Entrada en la Corriente : Parte 1

por

Thanissaro Bhikkhu

© 2006–2010

Parte 1: El Proceso hacia la Entrada-en-la-Corriente

Contenidos

Introducción
Asociación con Personas de Integridad
Oír el Verdadero Dhamma
Atención Apropiada
Práctica de Acuerdo con el Dhamma

· Atención & Alerta
· Moderación de los Sentidos
· Las Tres Formas de Conducta Correcta
· Los Cuatro Marcos de Referencia
· Los Siete Factores para el Despertar
· Claro Saber & Liberación


Introducción
Dominio exclusivo sobre la tierra, ir a mundos celestes, reinado de todos los mundos:       el fruto de la entrada-en-la-corriente       los supera.

— Dhp 178

El Canon Pali reconoce cuatro niveles de Despertar, el primero de los cuales se llama entrada-en-la-corriente. Este obtiene su nombre del hecho de que una persona que ha alcanzado este nivel ha entrado en la “corriente” que inevitablemente fluye hacia el nibbana. Él/Ella tiene garantizado lograr el Despertar total dentro de siete vidas como máximo, y en el intertanto no renacerá en ninguna de las esferas inferiores.

Esta guía de estudios acerca de la entrada en la corriente se divide en dos partes. La primera lidia con la práctica que conduce a la entrada en la corriente; la segunda, con la experiencia de la entrada en la corriente y sus resultados.

Las prácticas conducentes a la entrada en la corriente son encapsuladas en cuatro factores:

La asociación con personas de integridad es un factor para la entrada en la corriente. Oír el verdadero Dhamma es un factor para la entrada en la corriente. La atención apropiada es un factor para la entrada en la corriente. La práctica de acuerdo con el Dhamma es un factor para la entrada en la corriente.

— SN 55.5

[Kapadika Bharadvaja:] “¿En qué medida hay un despertar a la verdad? ¿En qué medida uno despierta a la verdad? Preguntamos al Maestro Gotama acerca del despertar a la verdad.”

[El Buddha:] “Está el caso, Bharadvaja, en que un monje vive en dependencia de cierto poblado o pueblo. Entonces un dueño de hogar o un hijo de dueño de hogar se le aproxima y lo observa respecto a tres cualidades mentales — cualidades basadas en avidez, cualidades basadas en aversión, cualidades basadas en delusión: ‘¿Hay en este venerable cualquiera de tales cualidades basadas en avidez que, con su mente invadida por estas cualidades, pueda decir, “sé,” sin saber, o decir, “veo,” sin ver, o que pueda instar a otro a actuar de una manera que fuese para su daño y dolor a largo plazo?’ A medida que lo observa, llega a saber, ‘No hay en este venerable tales cualidades basadas en avidez… Su conducta corporal y verbal son aquellas de quien no es ávido. Y el Dhamma que enseña es profundo, difícil de ver, difícil de lograr, tranquilo, refinado, más allá del ámbito de las conjeturas, sutil, a ser experimentado por el sabio. Este Dhamma no puede ser fácilmente enseñado por una persona que es ávida.

“Cuando, al observar que aquel monje es puro respecto a cualidades basadas en avidez, luego lo observa con respecto a cualidades basadas en aversión… basadas en delusión: ‘¿Hay en este venerable cualquiera de tales cualidades basadas en delusión que, con su mente invadida por estas cualidades, pueda decir, “sé,” sin saber, o decir, “veo,” sin ver, o que pueda instar a otro a actuar de una manera que fuese para su daño y dolor a largo plazo?’ A medida que lo observa, llega a saber, ‘No hay en este venerable tales cualidades basadas en delusión… Su conducta corporal y verbal son aquellas de quien no ignora. Y el Dhamma que enseña es profundo, difícil de ver, difícil de lograr, tranquilo, refinado, más allá del ámbito de las conjeturas, sutil, a ser experimentado por el sabio. Este Dhamma no puede ser fácilmente enseñado por una persona que ignora.

“Cuando, al observar que aquel monje es puro respecto a cualidades basadas en delusión, sitúa convicción en él. Con el surgimiento de convicción, lo visita y se hace cercano a él. Haciéndose cercano a él, presta oído. Prestando oído, oye el Dhamma. Oyendo el Dhamma, lo recuerda. Recordándolo, penetra en el significado de aquel Dhamma. Penetrando en el significado, llega a concordar mediante la deliberación de aquél Dhamma. Habiendo concordancia mediante la deliberación de aquél Dhamma, surge el deseo. Con el surgimiento de deseo, se vuelve dispuesto. Dispuesto, contempla (lit: “sopesa,” “compara”). Contemplando, hace un esfuerzo. Esforzándose, comprende el significado último de la verdad con su cuerpo y ve al penetrarlo con sabiduría.

“En esta medida, Bharadvaja, hay un despertar a la verdad. En esta medida uno despierta a la verdad. Describo esto como un despertar a la verdad. Pero aún no es el logro final de la verdad.”

[Kapadika Bharadvaja:] “Sí, Maestro Gotama, en esta medida hay un despertar a la verdad. En esta medida uno despierta a la verdad. Consideramos esto como un despertar a la verdad. ¿Pero en qué medida hay un logro final de la verdad? ¿En qué medida uno finalmente logra la verdad? Preguntamos al Maestro Gotama acerca del logro final de la verdad.”

[The Buddha:] “La cultivación, desarrollo, y persecución de aquellas mismas cualidades: en esta medida, Bharadvaja, hay un logro final de la verdad. En esta medida uno finalmente logra la verdad. Describo esto como el logro final de la verdad.”

— MN 95

Asociación con Personas Íntegras

“Con respecto a factores externos, no veo ningún otro solo factor como la amistad con personas admirables que haga tanto por un monje en entrenamiento, que no ha alcanzado la meta pero permanece decidido hacia la seguridad insuperable de la esclavitud. Un monje que es amigo con personas admirables abandona lo que es inhábil y desarrolla lo que es hábil.”

Un monje que es amigo con personas admirables — que es reverente, respetuoso, que hace lo que sus amigos aconsejan — atento, alerta, logra paso a paso el fin de todas las ataduras.

