Sabiduría: La Segunda y Tercera Verdad

Contenidos / Prefacio  / Introducción  /  Parte I  / Parte II / Parte III

H (iii). Sabiduría: La Segunda & Tercera Verdad

Como se señala en III/H/i, la tercera noble verdad es idéntica al desempeño exitoso del deber apropiado a la segunda. Por ende estas dos verdades es mejor discutirlas juntas.

El pasaje §210 ofrece la definición corta de la segunda noble verdad:

Ahora, ¿qué es la noble verdad del originamiento del estrés? El ansia que conlleva más devenir — acompañada de pasión & deleite, deleitándose ahora aquí & ahora allá — es decir, ansia por el sensualismo, ansia por devenir, ansia por no-devenir.

Ansia por el sensualismo, aquí, significa el deseo por objetos sensoriales.  Ansia por devenir significa el deseo por la formación de estados o esferas de ser que no están ocurriendo actualmente, mientras que ansia por no-devenir significa el deseo por la destrucción o detención, de la que lo está. “Pasión y deleite,” aquí, es aparentemente un sinónimo para el “deseo y pasión” por los cinco agregados que constituyen al aferramiento/sustento [III/H/ii].

El pasaje §210 ofrece además la definición corta de la tercera noble verdad:

Y ¿qué es la noble verdad del cese del estrés? El desvanecimiento & cese sin restos, la renuncia, abandono, liberación, & dejar pasar de ese mismo ansia.

Los pasajes extendidos que conforman el resto de §210 señalan que el ansia debe ser llevada a un cese justo en los objetos donde surge, es decir, dándose cuenta de que esos objetos son indignos de ansia.

Las definiciones más largas de la segunda y tercera verdad se centran en el co-surgimiento dependiente, un mapa detallado de cómo surge el ansia y cómo puede ser llevado a un cese cortando sus pre-condiciones. Este mapa es la enseñanza más compleja en el Canon. En un famoso pasaje [§231], el Ven. Ananda comenta cuán clara es la doctrina del co-surgimiento dependiente para él, y el Buddha responde:

No digas eso, Ananda. No digas eso. Profundo es este co-surgimiento dependiente, y profunda su aparición. Es por no entender & no penetrar este Dhamma que esta generación es como una madeja enredada, una bola anudada de cuerda, como juncos y cañas enmarañadas, y no pasa más allá del ciclo de los planos de privación, aflicción, & los malos destinos.

No obstante, aunque no puede esperarse que ninguna explicación ofrezca un entendimiento cabal y final del proceso de co-surgimiento dependiente, éstas pueden ofrecer herramientas que el meditador puede usar para evaluar el proceso en curso del entrenamiento de la mente y para llegar a una comprensión de sí mismo. Los pasajes en esta sección ayudan a proveer de ese conjunto de herramientas.

Unos cuantos puntos generales acerca del co-surgimiento dependiente son importantes de entender antes de entrar en detalles. Para empezar, el co-surgimiento dependiente es a menudo presentado en los textos como una expansión de los principios generales de la condicionalidad esto/aquello [§211], que ya hemos discutido en la Introducción. Aquí recapitularemos algunos de los puntos esenciales. La condicionalidad esto/aquello es expresada en una fórmula simple:

(1) Cuando esto es, aquello es.
(2) Del surgimiento de esto viene el surgimiento de aquello.
(3) Cuando esto no es, aquello no es.
(4) De la detención de esto viene la detención de aquello.

Esta fórmula es no-lineal, una interacción de principios lineales y sincrónicos. El principio lineal — tomando (2) y (4) como par — conecta eventos en el tiempo; el principio sincrónico — (1) y (3) — conecta objetos y eventos en el momento presente. Los dos principios se intersectan, de manera que todo evento dado es influenciado por dos conjuntos de condiciones, aquellas actuando desde el pasado y aquellas actuando desde el presente. Debido a que este es el patrón subyacente al co-surgimiento dependiente, es un error ver el co-surgimiento dependiente simplemente como una cadena de causas dispuestas linealmente en el tiempo. Eventos en cualquier categoría de la lista son afectados no solamente por eventos pasados en las categorías que actúan como sus condiciones, sino que además por la presencia continua e interactiva de flujos completos de eventos en esas categorías. Todas las categorías pueden estar presentes a la vez, e incluso aunque dos condiciones particulares puedan estar separadas por varios pasos en la lista, pueden estar inmediatamente presentes la una con la otra. Por ende pueden crear la posibilidad para ciclos de realimentación inesperados en el proceso causal. Sensación, por ejemplo, reaparece en varias etapas del proceso, e ignorancia puede contribuir a cualquier enlace causal en cualquier momento. La importancia de estos puntos se aclarará cuando examinemos cómo desconectar la red causal de manera de realizar la tercera noble verdad

