Pasajes §§1-7

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Pasajes del Canon Pali  (§§1-7)

§ 1 Antes de mi auto-despertar, cuando aún era un Bodhisatta no-despierto, se me ocurrió el pensamiento: ‘¿Por qué no me mantengo dividiendo mi pensamiento en dos tipos?’ Entonces hice del pensamiento imbuido en sensualismo, del pensamiento imbuido en malevolencia y del pensamiento imbuido en daño un tipo, y del pensamiento imbuido en renuncia, del pensamiento  imbuido en benevolencia y del pensamiento imbuido en no-daño otro tipo.

Y mientras permanecía así diligente, ferviente y resuelto, surgió pensamiento imbuido en sensualismo. Discerní que ‘Ha surgido pensamiento imbuido en sensualismo en mí; y eso conduce a mi propia aflicción o a la aflicción de otros o a la aflicción de ambos. Obstruye el discernimiento, promueve las dificultades y no conduce al Desatamiento.’

“Cuando me di cuenta de que llevaba a mi propia aflicción, aminoró. Cuando me di cuenta de que llevaba a la aflicción de otros… a la aflicción de ambos… que obstruye el discernimiento, que promueve las dificultades y que no conduce al Desatamiento, aminoró. Cada vez que un pensamiento imbuido en sensualismo hubo surgido, simplemente lo abandonaba, lo removía, lo disipaba, lo eliminaba de la existencia. (Similarmente con pensamientos imbuidos en malevolencia y daño)

“Lo que un monje frecuentemente persiga en su pensar y sopesar, esa se vuelve la inclinación de su conciencia. Si un monje frecuentemente persigue pensamientos imbuidos en sensualismo, abandonando pensamientos imbuidos en renuncia, su mente se inclina por ese pensamiento imbuido en sensualismo. (Similarmente con pensamientos imbuidos en malevolencia y daño)

“Tal como en el último mes de las Lluvias, en la estación de otoño cuando los cultivos están madurando, un pastor cuidaría de sus vacas: las dirigiría, guiaría y dominaría con un palo hacia este lado y a aquél. ¿Por qué? Porque prevé que de aquello surgen latigazos o encarcelamiento o una multa o la censura pública [si permite que sus vacas deambulen por los cultivos]. De la misma manera yo preví en las cualidades inhábiles inconvenientes, degradación y corrupción, y preví en las cualidades hábiles recompensas relacionadas con la renuncia y que promovían la purificación.

“Y mientras permanecía así diligente, ferviente y resuelto, surgió pensamiento imbuido en renuncia. Discerní que ‘Ha surgido pensamiento imbuido en renuncia en mí; y eso no me conduce ni a mi aflicción ni a la aflicción de otros ni a la aflicción de ambos. Fomenta el discernimiento, promueve la falta de dificultades y conduce al Desatamiento. Si yo fuese a pensar y sopesar en esa línea durante una noche… durante un día… durante un día y una noche, no imagino ningún peligro que pudiera venir de ello, excepto que pensar y sopesar durante mucho tiempo cansaría el cuerpo. Cuando el cuerpo está cansado, la mente está inquieta; y una mente inquieta está lejos del reposo.’ Así pues calmé mi mente internamente, la tranquilicé, la unifiqué y la reposé. ¿Para qué? Para que mi mente no estuviera inquieta. (Similarmente con pensamientos imbuidos en benevolencia y no-daño)

“Lo que un monje frecuentemente persiga en su pensar y sopesar, esa se vuelve la inclinación de su conciencia. Si un monje frecuentemente persigue pensamientos imbuidos en renuncia, abandonando pensamientos imbuidos en sensualismo, su mente se inclina por ese pensamiento imbuido en renuncia. (Similarmente con pensamientos imbuidos en benevolencia y no-daño)

“Tal como en el último mes de la estación de calor, cuando todas las cosechas han sido recogidas en el pueblo, un pastor cuidaría de sus vacas: Mientras estuviera descansando a la sombra de un árbol o en el cielo abierto, él simplemente permanece atento a ‘aquellas vacas’. De la misma manera, yo simplemente permanecí atento a aquellas ‘cualidades mentales’.