— Iti 17

Mientras estaba sentado a un lado, el Venerable Ananda dijo al Bendito, “Esta es la mitad de la vida santa, lord: tener personas admirables como amigos, compañeros, y colegas.”

“No digas eso, Ananda. No digas eso. Tener personas admirables como amigos, compañeros y colegas es en realidad el todo en la vida santa. Cuando un monje tiene a personas admirables como amigos, compañeros, y colegas, es de esperar que él desarrolle y persiga el noble camino óctuple.

“¿Y cómo un monje tiene a personas admirables como amigos, compañeros, y colegas, desarrolla y persigue el noble camino óctuple? Está el caso en que un monje desarrolla la perspectiva correcta en dependencia del retiro, dependencia de la imparcialidad, dependencia del cesar, resultando en el dejar ir. Él desarrolla la orientación correcta…el hablar correcto…el actuar correcto…el estilo de vida correcto…el ejercicio mental correcto…la atención interior correcta…el sosiego mental correcto en dependencia del retiro, dependencia de la imparcialidad, dependencia del cesar, resultando en el dejar ir. Así es como un monje que tiene a personas admirables como amigos, compañeros, y colegas, desarrolla y persigue el noble camino óctuple.

“Y por medio de esta línea de razonamiento uno puede saber cómo la amistad admirable, la compañía admirable, la camaradería admirable es en realidad el todo en la vida santa: Es en dependencia de mí como amigo admirable que los seres sujetos al nacimiento han obtenido liberación del nacimiento, que los seres sujetos al envejecimiento han obtenido liberación del envejecimiento, que los seres sujetos a la muerte han obtenido liberación de la muerte, que los seres sujetos a la tristeza, lamentación, dolor, pesar y desesperación han obtenido liberación de la tristeza, lamentación, dolor, pesar y desesperación.”

— SN 45.2

“¿Qué se quiere decir con tener personas admirables como amigos? Está el caso en que un laico, en cualesquier pueblo o ciudadela que viva, pasa tiempo con dueños de hogar o hijos de dueños de hogar, jóvenes o viejos, que son avanzados en virtud. Habla con ellos, los embarca en discusiones. Él emula la convicción consumada en aquellos que son consumados en convicción, la virtud consumada en aquellos que son consumados en virtud, la generosidad consumada en aquellos que son consumados en generosidad, y la sabiduría consumada en aquellos que son consumados en sabiduría. Esto se llama tener personas admirables como amigos…

“¿Qué se quiere decir con ser consumado en la convicción? Está el caso en que un noble discípulo tiene convicción, está convencido del Despertar del Tathagatha: ‘De verdad, el Bendito es puro y correctamente auto-despierto, consumado en conocimiento y conducta, bien-conducido, un experto respecto al mundo, insuperable como entrenador de aquellos adecuados para ser domados, el Maestro de seres divinos y humanos, despierto, bendito.’ Esto se llama ser consumado en la convicción.

“¿Qué se quiere decir con ser consumado en la virtud? Está el caso en que un noble discípulo se abstiene de tomar vidas, se abstiene de hurtar, se abstiene de conductas sexuales ilícitas, se abstiene de mentir, se abstiene de tomar intoxicantes que provocan negligencia. Esto se llama ser consumado en la virtud.

“¿Qué se quiere decir con ser consumado en la generosidad? Está el caso en que un noble discípulo, con su conciencia limpia de la mancha de la mezquindad, viviendo en casa, libremente generoso, de manos abiertas, se deleita en ser magnánimo, receptivo a las solicitudes, deleitándose en la distribución de dádivas. Esto se llama ser consumado en la generosidad.

“¿Qué se quiere decir con ser consumado en la sabiduría? Está el caso en que un noble discípulo es sabio, dotado de la sabiduría del surgir y pasar — noble, penetrante, conducente al correcto término del estrés. Esto se llama ser consumado en la sabiduría.”

— AN 8.54

“Para la persona que trasgrede una cosa, les digo, no hay mal acto que no pueda cometer. ¿Cuál cosa? Esta: decir una mentira deliberadamente.”

La persona que miente, que trasgrede esta única cosa, transcendiendo el interés por el mundo venidero: no hay mal que no pueda cometer.

— Iti 25

“Un amigo dotado de estas tres cualidades es digno de asociación. ¿Cuáles tres? Él da lo que es difícil de dar, hace lo que es difícil de hacer, aguanta lo que es difícil de aguantar. Un amigo dotado de estas tres cualidades es digno de asociación.”

— AN 3.130

“Estas tres cosas han sido promulgadas por los sabios, por personas que son verdaderamente buenas. ¿Cuáles tres? Generosidad… dar el paso [de la vida de hogar a la sin hogar]… y el servicio a madre y padre. Estas tres cosas han sido promulgadas por los sabios, por personas que son verdaderamente buenas.”

— AN 3.45

“Ahora, ¿cuál es el nivel de una persona sin integridad? Una persona sin integridad es ingrata, no reconoce la ayuda que se le ha dado. Esta ingratitud, esta falta de reconocimiento es segunda naturaleza entre las personas descorteses. Es por completo a nivel de personas sin integridad. Una persona íntegra es agradecida y reconoce la ayuda que se le ha dado. Esta gratitud, este reconocimiento es segunda naturaleza entre las personas corteses. Es por completo a nivel de personas íntegras.”

— AN 2.31

“Una persona dotada con estas cuatro cualidades puede ser conocida como ‘una persona íntegra.’ ¿Cuáles cuatro?

