Pasajes §§115-130

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Pasajes del Canon Pali

§ 115. Mientras estaba sentado a un lado, el Venerable Ananda dijo al Bendito, ‘Esta es la mitad de la vida santa, lord: la amistad admirable, la compañía admirable, la camaradería admirable.’

‘No digas eso, Ananda. No digas eso. La amistad admirable, la compañía admirable, la camaradería admirable es en realidad el todo en la vida santa. Cuando un monje tiene a personas admirables como amigos, compañeros y colegas, puede esperarse que él desarrolle y persiga el noble camino óctuple.

‘¿Y cómo un monje que tiene a personas admirables como amigos, compañeros y colegas, desarrolla y persigue el noble camino óctuple? Está el caso en que un monje desarrolla la perspectiva correcta que depende del retiro, depende de la imparcialidad, depende del cesar, y resulta en dejar ir. Él desarrolla la orientación correcta… el hablar correcto… el actuar correcto… el estilo de vida correcto… el ejercicio correcto… la atención correcta… el reposo correcto que depende del retiro, depende de la imparcialidad, depende del cesar, y resulta en dejar ir. Así es como un monje que tiene a personas admirables como amigos, compañeros y colegas, desarrolla y persigue el noble camino óctuple

‘Y por medio de esta línea de razonamiento uno puede saber cómo la amistad admirable, la compañía admirable, la camaradería admirable es en realidad el todo en la vida santa: Es en dependencia de mí como amigo admirable que los seres sujetos al nacimiento han obtenido liberación del nacimiento, que los seres sujetos al envejecimiento han obtenido liberación del envejecimiento, que los seres sujetos a la muerte han obtenido liberación de la muerte, que los seres sujetos a la tristeza, lamentación, dolor, pesar y desesperación han obtenido liberación de la tristeza, lamentación, dolor, pesar y desesperación.’

— SN 45.2

§ 116. Mahanama, al Buddha: Puede existir el caso en que un desacuerdo del Dhamma surge, con el Bendito por un lado y la comunidad de monjes por el otro, yo estaría del mismo lado del Bendito. Que el Bendito recuerde esto como mi confianza en él.

Puede existir el caso en que un desacuerdo del Dhamma surge, con el Bendito por un lado y la comunidad de monjes y la comunidad de monjas por el otro, yo estaría del mismo lado del Bendito. Que el Bendito recuerde esto como mi confianza en él…

Puede existir el caso en que un desacuerdo del Dhamma surge, con el Bendito por un lado y la comunidad de monjes, la comunidad de monjas, los seguidores laicos, las seguidoras laicas y el mundo con sus devas, maras, brahmas, sus generaciones con sus ascetas y contemplativos, su realeza y su gente común por el otro. Yo estaría del mismo lado del Bendito. Que el Bendito recuerde esto como mi confianza en él.

El Buddha [volviéndose al compañero de Mahanama, Godha]: Ahora Godha, ¿qu´´e tienes que decir de Mahanama cuando habla de tal manera?

Godha: No tengo nada que decir de Mahanama cuando habla de tal manera, excepto que es admirable y hábil.

— SN 55.23

§ 117. Consejo a un laico. Ahora, Mandíbula-de-Tigre (Byagghapajja), ¿qué se quiere decir con tener personas admirables como amigos? Está el caso en que un laico, en cualesquier pueblo o ciudadela que viva, pasa tiempo con dueños de hogar o hijos de dueños de hogar, jóvenes o viejos, que son avanzados en virtud. Habla con ellos, los embarca en discusiones. Él emula la convicción consumada en aquellos que son consumados en convicción, la virtud consumada en aquellos que son consumados en virtud, la generosidad consumada en aquellos que son consumados en generosidad, y la sabiduría consumada en aquellos que son consumados en sabiduría. Esto se llama tener personas admirables como amigos.

— AN 8.54

§ 118. Un amigo dotado de estas tres cualidades es digno de asociación. ¿Cuáles tres? Él da lo que es difícil de dar, hace lo que es difícil de hacer, aguanta lo que es difícil de aguantar. Un amigo dotado de estas tres cualidades es digno de asociación.