“Una persistencia inagotable surgió en mí, y se estableció una atención interior nítida. Mi cuerpo estaba calmado y sin excitación, mi mente reposada y unificada. Apartado del sensualismo, apartado de cualidades mentales inhábiles, entré y permanecí en el primer jhana: con dicha y placer nacidos del retiro, acompañado de pensamiento dirigido y evaluación. Con el apaciguamiento de los pensamientos dirigidos y las evaluaciones, entré y permanecí en el segundo jhana: con dicha y placer nacidos de la compostura, la unificación de la conciencia libre del pensamiento dirigido y evaluación – seguridad interna. Con el desvanecimiento del rapto, permanecí en la ecuanimidad, atento, alerta, y físicamente sensible al placer. Entré y permanecí en el tercer jhana, de los cuales los Nobles declaran, ‘Ecuánime y atento, él tiene una morada agradable. Con el abandono del placer y el dolor – como con la anterior desaparición de la euforia y el sufrimiento – entré y permanecí en el cuarto jhana: pureza de ecuanimidad y atención, sin placer ni dolor.

“Cuando la mente estaba así concentrada, purificada, radiante, sin mácula, libre de corrupción, flexible, maleable, firme y hubo alcanzado la imperturbabilidad, la dirigí al conocimiento del recuerdo de mis vidas pasadas . Recordé mis múltiples vidas pasadas, esto es, un nacimiento, dos… cinco, diez… cincuenta, cien, mil, cien mil, muchos eones de contracción cósmica, muchos eones de expansión cósmica, muchos eones de contracción y expansión cósmica: ‘Allí tuve tal nombre, pertenecí a tal clan, tuve tal apariencia. Tal fue mi alimento, tal mi experiencia de placer y dolor, tal el final de mi vida. Muriendo en este estado, resurgí allí. Allí también tuve tal nombre, pertenecí a tal clan, tuve tal apariencia. Tal fue mi alimento, tal mi experiencia de placer y dolor, tal el final de mi vida.  Muriendo en ese estado, resurgí aquí.’ Así recordé mis múltiples vidas pasadas en sus modos y detalles.

“Este fue el primer conocimiento que obtuve en la primera vigilia de la noche. La ignorancia fue destruida; el conocimiento había surgido; la oscuridad fue destruida; la luz había surgido – como ocurre en uno que es diligente, fervoroso y resoluto.

“Cuando la mente estaba así concentrada, purificada, radiante, sin mácula, libre de corrupción, flexible, maleable, firme y hubo alcanzado la imperturbabilidad, la dirigí al conocimiento de fallecimiento y reaparición de los seres . Vi – por medio del ojo divino, purificado y que supera al humano – seres falleciendo y reapareciendo, y observé cómo eran inferiores y superiores, hermosos y feos, afortunados y desafortunados según su kamma: ‘Estos seres – dotados de mala conducta de cuerpo, palabra y mente, que injuriaron a los Nobles, que mantuvieron opiniones erróneas y realizaron acciones bajo la influencia de las opiniones erróneas – con la descomposición del cuerpo, tras la muerte, han reaparecido en el plano de la privación, en el destino malo, en los reinos inferiores, en el infierno. Pero estos seres – dotados de buena conducta de cuerpo, palabra y mente, que no injuriaron a los Nobles, que mantuvieron opiniones correctas y realizaron acciones bajo la influencia de las opiniones correctas – con la descomposición del cuerpo, tras la muerte, han reaparecido en los destinos buenos, en mundo celestial’. Así –  por medio del ojo divino, purificado y que supera al humano – vi seres falleciendo y reapareciendo, y observé cómo eran inferiores y superiores, hermosos y feos, afortunados y desafortunados según su kamma.

“Este fue el segundo conocimiento que obtuve en la segunda vigilia de la noche. La ignorancia fue destruida; el conocimiento había surgido; la oscuridad fue destruida; la luz había surgido – como ocurre en uno que es diligente, fervoroso y resoluto.