“Está el caso en que una persona íntegra, al preguntársele, no revela los malos puntos de otra persona, qué decir de cuando no se le pregunta. Más aún, cuando se le pregunta, cuando se le presiona con preguntas, él es alguien que habla de los malos puntos de otra persona no por completo, no en detalle, con omisiones, reteniéndose…

“Luego, una persona íntegra, sin preguntársele, revela los buenos puntos de otra persona, qué decir cuando se le pregunta. Más aún, cuando se le pregunta, cuando se le presiona con preguntas, él es alguien que habla de los buenos puntos de otra persona por completo y en detalle, sin omisiones, sin retenerse…

“Luego, una persona íntegra, sin preguntársele, revela sus propios malos puntos, qué decir cuando se le pregunta. Más aún, cuando se le pregunta, cuando se le presiona con preguntas, él es alguien que habla de sus propios malos puntos por completo y en detalle, sin omisiones, sin retenerse…

“Luego, una persona íntegra, al preguntársele, no revela sus propios buenos puntos, qué decir de cuando no se le pregunta. Más aún, cuando se le pregunta, cuando se le presiona con preguntas, él es alguien que habla de sus propios buenos puntos no por completo, no en detalle, con omisiones, reteniéndose…

“Monjes, una persona dotada de estas cuatro cualidades puede ser conocida como ‘una persona íntegra.'”

— AN 4.73

[1] “‘Es por medio del vivir juntos que la virtud de una persona puede ser conocida, y solo luego de un largo período, no de un corto período; por alguien que es atento, no por alguien que no es atento; por alguien que es sabio, no por alguien que no es sabio’: Así fue dicho. ¿Y en referencia a qué fue esto dicho?

“Está el caso en que un individuo, por medio de vivir con otro, sabe esto: ‘Por largo tiempo esta persona ha sido rota, quebrada, manchada, salpicada en sus actos. No ha sido consistente en sus actos. No ha practicado consistentemente respecto a sus preceptos. Es una persona sin principios, no un virtuoso, con principios.’ Y luego está el caso en que un individuo, por medio de vivir con otro, sabe esto: ‘Por largo tiempo esta persona no ha sido rota, ni quebrada, ni manchada, ni salpicada en sus actos. Ha sido consistente en sus actos. Ha practicado consistentemente respecto a sus preceptos. Es una persona virtuosa, con principios, no sin principios.’

“‘Es por medio del vivir juntos que la virtud de una persona puede ser conocida, y solo luego de un largo período, no de un corto período; por alguien que es atento, no por alguien que no es atento; por alguien que es sabio, no por alguien que no es sabio’: Así fue dicho. Y en referencia a esto fue dicho.

[2] “‘Es por medio del vivir juntos que la pureza de una persona puede ser conocida, y solo luego de un largo período, no de un corto período; por alguien que es atento, no por alguien que no es atento; por alguien que es sabio, no por alguien que no es sabio’: Así fue dicho. ¿Y en referencia a qué fue esto dicho?

“Está el caso en que un individuo, por medio de vivir con otro, sabe esto: ‘Esta persona se comporta de una manera al estar de uno a uno, de otra manera al estar con dos, de otra manera al estar con tres, de otra manera al estar con muchos. Sus anteriores comportamientos no se comparan con sus comportamientos posteriores. Es impuro en su comportamiento, no es puro.’ Y luego está el caso en que un individuo, por medio de vivir con otro, sabe esto: ‘La manera en que esta persona se comporta al estar uno a uno, es la misma manera en que se comporta al estar con dos, al estar con tres, al estar con muchos. Sus anteriores comportamientos se igualan a sus comportamientos posteriores. Es puro en su comportamiento, no es impuro.’

“‘Es por medio del vivir juntos que la pureza de una persona puede ser conocida, y solo luego de un largo período, no de un corto período; por alguien que es atento, no por alguien que no es atento; por alguien que es sabio, no por alguien que no es sabio’: Así fue dicho. Y en referencia a esto fue dicho.

[3] “‘Es por medio de la adversidad que la entereza de una persona puede ser conocida, y solo luego de un largo período, no de un corto período; por alguien que es atento, no por alguien que no es atento; por alguien que es sabio, no por alguien que no es sabio’: Así fue dicho. ¿Y en referencia a qué fue esto dicho?

“Está el caso en que una persona, sufriendo la pérdida de sus familiares, la pérdida de sus bienes, o la pérdida mediante la enfermedad, no piensa: ‘Así es como es el vivir juntos en el mundo. Así es como es el obtener una identidad personal (atta-bhava, literalmente “estado de ser”). Cuando hay vivir en el mundo, cuando hay obtención de una identidad personal, estas ocho condiciones mundanas giran alrededor del mundo, y el mundo gira alrededor de estas ocho condiciones mundanas: ganancia, pérdida, estatus, desgracia, censura, elogio, placer, y dolor.’ Sufriendo la pérdida de sus familiares, la pérdida de sus bienes, o la pérdida mediante la enfermedad, se entristece, llora, y se lamenta, golpea su pecho, se angustia. Y luego está el caso en que una persona, sufriendo la pérdida de sus familiares, la pérdida de sus bienes, o la pérdida mediante la enfermedad, piensa: ‘Así es como es el vivir juntos en el mundo. Así es como es el obtener una identidad personal. Cuando hay vivir en el mundo, cuando hay obtención de una identidad personal, estas ocho condiciones mundanas giran alrededor del mundo, y el mundo gira alrededor de estas ocho condiciones mundanas: ganancia, pérdida, estatus, desgracia, censura, elogio, placer, y dolor.’ Sufriendo la pérdida de sus familiares, la pérdida de sus bienes, o la pérdida mediante la enfermedad, no se entristece, ni llora, ni se lamenta, no golpea su pecho, ni se angustia.

“‘Es por medio de la adversidad que la entereza de una persona puede ser conocida, y solo luego de un largo período, no de un corto período; por alguien que es atento, no por alguien que no es atento; por alguien que es sabio, no por alguien que no es sabio’: Así fue dicho. Y en referencia a esto fue dicho.

[4] “‘Es por medio de la discusión que la sabiduría de una persona puede ser conocida, y solo luego de un largo período, no de un corto período; por alguien que es atento, no por alguien que no es atento; por alguien que es sabio, no por alguien que no es sabio’: Así fue dicho. ¿Y en referencia a qué fue esto dicho?