— AN 3.130

§ 119. Estas tres cosas han sido promulgadas por los sabios, por personas que son verdaderamente buenas. ¿Cuáles tres? Generosidad… dar el paso [de la vida de hogar a la sin hogar]… y el servicio a madre y padre. Estas tres cosas han sido promulgadas por los sabios, por personas que son verdaderamente buenas.

— AN 3.45

§ 120. ¿Y cuál, monjes, es el tesoro de la generosidad? Es el caso de un discípulo de los nobles, su conciencia limpia de la mancha de la mezquindad, viviendo en casa, libremente generoso, abierto de manos, deleitándose en ser magnánimo, receptivo a las solicitudes, deleitándose en la distribución de dádivas. Esto se llama el tesoro de la generosidad.

— AN 7.6

§ 121. Si los seres supiesen, como yo sé, los resultados de dar y compartir, no comerían sin haber dado, ni la mancha de la mezquindad invadiría sus mentes. Aún si fuese su último bocado, su último mordisco, no comerían sin haber compartido, si hubiera alguien para recibir su regalo. Pero ya que los seres no saen, como yo sé, los resultados de dar y compartir, comen sin haber dado. La mancha de la mezquindad invade sus mentes.

— Iti 26

§ 122. Monjes, brahmanes y dueños de hogar son de mucha ayuda para ustedes, pues les proveen de los requisios de túnicas, alimento, refugio, y requisitos médicos para los enfermos. Y ustedes, monjes, son de mucha ayuda para los brahmanes y dueños de hogar, pues les enseñan a ellos el Dhamma admirable en el comienzo, admirable en la mitad, y admirable al final, pues exponen la vida santa tanto en letra como significado, totalmente completa, insuperablemente pura. De esta manera la vida santa se vive en dependencia mutua, para el propósito de cruzar la corriente, para poner justo fin al sufrimiento.

Dueños de hogar y los sin hogar
en dependencia unos con otros
ambos logran el verdadero Dhamma —
la insuperable seguridad contra la esclavitud.

De los dueños de hogar, los sin hogar

reciben requisitos — túnicas, refugios,
protección de inclemencias.
Mientras que en dependencia de aquellos bien idos,
los dueños de hogar
tienen convicción en los arahants
de noble sabiduría,
reposados en jhana.

Aquí practicando el Dhamma,

el camino que conduce a buenos destinos,
aquellos que desean placer se regocijan
en el deleite de los mundos celestes.

— Iti 107

§ 123. Ahora, ¿cuál es el nivel de una persona que no es verdaderamente buena? Una persona que no es verdaderamente buena es ingrata, no reconoce la ayuda que se le ha dado. Esta ingratitud, esta falta de reconocimiento es segunda naturaleza entre las personas descorteses. Es por completo a nivel de personas que no son verdaderamente buenas. Una persona que es verdaderamente buena es agradecida y reconoce la ayuda que se le ha dado. Esta gratitud, este reconocimiento es segunda naturaleza entre las personas corteses. Es por completo a nivel de personas que son verdaderamente buenas.

Les digo, monjes, existen dos personas a las que no es fácil retribuir. ¿Cuáles dos? Tu madre y padre. Aún si cargases a tu madre en un hombro y a tu padre en el otro hombro por 100 años, y los cuidases ungiéndolos, masajeándolos, bañándolos, y sobando sus cuerpos, y ellos defecasen y orinasen ahí mismo [en tus hombros], no pagarías o retribuirías de esa manera a tus padres. Si establecieses a tu madre y padre en absoluta soberanía sobre esta gran tierra, abundando en los siete tesoros, no pagarías o retribuirías de esa manera a tus padres. ¿Por qué? Madre y padre hacen mucho por sus hijos. Los cuidan, los nutren, los introducen a este mundo. Pero quien despierta a sus incrédulos madre y padre, los dispone y establece en la convicción; despierta a sus no-virtuosos madre y padre, los dispone y establece en la virtud; despierta a sus mezquinos madre y padre, los dispone y establece en la generosidad; despierta a sus necios madre y padre, los dispone y establece en la sabiduría: En este grado uno paga y retribuye a su madre y padre.

