, caminando o recostados no habrá nada (pesado). Podemos ver todo como un asunto de cambiar la postura corporal, incluido el trabajo.

Cuando trabajamos a veces experimentamos fuertes sensaciones que usualmente no tenemos que enfrentar. Pero enfocándonos en el vacío mientras trabajamos o viendo el trabajo meramente como un cambio de postura podemos tornar la experiencia en algo bueno. En el caso de trabajo de oficina o de escribir, tampoco hay mucho problema, a menos que nos preocupemos mucho. Entonces las cosas se pueden volver difíciles. Si no pensamos nada acerca de lo que hacemos, se vuelven absolutamente normales.

Hay distintos tipos de trabajo – trabajo tosco, por ejemplo, cuando construimos para proveer los soportes básicos para las necesidades físicas de nuestros cuerpo, las moradas para vivir. Este tipo de trabajo demanda gran sacrificio. Luego está el trabajo de crear beneficio (para la sociedad), tal como enseñar el Dhamma.

El Buddha señaló ciertas cualidades que un maestro del Dhamma necesita, por ejemplo

–  Uno no debe esperar nada a cambio por enseñar el Dhamma, sino solo apuntar a establecer perspectivas (correctas) en una manera apropiada y adecuada y que de pie a cosas útiles.

–  Uno debe enseñar el Dhamma de manera bien razonada y sistemática, gradualmente, sin omitir asuntos de significado

–  Uno no debe enseñar por ganancias (materiales).

–  Uno no debe enseñar elogiándose a sí mismo ni haciendo comentarios insinuantes o denigrantes acerca de otros.

Enseñar el Dhamma también es trabajo. Pero si nos mantenemos en línea con el Dhamma, tales intenciones insanas como las mencionadas no surgirán. Nuestra intención es solamente apuntar a ofrecer mejoras y correcciones por el bien de ser beneficioso.

Cuando yo aún tenía la edad en que uno es muy fuerte, mientras vivía con Luang Pu Chah, a veces él me pedía que cosiera túnicas para los nuevos candidatos que querían practicar y entrenar bajo el Dhamma-Vinaya temporalmente. Un año fueron 40 o 50 conjuntos de túnicas triples. Para coser tanto, uno debe comenzar con ello cada mañana. Si uno hace el trabajo albergando sensaciones negativas en la mente, deberá experimentar sensaciones de irritación e ira y eventualmente comenzar a quejarse. Yo fui capaz de hacer la tarea sintiéndome bien. Si en un día en particular terminaba solo cierta cantidad, estaría bien con solo eso, continuaría al día siguiente, y simplemente seguir haciendo el trabajo. No tenía sensación alguna al respecto. Cuando era tiempo de parar, paraba. Luang Pu Chah nos dijo que hiciéramos solo la cantidad que pudiéramos. Y cuando llegaba la noche, la pasaba tranquilamente manteniendo mi meditación. Entonces, esto también es un tipo de trabajo. Uno debe trabajar con una voluntad por ayudar y una actitud de sacrificio en la mente. Es por el bien que uno se sacrifica.

Antes, cuando Luang Pu Chah aún era joven, cuando alguien venía a vivir con él, él era muy solidario y servicial, aunque era la política dejar que las personas pasaran un tiempo por sí solos al comienzo – para que así pudiesen probar si es que podrían lograrlo, vivir en un lugar tan poco familiar. Después que lo lograban, Luang Pu Chah se basaba en el método de dejar que las personas se ayuden a sí mismas con todo el trabajo y la práctica. Todo esto quería decir, darle a las personas la oportunidad de vivir auto-suficientemente.

En cuanto al coser túnicas –  en los viejos tiempos eran cosidas a mano. Uno usaba agujas y no máquinas o las herramientas que tenemos hoy. Luang Pu Chah ayudaba a cortar, pero uno debía coser por uno mismo. Para que una túnica fuera terminada tomaba muchos, muchos días. Estas prácticas muestran cuánto le importaba a Luang Pu Chah que fuéramos capaces de cuidarnos a nosotros mismos.

Respecto al uso de nuestros requisitos – las maneras de vestir las túnicas y de cuidarlas, o incluso cómo practicamos al conducir nuestros cuerpos en todas las posturas – Luang Pu Chah daba el consejo de hacer las cosas atentamente: sentado con atención, caminando y parado y así, o estar atento al ponerse la túnica. Todo daría pie algún día a que las personas se volvieran auto-suficientes. Y no serían una carga para otros haciendo que hagan todo por ellas. Este también es un aspecto del ‘trabajo’.

La manera en que Luang Pu Chah vivió, no es el caso que uno no tenga que hacer nada. Uno realiza trabajos que son de beneficio para uno mismo y para la comunidad al mismo tiempo.

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