“Está el caso en que un individuo, mediante la discusión con otra, sabe esto: ‘Por la manera en que esta persona se refiere a un asunto, por la manera en que aplica su razón, por la manera en que se trata una pregunta, es torpe, no es sabia. ¿Por qué? No hace declaraciones profundas, tranquilas, refinadas, más allá del ámbito de las conjeturas, sutiles, a ser experimentadas por el sabio. No puede declarar el significado, enseñarlo, describirlo, ponerlo en marcha, revelarlo, explicarlo, o hacerlo claro. Es torpe, no sabio.’ Tal como si un hombre con buena vista parado en la orilla de una masa de agua viese asomarse a un pequeño pez. Le ocurriría el pensamiento, ‘Por el asomo del pez, por las ondas que produce, por su velocidad, es un pez pequeño, no uno grande.’ De igual manera, un individuo, en discusión con otro, sabe: ‘ Por la manera en que esta persona se refiere a un asunto, por la manera en que aplica su razón, por la manera en que se trata una pregunta… es torpe, no es sabia.’

“Y luego está el caso en que un individuo, mediante la discusión con otra, sabe esto: ‘Por la manera en que esta persona se refiere a un asunto, por la manera en que aplica su razón, por la manera en que se trata una pregunta, es sabia, no es torpe. ¿Por qué? Hace declaraciones profundas, tranquilas, refinadas, más allá del ámbito de las conjeturas, sutiles, a ser experimentadas por el sabio. Puede declarar el significado, enseñarlo, describirlo, ponerlo en marcha, revelarlo, explicarlo, o hacerlo claro. Es sabio, no torpe.’ Tal como si un hombre con buena vista parado en la orilla de una masa de agua viese asomarse a un gran pez. Le ocurriría el pensamiento, ‘Por el asomo del pez, por las ondas que produce, por su velocidad, es un pez grande, no uno pequeño.’ De igual manera, un individuo, en discusión con otro, sabe: ‘Por la manera en que esta persona se refiere a un asunto, por la manera en que aplica su razón, por la manera en que se trata una pregunta… es sabia, no torpe.’

“‘Es por medio de la discusión que la sabiduría de una persona puede ser conocida, y solo luego de un largo período, no de un corto período; por alguien que es atento, no por alguien que no es atento; por alguien que es sabio, no por alguien que no es sabio’: Así fue dicho. Y en referencia a esto fue dicho.”

— AN 4.192

Aemás de requerir tiempo y claros poderes de observación, la habilidad de reconocer a una persona íntegra requiere de que tú seas una persona íntegra también.

“Monjes, ¿podría una persona sin integridad saber de una persona sin integridad: ‘Esta es una persona sin integridad’?”

“No, lord.”

“Bien, monjes. Es imposible, no hay manera, de que una persona sin integridad pueda saber de una persona sin integridad: ‘Esta es una persona sin integridad’.

“¿Podría una persona sin integridad saber de una persona íntegra: ‘Esta es una persona íntegra’?”

“No, lord.”

“Bien, monjes. Es imposible, no hay manera, de que una persona sin integridad pueda saber de una persona íntegra: ‘Esta es una persona íntegra.'”…

“Ahora, monjes, ¿podría una persona íntegra saber de una persona sin integridad: ‘Esta es una persona sin integridad’?”

“Sí, lord.”

“Bien, monjes. Es posible que una persona íntegra pueda saber de una persona sin integridad: ‘Esta es una persona sin integridad’

“¿Podría una persona íntegra saber de una persona íntegra: ‘Esta es una persona íntegra’?”

“Sí, lord.”

“Bien, monjes. Es posible que una persona íntegra pueda saber de una persona íntegra: ‘Esta es una persona íntegra’

“Una persona íntegra está dotada de cualidades de integridad; es una persona íntegra en su amistad, en la manera en que decide, en la manera en que da consejo, en la manera en que habla, en la manera en que actúa, en las perspectivas que sostiene, y en la manera en que da una ofrenda.

“¿Y cómo una persona íntegra está dotada de cualidades de integridad? Está el caso en que una persona íntegra está dotada de convicción, conciencia moral, interés, es docto, con persistencia despierta, con atención interior despejada, y con buena sabiduría. Así es como una persona íntegra está dotada de cualidades de integridad.”

“¿Y cómo una persona íntegra es una persona íntegra en su amistad? Está el caso en que una persona íntegra tiene, como amigos y compañeros, a aquellos ascetas y contemplativos que están dotados de convicción, conciencia moral, interés, es docto, con persistencia despierta, con atención interior despejada, y con buena sabiduría. Así es como una persona íntegra es una persona íntegra en su amistad.

“¿Y cómo una persona íntegra es una persona íntegra en la manera en que decide? Está el caso en que una persona íntegra decide ni por su propia aflicción, ni por la aflicción de otros, ni por la aflicción de ambos. Así es como una persona íntegra es una persona íntegra en la manera en que decide.

“¿Y cómo una persona íntegra es una persona íntegra en la manera en que da consejo? Está el caso en que una persona íntegra aconseja ni por su propia aflicción, ni por la aflicción de otros, ni por la aflicción de ambos. Así es como una persona íntegra es una persona íntegra en la manera en que da consejo.

“¿Y cómo una persona íntegra es una persona íntegra en la manera en que habla? Está el caso en que una persona íntegra es alguien que se abstiene de mentiras, se abstiene de relatos divisivos, se abstiene del hablar soez, se abstiene de charlas banales. Así es como una persona íntegra es una persona íntegra en la manera en que habla.

“¿Y cómo una persona íntegra es una persona íntegra en la manera en que actúa? Está el caso en que una persona íntegra es alguien que se abstiene de tomar vidas, se abstiene de hurtar, se abstiene de sexo ilícito. Así es como una persona íntegra es una persona íntegra en la manera en que actúa.

“¿Y cómo una persona íntegra es una persona íntegra en las perspectivas que sostiene? Está el caso en que una persona íntegra es alguien que sostiene una perspectiva como esta: ‘Existe lo dado, lo ofrecido, lo sacrificado. Existen los frutos y resultados de los buenos y malos actos. Existe este mundo y el siguiente. Existe madre y padre. Existen seres renacidos espontáneamente; existen ascetas y contemplativos que, viviendo correctamente y practicando correctamente, proclaman este mundo y le siguiente habiéndolos conocido y comprendido directamente por sí mismos.’ Así es como una persona íntegra es una persona íntegra en las perspectivas que sostiene.

