El Noble Camino Óctuple

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H. El Noble Camino Óctuple

(pasajes §§101-114)

El noble camino óctuple es la descripción más estándar del camino Buddhista de práctica. El Buddha lo enseñó a sus primeros discípulos y a sus últimos [§240], así como también a la mayoría de aquellos en medio. Se llama noble porque cuando todos sus factores se reúnen en una forma totalmente desarrollada, se sitúan en el umbral de la entrada-en-la-corriente, el primero de los logros nobles o trascendentes.

La imagen de “camino” usado para los factores de este conjunto tiene dos grandes implicancias, las que ya hemos encontrado en II/D. Primero, la imagen implica que estos factores son medios para un fin, no un fin en sí mismos; segundo, conducen a, en vez de causar, la meta. En el contexto de este conjunto, esta imagen tiene dos niveles de significado: En el nivel principiante, este camino es una serie de cualidades que uno debe desarrollar concientemente, paso a paso, para así conducirse a sí mismo más cerca de la meta. En el nivel último o “noble”, es una convergencia de esas cualidades, totalmente desarrolladas, en la mente hasta el punto de no-creación, conducente inexorablemente a lo Inmortal. En el nivel principiante, uno debe trabajar en seguir el camino, pero en el nivel noble el camino se vuelve un vehículo que le lleva a uno a la meta.

Los ocho factores del noble camino óctuple caen bajo los “agregados” de sabiduría, virtud, y reposo mental (pañña-khandha, sila-khandha, samadhi-khandha): perspectiva correcta y orientación correcta caen bajo el agregado de sabiduría; hablar correcto, actuar correcto, y estilo de vida correcto bajo el agregado de virtud; y esfuerzo correcto, atención correcta, y reposo mental correcto bajo el agregado de reposo mental. El pasaje §105 declara que aunque los factores del noble camino caen bajo los tres agregados, los tres agregados no caen bajo los factores del noble camino. Lo que esto significa es que no toda instancia de sabiduría, virtud, o reposo mental en la mente cuenta como un factor del noble camino. Para empezar, hay asuntos tales como virtud incorrecta, reposo mental incorrecto, y sabiduría incorrecta [ver, por ejemplo, §152]. Segundo, incluso la virtud, reposo mental y sabiduría correctas cuentan como nobles solo cuando son llevadas a un punto de desarrollo avanzado. Este punto es reflejado en §106, que distingue los niveles mundano y noble para cada factor del camino. Aún cuando los factores mundanos contrarrestan a casos patentes de perspectiva incorrecta, orientación incorrecta, etc., aún están unidos a niveles sutiles de flujos mentales y pueden llevar a posterior devenir. No obstante, uno debe primero nutrir los niveles mundanos de los ocho factores antes de que puedan desarrollarse en sus contrapartes nobles.

A nivel mundano, los primeros cinco factores del camino corresponden a la facultad de convicción. Perspectiva correcta en este nivel significa creer en el principio del kamma y confiar en que aquellos que han practicado apropiadamente realmente comprenden los funcionamientos del kamma en esta vida y la siguiente. En palabras del Buddha, este nivel de perspectiva correcta sostiene que “Existe lo dado, lo que es ofrecido, lo que es sacrificado. Existen frutos & resultados de buenos & malos actos. Existe este mundo & el siguiente. Existe madre & padre. Existen seres renacidos espontáneamente; existen contemplativos & brahmanes que, conduciéndose correctamente & practicando correctamente, proclaman este mundo & el siguiente después de haberlo conocido & realizado directamente por sí mismos.” Lo que significa este pasaje es que hay mérito en la generosidad; las cualidades morales de bien y mal son partes inherentes del cosmos, y no simplemente convenciones sociales; hay vida después de la muerte; uno tiene una real deuda moral para con sus padres; y hay personas que han vivido la vida de renunciante apropiadamente de manera tal que han obtenido real y directo conocimiento de estos asuntos.