Debido a que son posibles nuevas entradas/inputs al flujo causal en todo momento, el funcionamiento real de la condicionalidad esto/aquello y el co-surgimiento dependiente puede ser notablemente fluido y complejo. Este punto nace de la imaginería usada en el Canon para ilustrar estas enseñanzas. Aunque algunos textos no-canónicos describen el co-surgimiento dependiente como un círculo o una rueda de causas — implicando algo como un proceso mecánico y determinista — el Canon nunca usa esa imagen en absoluto. En vez asemeja al co-surgimiento dependiente al agua que fluye por la tierra: los lagos se rebalsan, llenando ríos, que a su vez llenan el mar [§238]; mientras las mareas del mar se elevan, llenando los ríos, que a su vez llenan los lagos [SN 12.69]. Esta imaginería captura algo del flujo de dar y tomar entre los factores del proceso. Un patrón más moderno que podría usarse para ilustrar el co-surgimiento dependiente es el “atractor extraño”: un patrón intricado y entretejido que la teoría del caos usa para describir sistemas complejos fluidos que contienen al menos tres ciclos de realimentación. Como veremos más adelante, el número de ciclos de realimentación en el co-surgimiento dependiente es mucho más que tres.

La complejidad fluida del co-surgimiento dependiente señala que es inherentemente inestable, y por ende estresante y no-sí-mismo. Aunque algunos textos Buddhistas no-Theravada insistan en que la felicidad puede hallarse abandonando la identidad más pequeña y separada y adoptar la identidad interconectada de todas las cosas interdependientes, esta enseñanza no puede ser encontrada en el Canon Pali. La inestabilidad de los procesos condicionados señala que nunca ofrecen una base confiable para la felicidad. La única base real para la felicidad es lo No-fabricado.

Los discursos en Pali son bastante claros respecto al punto de que las esferas fabricada y No-fabricada están radicalmente separadas. En MN 1 el Buddha critica fuertemente a un grupo de monjes que intentaron desarrollar una teoría mediante la que lo fabricado derivaba de lo No-fabricado o de alguna manera residía dentro de ella. El estrés, dice, es inherente en la naturaleza interdependiente de los fenómenos condicionados, mientras que lo No-fabricado es totalmente libre de estrés. El estrés no podría ser posiblemente producido por la absoluta libertad del estrés. Debido a que la naturaleza del condicionar es tal que las causas son a su vez influenciadas por sus efectos, lo No-fabricado no podría en sí mismo funcionar como una causa de nada. La única vía a lo No-fabricado puede ser experimentada usando procesos fabricados y condicionados (las Alas para el Despertar) para desenmarañar la red de procesos fabricados y condicionados (co-surgimiento dependiente) desde adentro. Para hacerlo, uno necesita conocer los factores individuales del co-surgimiento dependiente y los patrones en los que depende uno del otro.

Estos factores se reducen a los cinco agregados. De hecho, el patrón completo del co-surgimiento dependiente es un mapa que muestra cómo se agrupan, disuelven, y reagrupan los distintos agregados en presencia unos de los otros en una variedad de configuraciones, dando pie al estrés y al cosmos todo [§212]. Como hemos mencionado antes, uno de los rasgos más básicos de las enseñanzas del Buddha es su confirmación de que el cosmos conocible, compuesto de kamma antiguo [§15], está hecho de los mismos factores que hacen la personalidad [§213]; y que la interacción de los agregados, como son inmediatamente presentes a la conciencia en el aquí y ahora, es el mismo proceso que subyace al funcionamiento del cosmos conocible como un todo [§§212-15]. Como resultado, las descripciones del co-surgimiento dependiente pasan fácilmente de ida y vuelta entre dos escalas de tiempo — eventos en el momento presente y eventos a lo largo del vasto ciclo de tiempo.

Es importante recordar, sin embargo, que el Buddha descubrió este principio observando eventos en el presente inmediato, que es donde el meditador tendrá que descubrirlo también. Por lo tanto la práctica adopta el mismo enfoque que la fenomenología: explorar los procesos de condicionamiento desde el interior a medida que son experimentados inmediatamente en el momento presente. Es por esto que el patrón del co-surgimiento dependiente enumera factores de conciencia — como ignorancia, atención, e intención — como condiciones previas para la experiencia del mundo físico, pues si tomamos como marco de referencia el mundo como es experimentado directamente — en vez de un mundo concebido de alguna manera como separado de nuestra experiencia de él — tenemos que ver los proceso mentales como previos a los objetos que procesa. Las referencias en los textos para el marco mayor de espacio y tiempo ofrecen ejemplos para ilustrar puntos particularmente sutiles en el presente inmediato y sirven como recordatorios de que el patrón de eventos observado en el momento presente tiene implicancias que cubren al cosmos completo.