“¿Y cómo una persona íntegra es una persona íntegra en la manera en que da una ofrenda? Está el caso en que una persona íntegra da una ofrenda atentamente, con sus propias manos, respetuosamente, no como si lo tirara, con la visión de que algo resultará de ello. Así es como una persona íntegra es una persona íntegra en la manera en que da una ofrenda.

“Esta persona íntegra — así dotada de cualidades de integridad; una persona íntegra en su amistad, en la manera en que decide, en la manera en que da consejo, en la manera en que habla, en la manera en que actúa, en las perspectivas que sostiene, y en la manera en que da una ofrenda — en la ruptura del cuerpo, luego de la muerte, reaparece en el destino de las personas íntegras. ¿Y cuál es el destino de las personas íntegras? Grandeza entre los devas o entre los seres humanos.”

— MN 110

Considérenlo como quien señala un tesoro, al sabio que viendo tus faltas te reprocha. Quédense con este tipo de sabio. Pues para quien se queda con un sabio de este tipo, las cosas van mejor, no peor.

— Dhp 76

 Oír el Verdadero Dhamma

La oportunidad de oír el Dhamma es considerado valioso tanto porque es poco común como porque concede grandes beneficios.

Difícil es la oportunidad de oír el verdadero Dhamma.

— Dhp 182

“Existen estas cinco recompensas de oír el Dhamma. ¿Cuáles cinco?

“Uno oye lo que no ha oído antes. Uno clarifica lo que ha oído antes. Uno se deshace de dudas. Sus perspectivas se rectifican. Su mente se serena.

“Estas son las cinco recompensas de oír el Dhamma.”

— AN 5.202

Para obtener estos beneficios, uno debe llegar al Dhamma con el trasfondo kámmico correcto y con la actitud correcta.

“Dotada de estas seis cualidades, una persona es capaz de posarse en la legitimidad, en la rectitud de las cualidades mentales hábiles incluso mientras oye el verdadero Dhamma. ¿Cuáles seis?

“No está dotada de una obstrucción del kamma (presente), una obstrucción de las contaminaciones, o una obstrucción resultante del kamma (pasado); tiene convicción, tiene el deseo (de oír), y es sabio.

“Dotada de estas seis cualidades, una persona es capaz de posarse en la legitimidad, en la rectitud de las cualidades mentales hábiles incluso mientras oye el verdadero Dhamma.”

— AN 6.86

“¿Con qué virtud, qué conducta, nutriendo qué actos, una persona se volvería correctamente basada y lograría la meta última?” “Uno ha de ser respetuoso con sus superiores1 y no envidiosos, ha de tener un sentido del tiempo para ver a sus maestros;2 ha de valorar la oportunidad cuando una charla del Dhamma está en progreso; ha de oír atentamente las palabras bien dichas; ha de ir en el momento apropiado, humildemente, haciendo a un lado la testarudez, a la presencia de su maestro; ha de recordar y seguir el Dhamma, su significado, la moderación, y la vida santa. Deleitándose en el Dhamma, saboreando el Dhamma, establecido en el Dhamma, con una noción de cómo investigar el Dhamma, uno no debe hablar en forma destructiva acerca del Dhamma,3 uno ha de guiarse por palabras verdaderas y bien dichas. Despojándose de risa, parloteos, lamentación, odio, engaño, artería, codicia, orgullo, confrontación, aspereza, astringencia, encaprichamiento, uno ha de andar libre de intoxicación, firme por dentro. Comprender es el duramen de las palabras bien dichas; el sosiego mental, es el duramen del aprender y comprender. Cuando una persona es precipitada y negligente su sabiduría y aprendizaje no crecen. Mientras que aquellos que se deleitan en las doctrinas enseñadas por los nobles, son insuperables en palabra, acto, y mente. Ellos, establecidos en la calma, la compostura, y el sosiego mental, han alcanzado lo que la sabiduría y aprendizaje tienen como su duramen.”4

— Sn 2.9

Notas

1. De acuerdo al Comentario, los superiores incluyen a aquellos que tienen más sabiduría que uno, más habilidad en el sosiego mental y otros aspectos del camino que uno, y aquellos más antiguos que uno.

2. El Comentario dice que el momento correcto para ver a un maestro es cuando uno ha sido invadido por la pasión, la aversión y la delusión, y no puede hallar una salida por sí mismo. Esto hace eco de un pasaje en AN 6.26, en el que el Ven. Maha Kaccana dice que el momento correcto para visitar a un “monje digno de estima” es cuando uno necesita ayuda para superar cualquiera de los cinco impedimentos o cuando uno no tiene aún un tema apropiado para centrarse y poner fin a las fermentaciones mentales.

3. El Comentario iguala las “palabras destructivas del Dhamma” con “charla animal” Ver la discusión bajo Pacittiya 85 en The Buddhist Monastic Code, Volume I.

4. El duramen del aprendizaje y la sabiduría es la liberación. — Sn 2.9

[Ven. Yasadatta:]

Resuelto a quejarse por nimiedades, el torpe oye la enseñanza del Conquistador.    Él está lejos del Verdadero Dhamma                como el suelo lo está del cielo.    Resuelto a quejarse por nimiedades, el torpe oye la enseñanza del Conquistador.    Él mengua del Verdadero Dhamma,                como la luna en la mitad oscura del mes.    Resuelto a quejarse por nimiedades, el torpe oye la enseñanza del Conquistador.    Él se marchita del Verdadero Dhamma,                como un pez lejano del agua.    Resuelto a quejarse por nimiedades, el torpe oye la enseñanza del Conquistador.    Él no crece en el Verdadero Dhamma,                como una semilla podrida en un campo. Pero quien oye la enseñanza del Conquistador                con custodiada resolución,                deshaciéndose de las contaminaciones — todas —                comprendiendo lo imperturbable,                logrando la mayor paz,                   es — libre de contaminaciones —                                   totalmente desatado.

— Thag 5.10

También es importante comprender con claridad los estándares para distinguir el verdadero Dhamma del falso. Estos estándares vienen de una prueba pragmática: ¿Cómo se conduce uno, y qué resultados vienen de su conducta, cuando uno pone en práctica el Dhamma?