Estas creencias son los prerrequisitos mínimos para seguir el camino a la habilidad, ya que necesariamente subyacen a toda convicción sólida en el principio del kamma. Los niveles mundanos de orientación correcta entonces se edifican sobre la base de la perspectiva correcta, en cuanto uno se orienta a actuar en modos que no crearán mal kamma; el hablar correcto, actuar correcto, y el estilo de vida correcto mundano resultan naturalmente a medida que uno continúa con su orientación. El esfuerzo correcto, la atención correcta, y el reposo mental correcto, en este nivel, corresponden a las facultades de persistencia, atención y reposo mental. El reposo mental correcto, a su vez, provee de una base para el insight hacia las cuatro nobles verdades, lo que cuenta tanto como facultad de sabiduría como el nivel noble de perspectiva correcta. Una vez que la perspectiva correcta alcanza el nivel noble, ella lleva a los factores restantes del camino hacia el nivel noble también. Uno de los rasgos sorprendentes de este nivel del camino es que consiste principalmente de sabiduría y reposo mental [ver las “cualidades que han de ser desarrolladas” en §111], con los límites entre éstos cada vez más borroso. El nivel noble de orientación correcta, parte del agregado de sabiduría, consiste de pensamiento dirigido, evaluación, y unidad mental, todos los cuales son factores de jhana. El nivel noble de habla correcta, actuar correcto, y estilo de vida correcto difiere de los niveles mundanos de esos factores en que el énfasis aquí está en el estado de la mente de la persona que se abstiene de habla, actuar, y estilo de vida incorrectos. Aunque §106 no define los niveles nobles de esfuerzo, atención, y reposo mental correctos, parece seguro asumir que son equivalentes al quinto factor del noble reposo mental correcto [§150], que será discutido en III/E y III/F, en el que estos tres factores convergen con la perspectiva correcta y la orientación correcta en un estado de total desarrollo. De hecho, su reforzamiento mutuo es lo que hace a estos factores “correctos.”

Este punto es confirmado por §111, que señala que cuando el noble camino óctuple llega a la culminación de su desarrollo, tranquilidad e insight actúan sincronizados. Este punto explica además la declaración al comienzo de §106 respecto a que el camino consiste principalmente de reposo mental correcto, con los factores restantes como sus soportes y condiciones requisito: Estos a soportes y condiciones no solo conducen al reposo mental correcto, sino que cuando todos se vuelven nobles, los ocho factores se fusionan en la mente en un estado de unidad sólida. Mientras que en el nivel mundano los factores del camino, aunque interconectados, estaban separados, en el nivel noble forman un solo camino unificado.

Cuando el noble camino óctuple es logrado, la mente alcanza el nivel de entrada-en-la-corriente, el primero de los cuatro niveles de Despertar [§107]. El noble camino óctuple entonces representa la culminación de los siete conjuntos en las Alas para el Despertar [§111]. Para lograr cada uno de los siguientes niveles de Despertar — un-retorno y no-retorno — los ocho factores nobles del camino deben converger nuevamente en la mente. Sin embargo, para lograr el nivel superior — el de arahant — los ocho factores nobles del camino deben converger junto a dos más: conocimiento correcto y liberación correcta. El conocimiento correcto no es definido en ningún lugar del Canon per se, pero §195 pareciera indicar la siguiente relación entre éste y la perspectiva correcta: Perspectiva correcta es la comprensión de las cuatro nobles verdades y los deberes apropiados a cada cual, mientras que conocimiento correcto es la comprensión de que los deberes han sido llevados a realización. La conjunción de conocimiento correcto y liberación correcta refleja, a nivel superior, la conjunción de sabiduría y reposo mental en el nivel noble del camino óctuple.
El pasaje §76 indica que la liberación aquí puede ser considerada análoga al reposo mental, aunque totalmente imperturbable. El conocimiento correcto incluiría una conciencia de la imperturbabilidad de la liberación [§195], mientras que la liberación seguiría sin perturbarse incluso frente a ese conocimiento.

En este punto, incluso el camino puede ser abandonado, pues uno ha llegado a la meta [§113]. Abandonar, aquí, no significa que uno se revierte a perspectivas incorrectas, actuar incorrecto, etc.; sino que, uno ya no necesita usar la perspectiva correcta, etc., como medios para un logro posterior. Como señalan MN 107 y SN 22.122, el Despierto sigue practicando meditación y ejercitando la perspectiva correcta como moradas placenteras para la mente, propiciantes de atención y alerta, y conducentes a una vida moral tanto por su placer inherente como por el bien del ejemplo que ofrece a aquellos aún en el camino.