— AN 2.31-32

§ 124. Viviendo con Brahma están aquellas familias que, en casa, madre y padre son reverenciados por sus hijos. Viviendo con los primeros devas están aquellas familias que, en casa, madre y padre son reverenciados por sus hijos. Viviendo con los primeros maestros están aquellas familias que, en casa, madre y padre son reverenciados por sus hijos. Viviendo con aquellos dignos de ofrendas están aquellas familias que, en casa, madre y padre son reverenciados por sus hijos. ‘Brahma’ es una designación para madre y padre. ‘Los primeros devas’… ‘los primeros maestros’… ‘aquellos dignos de ofrendas’ es una designación para madre y padre. ¿Por qué? Madre y padre hacen mucho por sus hijos. Los cuidan, los nutren, los introducen a este mundo.

Madre y padre
empáticos con su familia
son llamados
Brahma,
los primeros maestros
aquellos dignos de ofrendas de parte de sus hijos.

Por ende el sabio ha de rendirles

homenaje
honor
con alimento y bebida
vestimenta y refugio
ungiendo y bañando
y lavando sus pies.

Realizando estos servicios a sus padre, el sabio

es elogiado aquí y ahora
y después de la muerte
se regocijan en los mundos celestes.

— Iti 106

§ 125. Un punto de partida para la ignorancia — [tal que uno pueda decir], ‘Antes de esto, la ignorancia no existía; luego comenzó a existir’ — no puede ser discernido. Esto ha sido dicho. Aún así, puede discernirse, ‘la ignorancia viene de esta condición.’ Y les digo, la ignorancia tiene su nutrimento. No es sin nutrimento. ¿Y cuál es el nutrimento de la ignorancia? Los cinco impedimentos… ¿Y cuál es el nutrimento de los cinco impedimentos? Las tres formas de mala conducta… ¿Y cuál es el nutrimento de las tres formas de mala conducta? Carencia de moderación de los sentidos… ¿Y cuál es el nutrimento de la carencia de moderación de los sentidos? Carencia de atención y alerta… ¿Y cuál es el nutrimento de la carencia de atención y alerta? Atención inapropiada… ¿Y cuál es el nutrimento de la atención inapropiada? Carencia de convicción… ¿Y cuál es el nutrimento de la carencia de convicción? No oír el verdadero Dhamma… ¿Y cuál es el nutrimento de no oír el verdadero Dhamma? Asociarse con personas que no son verdaderamente buenas, (o: no asociarse con personas que son verdaderamente buenas)…

Tal como cuando se vierte lluvia en grandes gotas y truenos en las altas montañas: El agua, fluyendo hacia abajo por las pendientes, llenan las grietas, fisuras y cauces montañosos. Cuando las grietas, fisuras y cauces montañosos están llenas, éstas llenan los pequeños estanques. Cuando los pequeños estanques están llenos, éstos llenan los grandes lagos… los pequeños ríos… los grandes ríos. Cuando los grandes ríos están llenos, éstos llenan el gran océano, y así el gran océano se alimenta, así se llena. De igual manera, cuando la no asociación con personas verdaderamente buenas es llevada a su culminación, ésto culmina en no oír el verdadero Dhamma… carencia de convicción… atención inapropiada…carencia de atención y alerta… carencia de moderación de los sentidos…las tres formas de mala conducta… los cinco impedimentos. Cuando los cinco impedimentos son llevados a su culminación, éstos culminan en la ignorancia. Así la ignorancia se alimenta, así es llevada a su culminación.

Ahora, les digo, el claro saber y liberación tienen su nutrimento. No son sin nutrimento. ¿Y cuál es su nutrimento? Los siete factores para el Despertar… ¿Y cuál es el nutrimento de los siete factores para el Despertar? Los cuatro marcos de referencia… ¿Y cuál es el nutrimento de los cuatro marcos de referencia? Las tres formas de buena conducta ¿Y cuál es el nutrimento de las tres formas de buena conducta? Moderación de los sentidos ¿Y cuál es el nutrimento de la moderación de los sentidos? Atención y alerta ¿Y cuál es el nutrimento de la atención y alerta? La atención apropiada ¿Y cuál es el nutrimento de la atención apropiada? La convicción ¿Y cuál es el nutrimento de la convicción? Oír el verdadero Dhamma ¿Y cuál es el nutrimento de oír el verdadero Dhamma? Asociarse con personas que son verdaderamente buenas…