Dada la naturaleza fluida y compleja del principio causal básico, no debiese venir como sorpresa que el Canon contenga varias variaciones de la lista de factores y configuraciones básicas en el co-surgimiento dependiente. Como los siete conjuntos en las Alas para el Despertar, estas listas distintas ofrecen al meditador una variedad de modos de abordar las complejidades del flujo causal y de tener un agarre para adquirir maestría sobre ellas. La lista más básica se encuentra en §228  y §231, que dan los factores — comenzando con el estrés del envejecimiento y muerte, y luego yendo hacia atrás—como sigue:

Envejecimiento y muerte requieren nacimiento (es decir, renacimiento). Si no hubiese nacimiento, no habría nada para poner en marcha los procesos de envejecimiento y muerte. Aquí y en los siguientes enlaces causales, “nacimiento,” “envejecimiento,” y “muerte” denotan no solo el surgimiento, deterioro, y pasar del cuerpo, sino también del repetido surgimiento, deterioro, y pasar de estados mentales, momento a momento en el presente. De hecho, durante la tercera vigilia de la noche de su Despertar, el Buddha probablemente se centró en estados mentales presentes como sus ejemplos primarios de nacimiento, envejecimiento, y muerte. Desde ellos obtuvo insight acerca de cómo estos procesos funcionaban en el cosmos como un todo.

Nacimiento depende de devenir. Si no hubiese el venir-a-ser de una esfera sensorial, una esfera de la forma, o una esfera de lo sin-forma, no habría locación para el renacimiento. Nuevamente, estas esferas se refieren no solamente a niveles de ser en la escala cósmica, sino también a niveles mentales. Algunos estados mentales se ocupan de imágenes sensoriales, otras de formas (tales como los jhanas de forma), y aún otros de dimensiones sin-forma, tales como los jhanas sin forma. La relación entre nacimiento y devenir puede ser comparada al proceso de quedarse dormido y soñar. A medida que el letargo hace que la mente pierda contacto con la realidad al estar despierto, una imagen de sueño de otro lugar y tiempo aparecerá en ella. La aparición de esta imagen se llama devenir. El acto de entrar en esta imagen y asumir un rol o identidad en ella — y por lo tanto entrar al mundo del sueño y quedarse dormido — es nacimiento. Los comentarios mantienen que precisamente el mismo proceso es lo que permite al renacer seguir a la muerte del cuerpo. Al mismo tiempo, la analogía entre quedarse dormido y tomar nacimiento explica por qué la liberación del ciclo del devenir se llama Despertar.

Devenir requiere aferramiento/sustento. La imagen aquí es la de un fuego manteniéndose en existencia apropiándose de sustento en el acto de aferrarse a su combustible. El proceso de devenir toma su sustento de los cinco agregados, mientras que el acto de tomar sustento es aferrarse a estos agregados en cualquiera de las cuatro formas de pasión y deleite mencionados en III/H/ii: intenciones sensoriales, perspectivas, preceptos y prácticas, o teorías respecto al sí mismo. Sin estos tipos de aferramiento, las esferas de la sensorialidad, la forma, y lo sin forma no vendrían a ser.

Aferramiento/sustento requiere ansia. Si uno no tuviera sed (el significado literal de tanha,  o ansia) por sensorialidad, por devenir, o por no-devenir, entonces el proceso no ardería apropiadamente.

Ansia requiere sensación. Si no hubiera experiencia de sensaciones placenteras, dolorosas, o ni-placenteras-ni-dolorosas, uno no tendría sed por la experiencia continuada de lo placentero o por el cese de lo implacentero.

Sensación requiere contacto. Sin contacto no habría sensaciones de placer, dolor, o ni-placer-ni-dolor.

Contacto requiere nombre-y-forma. “Forma” cubre todos los fenómenos físicos. “Nombre” aquí es definido como sensación, percepción, contacto, atención e intención. Si estos fenómenos, no habría nada con lo que hacer contacto.

Nombre-y-forma requiere conciencia de los seis campos sensoriales. Sin este tipo de conciencia, el nacimiento físico del individuo compuesto de los agregados se abortaría, mientras que al nivel del nacimiento mental momentáneo no habría nada para activar una experiencia de los agregados.