“Cuando la mente estaba así concentrada, purificada, radiante, sin mácula, libre de corrupción, flexible, maleable, firme y hubo alcanzado la imperturbabilidad, la dirigí al conocimiento de la finalización de las corrupciones mentales . Observé, como había llegado a ser, que ‘Esto es estrés… Esto es el origen del estrés… Esta es la cesación del estrés… Esta es el camino que lleva a la cesación del estrés… Estas son las corrupciones… Este es el origen de las corrupciones… Esta es la cesación de las corrupciones… Este es el camino que lleva a la cesación de las corrupciones.’ Mi corazón, sabiendo así, viendo así, fue liberado de la corrupción de la sensualidad, liberado de la corrupción del devenir, liberado de la corrupción de la ignorancia. Con la liberación, hubo el conocimiento ‘Liberado’. Observé que ‘El nacimiento ha terminado, la vida santa se ha cumplido, la tarea realizada. No hay nada más para este mundo.’

“Este fue el tercer conocimiento que obtuve en la tercera vigilia de la noche. La ignorancia fue destruida; el conocimiento había surgido; la oscuridad fue destruida; la luz había surgido – como ocurre en uno que es diligente, fervoroso y resoluto.

MN 19

§ 2 Mientras estaban sentados a un lado, los Kalamas de Kesaputta dijeron al Bendito, “Venerable señor, existen algunos ascetas y contemplativos que vienen a Kesaputta. Exponen y glorifican sus propias doctrinas, pero en cuanto a las doctrinas de otros, las desprecian, las vilipendian, muestran desdén por ellas, y las menosprecian. Y luego otros ascetas y contemplativos vienen a Kesaputta. Exponen y glorifican sus propias doctrinas, pero en cuanto a las doctrinas de otros, las desprecian, las vilipendian, muestran desdén por ellas, y las menosprecian. Nos dejan simplemente inciertos y dudosos: ¿Cuál de estos venerables ascetas y contemplativos está diciendo la verdad, y cuáles están mintiendo?”

“Claro que están inciertos, Kalamas. Claro que están dudosos. Cuando hay razones para la duda, nace la incerteza. Así que en este caso, Kalamas, no se atengan a reportes, a leyendas, a tradiciones, a escrituras, a conjeturas, a inferencias, a analogías, a concordancia mediante ponderación de las perspectivas, a probabilidades, o al pensamiento, ‘Este contemplativo es nuestro maestro.’ Cuando sepan por sí mismos que, ‘Estas cualidades son inhábiles; estas cualidades son reprochables; estas cualidades son criticadas por el sabio; estas cualidades, al ser adoptadas y cargadas, conducen a daño y sufrimiento’ — entonces deben abandonarlas…

“¿Qué piensan Kalamas: Cuando la codicia surge en una persona, surge para el bienestar o para el daño?”

“Para el daño, lord.”

“Y aquella persona codiciosa, invadida por codicia, su mente poseída por la codicia: ¿Acaso no mata seres vivos, toma lo que no se le ha dado, va tras la mujer de otra persona, dice mentiras, e induce a otros a hacer lo mismo, todo lo cual es para daño y sufrimiento a largo plazo?”

“Sí, lord.”

(Similarmente para la aversión y la delusión.)

Entonces, ¿Qué piensan, Kalamas: son estas cualidades hábiles o inhábiles?”

“Inhábiles, lord.”

“Reprochables o irreprochables?”

“Reprochables, lord.”

“Criticadas por el sabio o elogiadas por el sabio?”

“Criticadas por el sabio, lord.”

“Al ser adoptadas y cargadas, conducen a daño y sufrimiento, o no?”

“Al ser adoptadas y cargadas, conducen a daño y sufrimiento…”

“…Ahora, Kalamas, no se atengan a reportes, a leyendas, a tradiciones, a escrituras, a conjeturas, a inferencias, a analogías, a concordancia mediante ponderación de las perspectivas, a probabilidades, o al pensamiento, ‘Este contemplativo es nuestro maestro.’ Cuando sepan por sí mismos que, ‘Estas cualidades son hábiles; estas cualidades son irreprochables; estas cualidades son elogiadas por el sabio; estas cualidades, al ser adoptadas y cargadas, conducen a bienestar y felicidad’ — entonces deben ingresar y permanecer en ellas.

“¿Qué piensan Kalamas: Cuando la carencia de codicia surge en una persona, surge para el bienestar o para el daño?”