Tal como cuando se vierte lluvia en grandes gotas y truenos en las altas montañas: El agua, fluyendo hacia abajo por las pendientes, llenan las grietas, fisuras y cauces montañosos… los pequeños estanques… los grandes lagos… los pequeños ríos… los grandes ríos. Cuando los grandes ríos están llenos, éstos llenan el gran océano, y así el gran océano se alimenta, así se llena. De igual manera, cuando la asociación con personas verdaderamente buenas es llevada a su culminación, ésto culmina en oír el verdadero Dhamma… convicción… atención apropiada… atención y alerta… moderación de los sentidos…las tres formas de buena conducta… los cuatro marcos de referencia… los siete factores para el Despertar. Cuando los siete factores para el Despertar son llevados a su culminación, éstos culminan en el claro saber y liberación. Así el claro saber y liberación se alimenta, así es llevado a su culminación.

— AN 10.61

§ 126. Estas son las ocho causas, ocho condiciones, para el logro de la sabiduría básica para la vida santa cuando no ha sido aún lograda, y para su crecimiento, su incremento, y para la culminación de su desarrollo cuando lo ha sido. ¿Cuáles ocho?

Está el caso en que un monje vive en dependencia del Maestro, u otro compañero en la vida santa digno de ser un profesor, bajo quien él se vuelve firmemente establecido en una fuerte noción de conciencia moral e interés, amor y respeto. Esta es la primera causa, la primera condición…

{¿Y qué es el tesoro de la conciencia moral? Está el caso en que un discípulo de los nobles siente vergüenza de [el pensamiento de embarcarse en] la mala conducta corporal, mala conducta verbal, mala conducta mental. Esto se llama el tesoro de la conciencia moral.

¿Y qué es el tesoro del interés? Está el caso en que un discípulo de los nobles siente interés por [el sufrimiento que resulta de] la mala conducta corporal, mala conducta verbal, mala conducta mental. Esto se llama el tesoro del interés.}

Mientras así vive, periódicamente se acerca a su profesor para preguntarle e inquirir de él, ‘¿Cómo ocurre esto, venerable señor? ¿Qué significa esto?’ A él el profesor le revela lo escondido, le clarfica lo obscuro, y esclarece toda duda que pueda tener en los variados asuntos que le dan razón para dudar. Esta es la segunda causa, la segunda condición…

Cuando ha oído el Dhamma, él logra el doble retiro: retiro corporal y retiro mental. Esta es la tercera causa, la tercera condición…

Él es virtuoso y vive moderado por el Patimokkha, condumado en su conducta y rango de actividad. Viendo peligro en la más mínima falta, adopta y se entrena bajo las reglas de entrenamiento. Esta es la cuarta causa, la cuarta condición…

Él es erudito, un mantenedor y almacenador del aprendizaje. Es erudito en las enseñanzas — admirables en su comienzo, admirables en su mitad, admirables en su final — que afirman la vida santa en letra y significado, totalmente completas, insuperablemente puras; él está resuelto para con ellas, las ha hecho familiares en su hablar, las ha reflexionado en su mente, y las ha penetrado (se ha afinado a ellas) en términos de sus perspectivas. Esta es la quinta causa, la quinta condición…

Él mantiene su persistencia despierta por el abandono de cualidades mentales inhábiles y el adoptar cualidades mentales hábiles. Es firme, sólido en su esfuerzo, no elude sus deberes respecto a las cualidades mentales hábiles. Esta es la sexta causa, la sexta condición…

Cuando se reúne con la Comunidad no es parlanchín, ni tampoco discute asuntos inferiores. O habla del Dhamma el mismo o le pide a otro que lo haga, y no desprecia el noble silencio [el segundo jhana]. Esta es la séptima causa, la séptima condición…

Finalmente, él permanece centrado en el surgir y pasar de los cinco agregados del aferramiento: ‘Tal es la forma, tal su origen, tal su desaparición. Tal es la sensación… Tal es la percepción… Tales son las actividades… Tal es la conciencia, tal su origen, tal su desaparición.’ Esta es la octava causa, la octava condición para el logro de la sabiduría básica para la vida santa cuando no ha sido aún lograda, y para su crecimiento, su incremento, y para la culminación de su desarrollo cuando lo ha sido.

