Reposo Mental y Sabiduría

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F. Reposo Mental & Sabiduría

(pasajes §§165-178)

Señalamos en II/A que algunos de los conjuntos de las Alas para el Despertar mencionan los jhanas como condición para la sabiduría, mientras que otros mencionan la sabiduría como condición para los jhanas. Poniendo ambos patrones en el contexto de la condicionalidad esto/aquello, éstos expresan el punto de que jhana y sabiduría en la práctica se apoyan mutuamente. El pasaje §171 declara este punto explícitamente, mientras que §165 y §166 muestran que la diferencia entre los dos patrones causales se relaciona con las diferencias en los meditadores: algunos desarrollan fuertes poderes de reposo mental antes de desarrollar fuerte sabiduría, mientras que otros obtienen un buen entendimiento teórico del Dhamma antes de desarrollar fuerte reposo mental. En ambos casos, tanto el fuerte reposo mental y la buena sabiduría son necesarias para el Despertar. El pasaje §111 establece el punto de que cuando la práctica alcanza la culminación de su desarrollo, el reposo y la sabiduría actúan concertadamente. Los pasajes en esta sección lidian con este asunto en más detalle.

El rol del jhana como condición para la sabiduría trascendente es uno de los asuntos más controversiales en la tradición Theravada. Tres posturas básicas han sido señaladas en los escritos modernos. Uno, siguiendo la tradición de los comentarios, asevera que el jhana no es necesario para ninguno de los cuatro niveles del Despertar y que hay un tipo de individuos — llamados meditadores de “solo insight” — que son “liberados por medio de la sabiduría ” basados en un nivel de reposo inferior al del jhana. Una segunda postura, citando un pasaje del Canon [AN 3.88; MFU, pp. 103] declara que el reposo es masterizado solo en el nivel del no-retorno, sostiene que el jhana es necesario para el logro del no-retorno y de la arahanteidad, pero no para los niveles inferiores del Despertar. La tercera postura declara que el logro de al menos el primer nivel de jhana es esencial para los cuatro niveles del Despertar.

La evidencia del Canon apoya la tercera postura, pero no las otras dos. Como señala §106, el logro de la entrada-en-la-corriente tiene ocho factores, uno de los cuales es el reposo correcto, definido como jhana. De hecho, de acuerdo a este discurso en particular, el jhana es el corazón del camino del ganador-de-la-corriente. Segundo, no existe pasaje en el Canon que describa el desarrollo de la sabiduría trascendente sin al menos alguna habilidad en jhana. La declaración de que el reposo es masterizado solo en el nivel del no-retorno debe ser interpretado a la luz de la distinción entre maestría y logro. Un ganador-de-la-corriente puede haber logrado un jhana sin haber adquirido maestría en él; la sabiduría desarrollada en el proceso de obtener total maestría sobre la práctica del jhana le conducirá luego al nivel del no-retorno. En cuanto al término “liberado mediante sabiduría,” el pasaje §168 muestra que denota a personas que se han convertido en arahants sin experimentar los cuatro jhanas sin-forma. No indica a una persona que no ha experimentado un jhana.

Parte de la controversia sobre este asunto puede explicarse por el hecho de que la literatura de los comentarios define al jhana en términos que tienen poca semejanza con la descripción canónica. El Camino de la Purificación — la piedra angular del sistema de comentarios — toma como su paradigma para la práctica de meditación un método llamado kasina, en el que uno mira un objeto externo hasta que la imagen del objeto se imprime en la mente. La imagen luego da cabida a un contra-signo que se dice que indica el logro de la concentración en el umbral, un preludio necesario para el jhana. El texto intenta acomodar otros métodos de meditación en el molde de la práctica de kasina, de manera que también den cabida a contra-signos, pero incluso admite, que la meditación con la respiración no se acomoda bien al molde: con otros métodos, mientras más fuerte el enfoque, más vívido el objeto y más cerca está de producir un signo y un contra-signo; pero con la respiración, mientras más fuerte el enfoque, más difícil es detectar el objeto. Como resultado, el texto declara que solo los Buddhas e hijos del Buddha encuentran a la respiración como un punto focal congenial para lograr el jhana.