“Para el bienestar, lord.”

“Y aquella persona no codiciosa, no invadida por codicia, su mente no poseída por la codicia: no mata seres vivos, no toma lo que no se le ha dado, no va tras la mujer de otra persona, no dice mentiras, ni induce a otros a hacer lo mismo, todo lo cual es para el bienestar y felicidad a largo plazo— ¿correcto?”

“Sí, lord.”

(Similarmente para la aversión y la delusión.)

Entonces, ¿Qué piensan, Kalamas: son estas cualidades hábiles o inhábiles?”

“Hábiles, lord.”

“Reprochables o irreprochables?”

“Irreprochables, lord.”

“Criticadas por el sabio o elogiadas por el sabio?”

“Elogiadas por el sabio, lord.”

“Al ser adoptadas y cargadas, conducen al bienestar y felicidad, o no?”

“Al ser adoptadas y cargadas, conducen al bienestar y felicidad…”

— AN 3.65

§ 3. Ahora, ¿Qué es lo inhábil? Tomar vidas es inhábil, tomar lo que no ha sido dado… la mala conducta sexual… mentir… el hablar abusivo… el hablar divisivo… la charla banal es inhábil. La codicia… la malevolencia… las perspectivas incorrectas son inhábiles. Estas cosas son denominadas inhábiles.

¿Y cuáles son las raíces de lo que es inhábil? La avidez es una raíz de lo que es inhábil, la aversión es una raíz de lo que es inhábil, la delusión es una raíz de lo que es inhábil. Estas cosas son denominadas las raíces de lo que es inhábil.

¿Y qué es lo hábil? Abstenerse de tomar vidas es hábil, abstenerse de tomar lo que no ha sido dado… de la mala conducta sexual… de mentir… del hablar abusivo… del hablar divisivo… de la charla banal es hábil. La carencia de codicia… la carencia de  malevolencia… las perspectivas correctas son hábiles. Estas cosas son denominadas hábiles.

¿Y cuáles son las raíces de lo que es hábil? La carencia de avidez es una raíz de lo que es hábil, la carencia de aversión es una raíz de lo que es hábil, la carencia de delusión es una raíz de lo que es hábil. Estas cosas son denominadas las raíces de lo que es hábil.

— MN 9

§ 4. El Tathagata, el Digno, el Correctamente Auto-despierto tiene dos discursos del Dhamma dados en secuencia. ¿Cuáles dos? ‘Ve el mal como mal.’ Este es el primer discurso del Dhamma. ‘Habiendo visto el mal como mal, desencántate de ello, vuélvete imparcial hacia ello, liberado de ello.’ Este es el segundo discurso del Dhamma…

…Ve el mal
Sé imparcial hacia el mal.
Con una mente imparcial hacia el mal
Pondrás fin al sufrimiento.

— Iti 39

§ 5. Abandonen lo inhábil, monjes. Es posible abandonar lo que es inhábil. Si no fuese posible abandonar lo que es inhábil, no les diría, ‘Abandonen lo inhábil.’ Pero ya que es posible abandonar lo que es inhábil, les digo, ‘Abandonen lo inhábil.’ Si este abandono de lo que es inhábil fuese conducente al daño y el dolor, no les diría, ‘Abandonen lo inhábil.’ Pero ya que este abandono de lo que es inhábil es conducente al beneficio y la felicidad, les digo, ‘Abandonen lo inhábil.’

Desarrollen lo hábil, monjes. Es posible desarrollar lo que es hábil. Si no fuese posible desarrollar lo que es hábil, no les diría, ‘Desarrollen lo hábil.’ Pero ya que es posible desarrollar lo que es hábil, les digo, ‘Desarrollen lo hábil.’ Si este desarrollo de lo que es hábil fuese conducente al daño y el dolor, no les diría, ‘Desarrollen lo hábil.’ Pero ya que este desarrollo de lo que es hábil es conducente al beneficio y la felicidad, les digo, ‘Desarrollen lo hábil.’

— AN 2.19

 

§ 6. El Buddha: ¿Qué piensas, Rahula: Para qué es un espejo?

Rahula: Para reflejar, señor.