Conciencia de los seis campos sensoriales requiere nombre-y-forma. Sin nombre-y-forma, no habría objeto para este tipo de conciencia.

En §228, el Ven. Sariputta señala que el proceso completo de co-surgimiento dependiente se basa en la dependencia mutua de nombre-y-forma y la conciencia sensorial. Esta dependencia mutua está en realidad compuesta por muchos ciclos de realimentación, que pueden tornarse muy complejos. Si cualquiera de los dos factores es retirado del otro, todo el edificio se viene abajo. Por esta razón, como hemos de ver cuando discutamos el cese del estrés, esta dependencia mutua es uno de los puntos primarios a enfocar la atención en el disolver el proceso causal.

Otras listas de los factores en el co-surgimiento dependiente expanden esta lista básica. La lista más común suma los factores de los seis campos sensoriales entre contacto y nombre-y-forma, y luego señala que la conciencia sensorial requiere los tres tipos de fabricación — corporal, verbal, y mental — mientras que estas fabricaciones a su vez requieren ignorancia de las cuatro nobles verdades [§§211, 218]. Hay algunos desacuerdos acerca del significado de los tres tipos de fabricación en esta lista. Un pasaje en el Canon [§223], que parece tratar las fabricaciones a medida que son experimentadas inmediatamente en el presente, define la fabricación corporal como la respiración, la fabricación verbal como el pensamiento dirigido y evaluación, y la fabricación mental como sensación y percepción. Otros pasajes [como §225], que parecen considerar las fabricaciones a medida que funcionan en el tiempo, simplemente clasifican estos tres tipos de fabricación de acuerdo a si son meritorias, demeritorias, o imperturbables (es decir, pertenecientes a los cuatro niveles de jhana sin forma). Si consideramos estas dos definiciones como típicas del marco temporal dual del co-surgimiento dependiente, no hay conflicto entre ellas.

Otro punto de desacuerdo es acerca de la pregunta de cómo llegaron a se sumados los factores de fabricación e ignorancia a la lista básica. Algunos estudiosos mantienen que fue el resultado de un desarrollo temporal en las enseñanzas del Buddha, ya sea durante su vida o después de su fallecimiento. Sin embargo, si examinamos el contenido de los factores sumados, encontramos que son simplemente una elaboración de la dependencia mutua entre nombre-y-forma y conciencia sensorial, y no adhieren nada sustancialmente nuevo a la lista. Las tres fabricaciones son simplemente otra manera de presentar nombre-y-forma en su rol activo como moldeador de la conciencia. La fabricación corporal, la respiración, es el elemento activo de “forma”; las fabricaciones verbales, pensamiento dirigido y evaluación, son el elemento activo en los sub-factores de “nombre”, atención e intención. Ignorancia, por otro lado, es el tipo de conciencia que activamente promueve la atención inapropiada en el factor de nombre-y-forma.

Puede parecer redundante tener los factores de nombre-y-forma por un lado, y el de fabricaciones por el otro, cubriendo el mismo territorio en dos configuraciones distintas, pero estas configuraciones sirven al menos dos propósitos prácticos. Primero, la conexión entre ignorancia y el cuestionar inapropiado ayudan a ubicar precisamente qué está errado en la relación típica entre nombre-y-forma y conciencia.  Como lo ha propuesto un maestro moderno, las fabricaciones verbales son con las que hay que tener cuidado. Segundo, la relación entre fabricaciones verbales por un lado, y atención e intención por el otro, mediados por conciencia, diagrama las relaciones de  doble-peldaño (y a veces multi-peldaño) entre los eventos mentales a medida que crían y alimentan los unos a los otros en presencia de la conciencia. En el curso de dar pie a sufrimiento y estrés, esta inter-cría incestuosa puede salirse de las manos, conduciendo a muchos patrones complejos e intensos de sufrimiento. Sin embargo, su cualidad de doble-peldaño puede también ser usada — como veremos más adelante — para ayudar a llevar ese sufrimiento a un fin.

El pasaje §227 suma incluso otro factor a la lista, señalando otra manera de ver las relaciones mutuamente dependientes que alimentan al proceso de co-surgimiento dependiente: ignorancia requiere flujos (asava) de sensualismo, devenir, perspectivas, e ignorancia, mientras que estos flujos a su vez requieren ignorancia  de las cuatro nobles verdades. Estos factores añadidos apuntan a una de las maneras en que el proceso de co-surgimiento dependiente es auto-sustentable. Sensualismo y perspectivas son formas de aferramiento/sustento, mientras que devenir es resultado del aferramiento/sustento. La ignorancia como flujo no es definida en ningún lugar de los discursos como para diferenciarla de la simple ignorancia, y de hecho la distinción puede simplemente ser de rol, con ambas formas de ignorancia denotando un estado de conciencia fuera de tacto con las cuatro nobles verdades. Cuando la ignorancia se entrelaza con las sensaciones que resultan del contacto, forma la condición requisito para el aferramiento /sustento y el devenir; juntos, todos estos factores actúan como impulsos que “fluyen fuera” del proceso y luego vuelven para reforzar la ignorancia que provee la condición requisito para las fabricaciones, conciencia, y nombra-y-forma, dando así combustible para otra ronda en el proceso conducente a más devenir y estrés.