El noble camino óctuple, como los siete factores para el Despertar, es explicado explícitamente tanto como ciclo causal y como fórmula holográfica. Ya hemos descrito el ciclo causal, mostrando cómo el desarrollo de los factores  mundanos y nobles del camino siguen el patrón de las cinco facultades [ver también §101]. El pasaje §106 presenta un patrón holográfico, en el que el desarrollo de cada factor necesita tres factores soporte principales: perspectiva correcta, que actúa como el líder para saber cuáles son las versiones correcta e incorrecta de los factores; esfuerzo correcto, que hace el esfuerzo por abandonar la versión incorrecta y desarrollar la correcta; y atención correcta, que mantiene la labor del esfuerzo correcto en mente. Tres factores entonces que hemos identificado como esenciales al desarrollo de la habilidad — sabiduría, atención, y esfuerzo [I/A] — están involucrados en cada paso a lo largo del camino. Como resultado de ese involucramiento, se fortalecen al punto en que pueden ayudar a tornar el reposo mental correcto mundano — el cuarto factor esencial en el desarrollo de la habilidad — en reposo mental correcto noble. En este sentido, juegan un rol análogo al de la diligencia en las cinco facultades y el de la atención apropiada en los siete factores para el Despertar. De hecho, parecen ser un desarrollo total de los elementos implícitos en aquellas dos cualidades.

Una revisión rápida de los siete conjuntos mostrará que todos se desarrollan tanto en modo lineal como holográfico. Incluso los conjuntos “holográficos” — los marcos de referencia, los ejercicios correctos, y las bases del poder — contienen versiones implícitas de ciclos causales, en que los tres deben seguir las tres etapas de la meditación de los marcos-de-referencia. Incluso los conjuntos lineales de ciclo causal — las cinco facultades, las cinco fortalezas, los siete factores para el Despertar, y el noble camino óctuple — contienen formulaciones holográficas implícitas, en que la dinámica de su desarrollo es inherente en cualidades específicas o grupos de cualidades: la diligencia en el caso de las cinco facultades y fortalezas, la atención apropiada en el caso de los factores para el Despertar, y el grupo de perspectiva correcta, atención correcta, y esfuerzo correcto en el caso del noble camino óctuple. Esta combinación de patrones lineales y holográficos se vuelve más complejo cuando recordamos que cada una de las dos primeras etapas de la meditación de los marcos-de-referencia puede formar ciclos causales lineales dentro de sí mismos [II/B], mientras que dos de los factores en el grupo de tres que desarrolla al camino óctuple — atención correcta y esfuerzo correcto — son equivalentes a los conjuntos holográficos de los marcos de referencia y de los ejercicios correctos.

Esta anterior convergencia de dos patrones causales en el desarrollo del camino refleja no solamente el principio dual de la condicionalidad esto/aquello, sino también un punto muy práctico en la labor de desarrollar las habilidades en la mente. El patrón holográfico refleja el hecho de que todas las cualidades hábiles necesarias para el camino ya están ahí en la mente e interactúan continuamente a lo largo del camino. Todo lo que se necesita es que sean descubiertas y nutridas, que su coordinación sea afinada con precisión, y que puedan despachar a la mente a la meta. El patrón de ciclo causal refleja el hecho de que el proceso debe ocurrir con el tiempo, ya que cualidades específicas son enfatizadas en coyunturas específicas y fortalecidas siendo puestas en uso, y a medida que distintas cualidades hábiles necesitan alternarse para ayudarse unas a otras, paso a paso, a lo largo del camino. Una analogía se puede hacer con aprender a caminar. Un niño que aún no puede caminar ya tiene todos los músculos necesarios para caminar, pero debe localizarlos y ejercitarlos de manera coordinada, de manera que las piernas derecha e izquierda puedan ayudar y recibir ayuda la una a la otra, para así pasar del primer paso tentativo al punto en que caminar parece natural y puede ser hecho con gracia.

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