Mientras estaban sentados a un lado, los Kalamas de Kesaputta dijeron al Bendito, “Venerable señor, existen algunos ascetas y contemplativos que vienen a Kesaputta. Exponen y glorifican sus propias doctrinas, pero en cuanto a las doctrinas de otros, las desprecian, las vilipendian, muestran desdén por ellas, y las menosprecian. Y luego otros ascetas y contemplativos vienen a Kesaputta. Exponen y glorifican sus propias doctrinas, pero en cuanto a las doctrinas de otros, las desprecian, las vilipendian, muestran desdén por ellas, y las menosprecian. Nos dejan simplemente inciertos y dudosos: ¿Cuál de estos venerables ascetas y contemplativos está diciendo la verdad, y cuáles están mintiendo?”

“Claro que están inciertos, Kalamas. Claro que están dudosos. Cuando hay razones para la duda, nace la incerteza. Así que en este caso, Kalamas, no se atengan a reportes, a leyendas, a tradiciones, a escrituras, a conjeturas, a inferencias, a analogías, a concordancia mediante ponderación de las perspectivas, a probabilidades, o al pensamiento, ‘Este contemplativo es nuestro maestro.’ Cuando sepan por sí mismos que, ‘Estas cualidades son inhábiles; estas cualidades son reprochables; estas cualidades son criticadas por el sabio; estas cualidades, al ser adoptadas y cargadas, conducen a daño y sufrimiento’ — entonces deben abandonarlas…

“¿Qué piensan Kalamas: Cuando la codicia surge en una persona, surge para el bienestar o para el daño?”

“Para el daño, lord.”

“Y aquella persona codiciosa, invadida por codicia, su mente poseída por la codicia: ¿Acaso no mata seres vivos, toma lo que no se le ha dado, va tras la mujer de otra persona, dice mentiras, e induce a otros a hacer lo mismo, todo lo cual es para daño y sufrimiento a largo plazo?”

“Sí, lord.”

(Similarmente para la aversión y la delusión.)

Entonces, ¿Qué piensan, Kalamas: son estas cualidades hábiles o inhábiles?”

“Inhábiles, lord.”

“Reprochables o irreprochables?”

“Reprochables, lord.”

“Criticadas por el sabio o elogiadas por el sabio?”

“Criticadas por el sabio, lord.”

“Al ser adoptadas y cargadas, conducen a daño y sufrimiento, o no?”

“Al ser adoptadas y cargadas, conducen a daño y sufrimiento…”

“…Ahora, Kalamas, no se atengan a reportes, a leyendas, a tradiciones, a escrituras, a conjeturas, a inferencias, a analogías, a concordancia mediante ponderación de las perspectivas, a probabilidades, o al pensamiento, ‘Este contemplativo es nuestro maestro.’ Cuando sepan por sí mismos que, ‘Estas cualidades son hábiles; estas cualidades son irreprochables; estas cualidades son elogiadas por el sabio; estas cualidades, al ser adoptadas y cargadas, conducen a bienestar y felicidad’ — entonces deben ingresar y permanecer en ellas.

“¿Qué piensan Kalamas: Cuando la carencia de codicia surge en una persona, surge para el bienestar o para el daño?”

“Para el bienestar, lord.”

“Y aquella persona no codiciosa, no invadida por codicia, su mente no poseída por la codicia: no mata seres vivos, no toma lo que no se le ha dado, no va tras la mujer de otra persona, no dice mentiras, ni induce a otros a hacer lo mismo, todo lo cual es para el bienestar y felicidad a largo plazo— ¿correcto?”

“Sí, lord.”

(Similarmente para la aversión y la delusión.)

Entonces, ¿Qué piensan, Kalamas: son estas cualidades hábiles o inhábiles?”

“Hábiles, lord.”

“Reprochables o irreprochables?”

“Irreprochables, lord.”

“Criticadas por el sabio o elogiadas por el sabio?”

“Elogiadas por el sabio, lord.”

“Al ser adoptadas y cargadas, conducen al bienestar y felicidad, o no?”

“Al ser adoptadas y cargadas, conducen al bienestar y felicidad…”

— AN 3.65

“Gotami, las cualidades de las que sepas, ‘Estas cualidades conducen a la pasión, no a la imparcialidad; a estar encadenado, no ha estar desencadenado; a acumular, no a deshacerse; a auto-agrandarse, no a la modestia; al descontento, no a la satisfacción; al enredo, no al retiro; a la flojera, no a la persistencia despierta; a estar cargado, no a estar descargado’: Puedes categóricamente sostener, ‘Esto no es el Dhamma, esto no es el Vinaya, esta no es la instrucción del Maestro.’

“Mientras que de las cualidades que sepas, ‘Estas cualidades conducen a la imparcialidad, no a la pasión; a estar desencadenado, no a estar encadenado; a deshacerse, no a acumular; a la modestia, no a auto-agrandarse; a la satisfacción, no al descontento; al retiro, no al enredo; a la persistencia despierta, no a la flojera; a estar descargado, no a estar cargado’: Puedes categóricamente sostener, ‘Esto es el Dhamma, esto es el Vinaya, esta es la instrucción del Maestro.'”

— AN 8.53

“Upali, las cualidades de las que sepas, ‘Estas cualidades no conducen al completo des-hechizo, a la imparcialidad, al cese, a la calma, al conocimiento directo, al auto-despertar, ni al Desatamiento’: Puedes categóricamente sostener, ‘Esto no es el Dhamma, esto no es el Vinaya, esta no es la instrucción del Maestro.’

“Mientras que de las cualidades que sepas, ‘Estas cualidades conducen al completo des-hechizo, a la imparcialidad, al cese, a la calma, al conocimiento directo, al auto-despertar, al Desatamiento’: Puedes categóricamente sostener, ‘Esto es el Dhamma, esto es el Vinaya, esta es la instrucción del Maestro.'”

— AN 7.80

La prueba es que el verdadero Dhamma sea pragmático, esto quiere decir que aún cuando estás convencido de que has oído el verdadero Dhamma, debes ser cuidadoso en darte cuenta de que simplemente oír la verdad no es suficiente para saberla por cierto.