La naturaleza auto-sustentable del co-surgimiento dependiente hace fácil ver por qué muchos textos no-canónicos lo explican como una rueda. Sin embargo, las múltiples aperturas para los ciclos de  realimentación entre los distintos factores — creando ciclos más pequeños dentro de un ciclo más grande — hacen al proceso extremadamente complejo. Esto explica por qué el estrés y sufrimiento son tan desconcertantes. Si fuesen un ciclo simple, habría poca o ninguna variedad en el sufrimiento de los seres vivos, y el proceso de sufrimiento sería fácil para todos de predecir y entender.

Algunos de los ciclos de realimentación que hacen al estrés tan complejo son mencionado explícitamente en los textos [§§227-28]. Otros están implícitos en el hecho de que factores particulares — tales como sensación y contacto — siguen reapareciendo en distintos puntos del proceso de co-surgimiento dependiente. Sensación es quizás el más importante de éstos. El estrés que forma al factor final del co-surgimiento dependiente puede ser experimentado como una sensación, que puede entonces re-ingresar al flujo causal en el factor de fabricaciones (como una fabricación mental), en nombre-y-forma (como una instancia de nombre), o en sensación mismo. Si re-ingresa en sensación, condicionaría entonces directamente a más ansia, lo que a su vez crearía un ciclo de  realimentación positiva, conducente a más estrés y dolor. Por otro lado, si el estrés re-ingresa al flujo en nombre-y-forma, podría estar sujeto ya sea a intenciones inhábiles y atención inapropiada, o a intenciones hábiles y atención apropiada. El primer par simplemente agravaría el estrés y dolor, mientras que el segundo par debilitaría la tendencia al ansia, y por lo tanto actuaría como un ciclo de realimentación negativa, aliviando las condiciones que conducirían a más estrés y dolor o eliminándolos simplemente.

Eso muestra que estos ciclos de realimentación, en vez de ser una mera curiosidad en la estructura formal del co-surgimiento dependiente, en realidad ayudan a explicar las amplias variaciones en el modo en que los seres vivos experimentan estrés. Ayudan también a explicar la posibilidad del cese del estrés. Los elementos de contacto, intención, y atención bajo el factor “nombre” son especialmente importantes para abrir esta última posibilidad. Como señalamos en I/A, este es el factor del co-surgimiento dependiente que intersecta con las enseñanzas del kamma y la habilidad. El contacto — aquí, aparentemente, significa contacto con la conciencia — forma la pre-condición para el kamma [§9]. La intención reside en la esencia del kamma que mantiene al ciclo de renacimiento en marcha. Mediante la atención apropiada — el modo correcto de ver las cosas y enfocarse en las preguntas apropiadas acerca de ellas — el kamma puede ser entrenado para ser hábil y así conducir lejos del estrés en vez de hacia él. Por esta razón, todo ciclo de realimentación que no pasa por el factor de nombre-y-forma tenderá simplemente a continuar el problema del estrés y dolor, mientras que todo ciclo que sí conduzca a través de este factor permite la posibilidad de usar la atención apropiada para debilitar el proceso o disolverlo por completo.

Al alimentar los ciclos del co-surgimiento dependiente por medio del factor de nombre-y-forma, el factor de fabricación juega un rol especialmente importante. Como hemos señalado en III/E, la práctica de jhana enfocada en la respiración reúne las tres formas de fabricación — corporal, verbal, y mental — en un solo todo. Al hacer esto, toma  a todos los agregados que juegan una variedad de roles en el patrón del co-surgimiento dependiente, y los reúne en una configuración en la que la atención apropiada puede enfocarse convenientemente en todas sus interacciones de una vez. Para expresar esto en términos de las cuatro nobles verdades, toma los agregados que conforman la primera noble verdad y les da un rol en la cuarta [III/H/i]. De esta manera, la relación de doble-peldaño mencionada antes — entre nombre-y-forma, y fabricaciones — puede ser puesta en uso en disolver, en vez de componer, la reda causal conducente al sufrimiento y estrés. En términos de la práctica de meditación, esta relación de doble-peldaño corresponde a los cinco factores del noble reposo mental correcto [§150]. Estos tres tipos de fabricación cubren el mismo terreno que los cuatro niveles de jhana, mientras que el sub-factor de atención en “nombre” forma un peldaño separado de actividad mental que le permite a uno monitorear la práctica de jhana y desarrollarla como una habilidad [II/G].