Ninguna de estas aseveraciones tiene apoyo alguno en el Canon. Aunque una práctica llamada kasina es mencionada tangencialmente en algunos de los discursos, el único punto en el que es descrito en algún detalle [MN 121; MFU, pp. 82-85] no hace mención alguna acerca de mirar un objeto u obtener un contra-signo. Si la meditación con la respiración fuese congenial solo para los Buddhas y sus hijos, parece haber poca razón para que el Buddha la enseñara tan frecuentemente y a tan amplia variedad de personas. Si el surgimiento de un contra-signo fuese esencial para el logro de un jhana, uno esperaría que fuese incluido en los pasos de la meditación con la respiración y en las gráficas analogías usadas para describir los jhanas, pero no es así. Algunos Theravadins insisten en que cuestionar los comentarios es un signo de irrespeto por la tradición, pero pareciera ser un signo de mayor irrespeto por el Buddha — o los compiladores del Canon — asumir que él o ellos dejasen fuera algo absolutamente esencial para la práctica.

Todos estos puntos parecen indicar que lo que jhana significa en los comentarios es algo bastante distinto a lo que significa en el Canon. Debido a esta diferencia podemos decir que los comentarios están en lo correcto al ver su tipo de jhana como innecesario para el Despertar, pero el Despertar no puede ocurrir sin el logro de los jhanas en el sentido canónico.

Hemos entregado ya un esquema en la sección anterior de cómo el jhana en su sentido canónico puede actuar como base para la sabiduría trascendente. Para recapitular: Al lograr cualquiera de los siete niveles de jhana, uno puede retirarse ligeramente del objeto del jhana — entrando al quinto factor del noble reposo correcto [§150] — para percibir cómo la mente se relaciona con el objeto. Al hacer esto, uno ve el proceso de causamiento mientras juega un papel en llevar a la mente al jhana, junto a los varios actos mentales de actividad que actúan en mantenerla ahí [§182]. El pasaje §172 lista estos actos en considerable detalle. El hecho de que el pasaje enfatice las sorprendentes habilidades de Sariputta, el discípulo del Buddha más avanzado en términos de sabiduría, implica que no hay necesidad de que todo meditador perciba todos estos actos en tal detalle. Lo que es esencial es que uno desarrolle un sentido de imparcialidad por el estado de jhana, viendo que incluso la sensación estable de refinado placer y ecuanimidad que otorga es artificial y volicionado, inconstante y estresante [§182], un estado fabricado de muchos eventos distintos, y por ende no digno de identificarse con él.

El jhana entonces se convierte en el caso prueba ideal para comprender los funcionamientos del kamma y del co-surgimiento dependiente en la mente. Su estabilidad le da a la sabiduría una base firme para ver con claridad; su sensación refinada de placer y ecuanimidad le permite a la mente comprender que incluso el más refinado de los estados mundanos involucra la inconstancia y estrés común con todo fenómeno volitivo. El pasaje §167 lista un número de actos mentales verbales que rodean al ejercicio de los poderes supranormales que pueden ser considerados bajo una luz similar, como asuntos a ser analizados de manera de dar cabida a un sentido de imparcialidad. La imparcialidad que resulta en ambos casos le permite a uno experimentar el desvanecimiento y cesar de las últimas actividades restantes en la mente, incluso la actividad de la sabiduría misma. Cuando este proceso madura completamente, conduce a la renuncia total, resultando en el claro saber y liberación de la arahanteidad.

En contraste con el asunto del rol del jhana como condición para la sabiduría, el rol de la sabiduría como condición para el jhana no es controversial. La sabiduría ayuda al jhana en dos niveles: mundano y trascendente. A nivel mundano, le permite a uno percibir los variados factores que le previenen de lograr un nivel superior de jhana. Esto nuevamente involucra la reflexión que constituye el quinto factor del noble reposo correcto, pero en este caso los resultados permanecen en el nivel mundano. Por ejemplo, a medida que uno adquiere maestría sobre el primer nivel de jhana y puede reflexionar acerca de los elementos de estrés que contiene, uno puede percibir que el pensamiento dirigido y la evaluación deben ser abandonados porque se han vuelto innecesarios para mantener el reposo mental, tal como los marcos usados para hacer un muro de cemento se vuelven innecesarios cuando el cemento se ha endurecido. Al abandonar estos factores, uno entonces pasa al segundo nivel de jhana. El pasaje §175 da una lista de factores que, en sucesión, son abandonados de esta manera a medida que uno logra niveles más y más altos de reposo mental.

A nivel trascendente, la sabiduría que precipita el Despertar resulta en un nivel supramundano de jhana llamado fruto de la gnosis, descrito en §§176-77 — un tipo de jhana independiente de toda percepción (etiquetas mentales) y procesos intencionales, más allá de toda limitación del cosmos, el tiempo, y el presente: el estado previo del arahant, en esta vida, del absolutamente total Desatamiento experimentado por la mente despierta en la muerte.

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