El Buddha: De igual manera, Rahula, los actos corporales, los actos verbales, y los actos mentales deben realizarse con repetida reflexión.

Cuando sea que quieras realizar un acto corporal, debes reflexionar acerca de éste: ‘¿Este acto corporal que quiero realizar — conduciría a la auto-aflicción, a la aflicción de otros, o la de ambos? ¿Es un acto corporal inhábil, con consecuencias dolorosas, resultados dolorosos?’ Si, al reflexionar, sabes que conduciría a la auto-aflicción, a la aflicción de otros, o la de ambos; que sería un acto corporal inhábil, con consecuencias dolorosas, resultados dolorosos, entonces todo acto corporal de ese tipo es absolutamente inadecuado para ti realizarlo. Pero si al reflexionar sabes que provocaría aflicción… que sería un acto corporal hábil, con consecuencias felices, resultados felices, entonces todo acto corporal de ese tipo es adecuado para ti realizarlo.

(Similarmente con actos verbales y actos mentales.)

Mientras estás realizando un acto corporal debes reflexionar acerca de éste: ‘¿Este acto corporal que estoy realizando — conduce a la auto-aflicción, a la aflicción de otros, o la de ambos? ¿Es un acto corporal inhábil, con consecuencias dolorosas, resultados dolorosos?’ Si, al reflexionar, sabes que conduce a la auto-aflicción, a la aflicción de otros, o la de ambos… debes renunciar a él. Pero si al reflexionar sabes que no… puedes continuar con él.

(Similarmente con actos verbales y actos mentales.)

Habiendo realizado un acto corporal debes reflexionar acerca de éste… Si, al reflexionar, sabes que conducía a la auto-aflicción, a la aflicción de otros, o la de ambos; que fue un acto corporal inhábil, con consecuencias dolorosas, resultados dolorosos, entonces debes confesarlo, rebelarlo, abrirlo al Maestro o a un compañero sabio en la vida santa. Habiéndolo confesado… debes ejercitar la moderación en el futuro. Pero si al reflexionar sabes que no conducía a la aflicción… era un acto corporal hábil, con consecuencias felices, resultados felices, entonces debes permanecer mentalmente refrescado y alegre, entrenando día y noche en cualidades mentales hábiles.

(Similarmente con actos verbales.)

Habiendo realizado un acto mental debes reflexionar acerca de éste… Si, al reflexionar, sabes que conducía a la auto-aflicción, a la aflicción de otros, o la de ambos; que fue un acto mental inhábil, con consecuencias dolorosas, resultados dolorosos, entonces debes sentir horror, humillación, y disgusto por él. Sintiendo horror… debes ejercitar la moderación en el futuro. Pero si al reflexionar sabes que no conducía a la aflicción… era un acto mental hábil, con consecuencias felices, resultados felices, entonces debes permanecer mentalmente refrescado y alegre, entrenando día y noche en cualidades mentales hábiles.

Rahula, todo asceta y contemplativo en el curso del pasado que purificaron sus actos corporales, actos verbales, y actos mentales, lo hicieron mediante la reflexión repetida de sus actos corporales, actos verbales, y actos mentales de esta misma manera.

Todo asceta y contemplativo en el curso del futuro… Todo asceta y contemplativo en el presente que purifican sus actos corporales, actos verbales, y actos mentales, lo hacen mediante la reflexión repetida de sus actos corporales, actos verbales, y actos mentales de esta misma manera.

Por lo tanto, Rahula, debes entrenarte: ‘Purificaré mis actos corporales mediante repetida reflexión. Purificaré mis actos verbales mediante repetida reflexión. Purificaré mis actos mentales mediante repetida reflexión.’ Así has de entrenarte.

Eso es lo que el Bendito dijo. Alegre de corazón, Rahula se deleitó en las palabras del Bendito.

— MN 61

§ 7. La no-realización de todo mal, la realización de lo que es hábil, la limpieza de la mente: Esta es la enseñanza de los Buddhas. No menospreciar, no dañar, moderación en línea con el Patimokkha, moderación en la comida, vivir en retiro, compromiso con la mente elevada: Esta es la enseñanza de los Buddhas.

— DHP.183, 185

 

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