Mientras el proceso de desarrollar habilidad se vuelve más y más refinado, este peldaño de atención se vuelve el quinto nivel reflexivo del noble  reposo mental que le permite a uno analizar el estado de jhana mientras está presente, y desarrollar entonces una sabiduría/discernimiento agudizada de su naturaleza fabricada. Como muestra el pasaje §172, uno comienza a ver que jhana está compuesto no solo de tales sub-factores de “fabricación” como el pensamiento dirigido, evaluación, sensación, y percepción, sino además de conciencia sensorial y de tales factores de “nombre” como atención, intención, y contacto. En otras palabras, la línea divisoria entre los distintos peldaños de la actividad mental comienza a romperse. Esto permite la fusión de sabiduría/discernimiento y concentración señalada en II/H y III/H, en la que la sabiduría/discernimiento reposada comienza a tomar sus propios funcionamientos como su objeto. A medida que la sabiduría en el rol de “objeto” hace corto-circuito con la sabiduría en el rol de “enfoque” [II/B], entonces el contacto entre los factores de nombre-y-forma y conciencia sensorial, cesa en un estado de claro conocimiento. En la imagen del Ven. Sariputta [§228], uno de los dos fajos de caña es retirado, y todo el edificio del sufrimiento basado en ellos entonces se derrumba.

Otro punto crucial a notar en la comprensión de cómo disolver los funcionamientos del co-surgimiento dependiente es que las relaciones entre factores particulares y sus vecinos en la lista no son siempre las mismas. En algunos casos, el factor x es causa suficiente para el factor y. Lo que significa que cuando sea que x ocurra, siempre deberá seguirle y. Un ejemplo es la relación entre contacto y sensación, o entre aferramiento y los factores restantes conducentes al estrés. Toda vez que hay contacto en presencia de la conciencia, deberá haber sensación. Toda vez que hay aferramiento, deberá haber devenir y estrés. Por lo tanto es imposible cortar el proceso en estos enlaces. Sin embargo, hay otros casos en que x es causa necesaria, pero no suficiente, para y. En otras palabras, x debe estar presente para que y ocurra, pero y  no debe seguir toda vez que hay x. Ejemplos incluirían el enlace entre conciencia y nombre-y-forma, entre sensación y ansia, y entre ansia y aferramiento. En cada uno de estos casos deber haber un factor adicional — la presencia de ignorancia, la más sutil y básica de las raíces de la inhabilidad —para que x de pie a y.

Este hecho es lo que abre la vía para que la atención apropiada lleve a cabo el fin del sufrimiento y estrés. Al mismo tiempo determina precisamente cuál debe ser esa vía. Un análisis de cómo ocurre esto revelará en pocas palabras la convergencia de muchos de los temas de este libro: el rol de los tres niveles de la práctica de los marcos-de-referencia [II/B], y por extensión los tres niveles en el desarrollo del reposo mental [III/E] y la sabiduría/discernimiento [III/H]; el modo en que los principios de la causalidad esto/aquello y la habilidad [I/A] se aplican a la práctica; y el modo en que los deberes apropiados a las cuatro nobles verdades — comprender el estrés, abandonar su originamiento, realizar su cese, y desarrollar el camino [III/H/i] — en la práctica son uno.

Las pocas palabras son estas: Si cada factor en el co-surgimiento dependiente fuese una causa suficiente para el siguiente factor, el patrón sería absolutamente determinista y no habría salida. Sin embargo, en casos en que el enlace entre x e y es necesario pero no suficiente, entonces en términos de la condicionalidad esto/aquello, el factor x es entrada/input del pasado — aunque sea solamente fracción de segundo pasado — mientras que la ignorancia es la entrada/input del presente necesaria para dar pie a y. La estrategia de práctica entonces debe ser usar la atención apropiada para eliminar la ignorancia en presencia de x. Para hacer esto, uno debe enfocarse en comprender el agregado que funciona como x — o, en el caso del enlace ansia/aferramiento, que funciona como el objeto potencial de x. Al principio esto significa aprender a enfocarse en el agregado en y por sí mismo. Después, para superar la inhabilidad inherente en la ignorancia, uno debe ganar familiaridad práctica con el agregado en su rol como factor en la práctica hábil de jhana [§173]. A medida que este enfoque alcanza un estado de maestría, uno vuelca sus poderes de sabiduría/discernimiento sobre el “cómo” del enfoque a la práctica, tomándolo como el “qué” o el objeto de investigación, hasta que uno puede ver el agregado incluso en este rol en términos de las cuatro nobles verdades [III/H/i]. Mientras más preciso y exhaustivo este conocer, menos ansia es producida; mientras menos ansia es producida, menos son los flujos que nublan el conocer. Con la culminación del conocimiento totalmente claro, la ignorancia es eliminada completamente, junto a su ansia auxiliar, y por lo tanto la entrada/input presente que mantenía al ciclo es finalizada. Esto alcanza un punto de “resonancia” [I/A], el punto de no-creación en el que el ciclo se rompe, y en el que el estrés y sufrimiento cesan.