[El Buddha:] “Existen cinco cosas que pueden tornarse de dos maneras aquí y ahora. ¿Cuáles cinco? Convicción, agrado, tradición ininterrumpida, razonamiento por analogía, y concordancia mediante la ponderación de perspectivas. Estas son  las cinco cosas que pueden tornarse de dos maneras aquí y ahora. Ahora, algunas cosas son firmemente sostenidas por convicción, y sin embargo son vanas, vacías, y falsas. Algunas cosas no son firmemente sostenidas por convicción, y sin embargo son genuinas, un hecho, y no erradas. Algunas cosas son de buen-agrado… verdaderamente una tradición ininterrumpida…bien-razonadas…Algunas cosas son bien ponderadas y sin embargo vanas, vacías, y falsas. Algunas cosas no son bien ponderadas y sin embargo son genuinas, un hecho, y no erradas. En estos casos no es apropiado para una persona erudita que cuida la verdad llegar a una conclusión definitiva, ‘Solo esto es verdad; todo lo demás no tiene valor.”

[Kapadika Bharadvaja:] “¿Pero en qué grado, Maestro Gotama, hay cuidado de la verdad? ¿En qué grado uno cuida la verdad? Le preguntamos al Maestro Gotama acerca del cuidado de la verdad.”

[El Buddha:] “Si una persona tiene convicción, su declaración, ‘Esta es mi convicción,’ cuida la verdad. Pero aún no llega a la conclusión definitiva ‘ Solo esto es verdad; todo lo demás no tiene valor.’ En este grado, Bharadvaja, hay cuidado de la verdad. En este grado una cuida la verdad. Yo describo esto como el cuidado de la verdad. Pero aún no es un despertar a la verdad.”

— MN 95

Atención Apropiada

Habiendo oído el Dhamma, es importante traer la atención apropiada — ver las cosas en términos de causa y efecto — tanto a lo que has oído como a tus experiencias en general, pues este factor puede hacer toda la diferencia en el éxito o fracaso de tu práctica.

“Respecto a factores internos, no preveo ningún otro solo factor como la atención apropiada que haga tanto por un monje en entrenamiento, quien no ha logrado la meta pero se mantiene resuelto por la insuperable seguridad de la esclavitud. Un monje que atiende apropiadamente abandona lo que es inhábil y desarrolla lo que es hábil.

La atención apropiada como cualidad de un monje en entrenamiento: nada más hace tanto por el logro de la inigualable meta. Un monje, perseverando apropiadamente, logra el fin del sufrimiento.

— Iti 16

He oído que en una ocasión cierto monje residía entre los Kosalanos en un bosque de matorrales. Ahora, en aquella ocasión, pasó el día pensando viles e inhábiles pensamientos: esto es, pensamientos de sensualismo, pensamientos de malevolencia, pensamientos de hacer daño.

Entonces un devata que habitaba el bosque de matorrales, sintiendo simpatía por el monje, deseando su beneficio, deseando traerlo a sus sentidos, se le acercó y se dirigió a él con este verso:

Por la atención inapropiada estás siendo masticado por tus pensamientos. Abandona lo que es inapropiado, contempla apropiadamente. Manteniendo tu mente en el Maestro, el Dhamma, la Sangha, tus virtudes, arribarás a la dicha, alegría, placer sin dudas. Entonces, saturado de dicha, pondrás fin al sufrimiento y estrés.

El monje, corregido por el devata, volvió a sus sentidos.

— SN 9.11

La atención apropiada es esencialmente la habilidad de enmarcar tu entendimiento de la experiencia en los términos correctos. En muchos casos, esto significa enmarcar las preguntas correctas para obtener insight acerca del sufrimiento y su fin.

“Esta es la vía que conduce a la sabiduría: al visitar a un asceta o contemplativo, preguntar: ‘¿Qué es hábil, venerable señor? ¿Qué es inhábil? ¿Qué es reprochable? ¿Qué es irreprochable? ¿Qué debe ser cultivado? ¿Qué no debe ser cultivado? ¿Qué, habiendo sido hecho por mí, será para mi daño y sufrimiento a largo plazo? O ¿qué, habiendo sido hecho por mí, será para mi bienestar y felicidad a largo plazo?'”

— MN 135

“Está el caso en que una persona no instruida y ordinaria… no discierne qué ideas son adecuadas de atender, o qué ideas son inadecuadas de atender. Siendo esto así, no atiende a ideas adecuadas de atender, y atiende [en vez] a ideas inadecuadas de atender. ¿Y cuáles son las ideas inadecuadas de atender a las que atiende? Cualesquier idea tal que, cuando las atiende, la no surgida contaminación del sensualismo surge, y la surgida contaminación del sensualismo incrementa; la no surgida contaminación de la noción de existir… la no surgida contaminación de la ignorancia surge, y la surgida contaminación de la ignorancia incrementa… Así es como atiende inapropiadamente: ‘¿Era yo en el pasado? ¿No era yo en el pasado? ¿Qué era yo en el pasado? ¿Cómo era yo en el pasado? ¿Habiendo sido qué, qué era yo en el pasado? ¿He de ser en el futuro? ¿He de no ser en el futuro? ¿Qué he de ser en el futuro? ¿Cómo he de ser en el futuro? ¿Habiendo sido qué, qué he de ser en el futuro?’ O bien está interiormente perplejo acerca del presente inmediato: ‘¿Soy yo? ¿No soy yo? ¿Qué soy? ¿Cómo soy? ¿De dónde ha venido este ser? ¿Hacia dónde está destinado?’

“Mientras atiende inapropiadamente de esta manera, uno de seis tipos de perspectiva surge en él: La perspectiva yo tengo un sí mismo surge en él como verdadera y establecida, o la perspectiva yo no tengo un sí mismo… o la perspectiva es precisamente por medio del sí mismo que percibo al sí mismo… o la perspectiva es precisamente por medio del sí mismo que percibo un no sí mismo… o la perspectiva es precisamente por medio del no sí mismo que percibo al sí mismo surge en él como verdadera y establecida, o bien tiene una perspectiva como esta: Este mismísimo sí mismo mío —el conocedor que es sensible aquí y allá a la maduración de los actos buenos y malos — es el sí mismo mío que es constante, siempre duradero, eterno, no sujeto a cambio, y perdurará tanto como la eternidad. Esto se llama un matorral de perspectivas, una jungla de perspectivas, una contorsión de perspectivas, un retorcimiento de perspectivas, un grillete de perspectivas. Atrapado por un grillete de perspectivas, la persona no instruida y ordinaria no se libera del nacimiento, envejecimiento, y la muerte, de la tristeza, lamentación, dolor, pesar y desesperación. No se libera, les digo, del sufrimiento.