— AN 8.2 { + AN 7.6}

§ 127.

Considérenlo como quien
señala
un tesoro,
al sabio que
viendo tus faltas
te reprocha.
Quédense con este tipo de sabio.
Pues para quien se queda
con un sabio de este tipo,
las cosas van mejor,
no peor.

— DHP.76

§ 128. Estas son las cinco recompenzas de la convicción en una persona laica. ¿Cuáles cinco?

Cuando las personas verdaderamente buenas en el mundo muestran empatía, muestran empatía primero a personas con convicción, y no a personas sin convicción. Cuando visitan, visitan primero a personas con convicción, no a personas sin convicción. Cuando aceptan ofrendas, aceptan ofrendas primero a personas con convicción, no a personas sin convicción. Cuando enseñan el Dhamma, enseñan el Dhamma primero a personas con convicción, no a personas sin convicción. Una persona de convicción, en la ruptura del cuerpo, luego de la muerte, surgirá en un buen destino, los mundos celestes. Estas son las cinco recompenzas de la convicción en una persona laica.

Tal como un gran árbol baniano, a nivel de suelo donde cuatro caminos se juntan, es un refugio para las aves de todo alrededor, así también una persona laica de convicción es un refugio para muchas personas: monjes, monjas, seguidores laicos, y seguidoras laicas.

Un gran árbol cuyas ramas cargan frutos y hojas, con tronco y raíz y una abundancia de frutos: Ahí las aves hayan descanse. En esa deleitable esfera hacen su hogar. Aquellos que buscan sombra vienen a ella, aquellos que buscan frutos los encuentran para alimentarse. Así también con la persona consumada en virtud y convicción, humilde, sensible, gentil, deleitable, y afable: A él viene aquellos sin contaminaciones — libres de pasión, libres de aversión, libres de delusión — el campo de mérito para el mundo. Aquellos le enseñan el Dhamma que esclarece todo estrés. Y cuando él lo comprende, se libera de las contaminaciones, totalmente desatado.

— AN 5.38

§ 129. Una discípula de los nobles que crece en términos de estos cinco tipos de crecimiento, crece en el noble crecimiento, toma lo que es esencial, lo que es excelente en el cuerpo. ¿Cuáles cinco? Ella crece en términos de convicción, en términos de virtud, en términos de aprendizaje, en términos de generosidad, en términos de sabiduría. Creciando en términos de estos cinco tipos de crecmiento, la discípula de los nobles crece en el noble crecimiento, toma lo que es esencial, lo que es excelente en el cuerpo.

Creciendo en convicción y virtud,
sabiduría, generosidad y aprendizaje,
una virtuosa discípula laica
como ésta
toma lo esencial en sí misma.

— SN 37.34

§ 130. Para un discípulo que tiene convicción en el mensaje del Maestro y vive para penetrar ese mensaje, es un principio que, ‘El Bendito es el Maestro, yo soy un discípulo. Él es quien sabe, no yo.’ Para un discípulo que tiene convicción en el mensaje del Maestro y vive para penetrar ese mensaje, el mensaje del Maestro es sanador y nutriente. Para un discípulo que tiene convicción en el mensaje del Maestro y vive para penetrar ese mensaje, es un principio que, ‘Con gusto dejaría que la carne y sangre de mi cuerpo se secasen, dejando solo la piel, tendones y huesos, pero si no he logrado lo que puede lograrse mediante firmeza humana, persistencia humana, esfuerzo humano, no habrá relajo en mi persistencia.’ Para un discípulo que tiene convicción en el mensaje del Maestro y vive para penetrar ese mensaje, uno de dos frutos puede esperarse: o bien gnosis aquí y ahora, o — si hay algún rastro de aferramiento — no-retorno.

— MN 70