Las tradiciones modernas de práctica difieren en cuanto a en qué enlaces del co-surgimiento dependiente se enfocan para llevar a cabo el cese del ansia y por ende realizar la tercera noble verdad. Para propósitos de este ensayo, discutiremos tres de estos enlaces en cuanto se relacionan con las tres listas distintas de factores mencionadas antes. Estos puntos de foco distintos son mejor considerados como opciones alternativas para abordar el problema del estrés y su cese. Todos son igualmente válidos, así que es asunto del meditador individual escoger cualquier foco que le parezca más amigable y comprensible, y seguirlo.

La primera lista de los factores del co-surgimiento dependiente, que toma el proceso en descenso hasta la dependencia mutua de conciencia y nombre-y-forma, enfatiza precisamente ese enlace: cómo nombre-y-forma depende de la conciencia, y cómo la conciencia se relaciona con  nombre-y-forma. El pasaje §233 trata este punto en detalle, usando el término “fabricación” para incluir atención, intención, y contacto. En términos prácticos este acercamiento se enfoca en la pregunta de cómo la conciencia se relaciona con sus objetos, haciendo uso de la intención hábil y la atención apropiada (en términos de las cuatro nobles verdades) como el acercamiento para ayudar a desnudar todo sentido de pasión y deseo por nombre-y-forma. Una vez que las formas más patentes de pasión y deseo han sido eliminadas, este acercamiento luego desnuda la pasión y deseo incluso por el enfoque de las intenciones hábiles y la atención apropiada mismas. La conciencia — privada así de su soporte en nombre-y-forma ya sea en términos de objetos o de enfoques [II/B] — no tiene base para la proliferación y por lo tanto es liberada. Pasajes relacionados a esta perspectiva del Despertar incluyen §§233, 234, y 239.

En cuanto a la segunda lista, que traza el patrón del co-surgimiento dependiente en descenso hasta fabricación e ignorancia, ya hemos señalado que esta es simplemente una explicación de un tipo particular de relación entre conciencia y nombre-y-forma. Hemos señalado además [III/E] que los tres tipos de fabricación, en su aspecto presente, se reúnen en la experiencia de jhana basada en la respiración. Por ende la pregunta aquí es cómo adquirir maestría sobre jhana al punto en que uno pueda retroceder en el quinto factor del noble reposo mental de cinco factores [§150] de manera de superar la propia ignorancia de la naturaleza intencionada y fabricada del jhana o de toda perspectiva y suposición — basad en la atención inapropiada — que pueda subyacer al logro del jhana [§237]. Con el cese de la ignorancia, no hay nada intencionado o fabricado para formar una estación de conciencia. En este punto de no-creación — en que no hay sentido de que uno esté haciendo algo, o de que nadie más esté haciendo algo [§229] — nada es creado por más devenir o no-devenir. Como resultado, la conciencia se libera. Pasajes relacionados a esta perspectiva del Despertar incluyen §§225-26.

En la tercera lista del co-surgimiento dependiente, que traza el patrón hasta la dependencia mutua de ignorancia y los flujos, el foco está en los actos de aferramiento/sustento y los estados resultantes de devenir que, condicionados por la ignorancia, crean más ignorancia. La dificultad de enfocarse en el devenir es que su opuesto aparente, no-devenir — la destrucción de lo que ha venido a ser — puede también actuar como un objeto de ansia conducente a más devenir [§§221-22]. Por lo tanto la pregunta es cómo enfocarse en las desventajas de la sensorialidad y el devenir sin caer en la trampa reversa de intencionar no-devenir. Como muestra §182, esto requiere ver las desventajas de todo estado intencionado, independiente de si la intención apunta a la proliferación o a la destrucción. Una vez que la mente ha abandonado todos dichos estados, la única alternativa que queda abierta es la estabilidad de la no-creación, el umbral a lo No-fabricado. Pasajes relacionados a esta perspectiva del Despertar incluyen §§221-22.

Aunque estos tres puntos de foco difieren en énfasis, en esencia se reducen a distintos aspectos del mismo enfoque. En cada caso, uno debe usar intenciones hábiles y atención apropiada para cortar ansia e ignorancia respecto a los cinco agregados de manera de que ninguna fabricación será activada para más devenir. Esta carencia de activación — el momento de no-creación — libera a la conciencia de los agregados, tanto en su rol como objetos de conciencia como en su rol como la intención y atención que sirvieron como enfoques para la liberación. Las diferencias entre los puntos de foco residen principalmente en las preguntas que hacen al enmarcar una perspectiva del problema a tratar. En esto vemos la real función de la enseñanza del co-surgimiento dependiente en la práctica: como una guía para la atención apropiada. La enseñanza no solo ofrece un modo directo de ver la experiencia que evite preguntas inútiles respecto a existir o no-existir [§186], sí-mismo y otro [§§228-230], también ofrece un marco para inspirar modos alternativos de hacer preguntas apropiadas acerca de las coyunturas cruciales en el flujo condicionado de los fenómenos en y por sí mismos. Como con todas las enseñanzas del Buddha, una vez que los procesos de sabiduría/discernimiento inspirados por la enseñanza del co-surgimiento dependiente han realizado completamente su función, la enseñanza misma es trascendida en la liberación de la conciencia.

Una vez que la conciencia es liberada de los objetos que traen a la conciencia sensorial en juego [§232], todo lo que resta es “conciencia sin rasgo, sin fin, omni-luminosa” [§235]. Esta conciencia — que reside más allá de “la extensión en la cual hay medios de designación, expresión, & descripción… la extensión en la cual la esfera de la sabiduría se extiende, la extensión en la cual el ciclo gira para la manifestación (discernibilidad) de este cosmos” [§231] — es la experiencia de la meta. Hay algunas preguntas respecto a si la meta puede ser igualada a la tercera noble verdad. Algunos pasajes en el Canon [SN 43.1-44; SN 22.86] parecieran indicar que sí; otros [tales como Sn V.6; MFU, p. 28; AN 10.58; y especialmente el final de MN 27], no. Esta contradicción puede ser resuelta señalando que la realización total de la tercera noble verdad y la experiencia de la meta son dos cosas distintas tan íntimamente relacionadas que una no puede ser experimentada sin la otra. Su relación puede ser comparada a notar un objeto de valor por largo tiempo pasado por alto en el curso de limpiar el patio. El acto de limpiar no es lo mismo que el objeto valioso, pero solo en el curso de hacer eso completamente y atentamente puede lo segundo ser encontrado. Como ha dicho un maestro moderno, el hecho de que la tercera noble verdad involucre un deber significa que es parte de una realidad fabricada, mientras que la meta al final del camino es absolutamente no-fabricada. Libre de todo actuar y hacer, pertenece a una dimensión totalmente distinta, y por ende — aunque encontrada junto a la verdad del cese — es algo completamente aparte y desatado.

Desde el momento del Despertar al de la muerte, queda un sentido de contacto disociado entre los medios sensoriales internos y externos que comprende el kamma antiguo del Despierto [§15] y su única experiencia restante del estrés inherente en las dimensiones del tiempo y el presente: contacto, en que hay sensibilidad al dolor y al placer en estas cosas; disociado, en que la pasión y deleite, los grilletes, las impurezas, y los aferramientos en medio de los medios sensoriales internos y externos son totalmente cortados por la sabiduría [MN 146; MFU, p. 113]. El kamma antiguo entonces pasa por el patrón del co-surgimiento dependiente desde nombre-y-forma y conciencia hasta sensación, pero — sin los factores creadores de ignorancia y ansia — la sensación de dolor y placer no realimenta a ningún patrón causal que condujera a más devenir [§219] o a ningún kamma renovado. Los textos asemejan este estado a un fuego que se ha apagado, pero cuyas brasas aún resplandecen y calientan [Thag 15.2; MFU, p. 34]. Eventualmente, el kamma antiguo se desgasta en la muerte del Despierto, y hay un Desatamiento total como el de un fuego tan totalmente liberado de su combustible que las brasas se han puesto totalmente heladas. Aunque esta analogía puede sonar negativa en términos de ideas modernas respecto a los funcionamientos del fuego, en el tiempo del Buddha era reconocido como una imagen, no de extinción o aniquilación, sino de libertad tan ilimitada e irreversible que no puede ser descrita.