“El bien instruido noble discípulo… discierne qué ideas son adecuadas de atender, y qué ideas son inadecuadas de atender. Siendo esto así, no atiende a ideas inadecuadas de atender, y atiende [en vez] a ideas adecuadas de atender… ¿Y cuáles son las ideas adecuadas de atender a las que atiende? Cualesquiera ideas tal que, cuando atiende a ellas, la no surgida contaminación del sensualismo no surge, y la surgida contaminación del sensualismo es abandonada; la no surgida contaminación de la noción de existir… la no surgida contaminación de la ignorancia no surge, y la surgida contaminación de la ignorancia es abandonada… Él atiende apropiadamente, Esto es sufrimiento… Esto es el origen del sufrimiento…Esto es el cese del sufrimiento… Este es el proceso que conduce al cese del sufrimiento. Mientras atiende apropiadamente de esta manera, tres grilletes son abandonados en él: la perspectiva de identidad, la duda, y el aferramiento a preceptos y prácticas. Estas se llaman las contaminaciones que se abandonan viendo.”

— MN 2

La atención apropiada puede además ser enmarcar la manera en que comprendes los eventos mientras ocurren.

[MahaKotthita:] “Sariputta mi amigo, ¿a qué cosas debe un monje virtuoso atender de manera apropiada?”

[Sariputta:] “Un monje virtuoso, Kotthita mi amigo, debe atender de manera apropiada a los cinco agregados personalizados como inconstantes, insatisfactorios, una enfermedad, un cáncer, una flecha, como dolorosos, como una aflicción, como ajenos, como una disolución, un vacío, no sí mismo. ¿Cuáles cinco? La forma como agregado personalizado, la sensación… la percepción… los flujos mentales… la conciencia como agregado personalizado. Un monje virtuoso debe atender de manera apropiada a estos cinco agregados personalizados como inconstantes, insatisfactorios, una enfermedad, un cáncer, una flecha, como dolorosos, como una aflicción, como ajenos, como una disolución, un vacío, no sí mismo. Pues es posible que un monje virtuoso, atendiendo de manera apropiada a estos cinco agregados personalizados como inconstantes… no sí mismo, realice el fruto de la entrada-en-la-corriente.”

[MahaKotthita:] “¿Entonces a qué cosas debe un monje que ha logrado la entrada-en-la-corriente atender de manera apropiada?”

[Sariputta:] “Un monje que ha logrado la entrada-en-la-corriente debe atender de manera apropiada a estos cinco agregados personalizados como inconstantes, insatisfactorios, una enfermedad, un cáncer, una flecha, como dolorosos, como una aflicción, como ajenos, como una disolución, un vacío, no sí mismo. Pues es posible que un monje virtuoso, atendiendo de manera apropiada a estos cinco agregados personalizados como inconstantes… no sí mismo, realice el fruto del un-retorno.”

[MahaKotthita:] “¿Entonces a qué cosas debe un monje que ha logrado el un-retorno atender de manera apropiada?”

[Sariputta:] ” Un monje que ha logrado el un-retorno debe atender de manera apropiada a estos cinco agregados personalizados como inconstantes, insatisfactorios, una enfermedad, un cáncer, una flecha, como dolorosos, como una aflicción, como ajenos, como una disolución, un vacío, no sí mismo. Pues es posible que un monje virtuoso, atendiendo de manera apropiada a estos cinco agregados personalizados como inconstantes… no sí mismo, realice el fruto del no-retorno.”

[MahaKotthita:] “¿Entonces a qué cosas debe un monje que ha logrado el no-retorno atender de manera apropiada?”

[Sariputta:] ” Un monje que ha logrado el no-retorno debe atender de manera apropiada a estos cinco agregados personalizados como inconstantes, insatisfactorios, una enfermedad, un cáncer, una flecha, como dolorosos, como una aflicción, como ajenos, como una disolución, un vacío, no sí mismo. Pues es posible que un monje virtuoso, atendiendo de manera apropiada a estos cinco agregados personalizados como inconstantes… no sí mismo, realice el fruto de la arahanteidad.”

[MahaKotthita:] “¿Entonces a qué cosas debe un arahant atender de manera apropiada?”

[Sariputta:] “Un arahant debe atender de manera apropiada a estos cinco agregados personalizados como inconstantes, insatisfactorios, una enfermedad, un cáncer, una flecha, como dolorosos, como una aflicción, como ajenos, como una disolución, un vacío, no sí mismo. Aunque, para un arahant, no hay nada más que hacer, y nada que sumar a lo que ha sido hecho, aún estas cosas — al ser desarrolladas y buscadas — conducen a un placentero estar en el aquí y ahora y a la atención y alerta.”

— SN 22.122

En una ocasión el Bendito residía entre los Ayojjhanos en la rivera del Río Ganges. Ahí se dirigió a los monjes: “Monjes, supongan que un gran bulto de espuma estuviese flotando río abajo en este Río Ganges, y un hombre con buena vista lo viese, lo observase, y lo examinase apropiadamente. Para él — viéndolo, observándolo, y examinándolo apropiadamente — parecería vacío, vacuo, sin sustancia: pues ¿qué sustancia habría en un bulto de espuma? De igual manera, un monje ve, observa, y examina apropiadamente toda forma pasada, futura o presente; interna o externa; patente o sutil; común o sublime; lejana o cercana. Para él — viéndola, observándola, y examinándola apropiadamente — parecería vacía, vacua, sin sustancia: pues ¿qué sustancia habría en un bulto en la forma?

“Ahora supongan que en otoño — cuando llueve grueso y pesado — una burbuja de agua apareciese y desapareciese en el agua, y un hombre con buena vista la viese, la observase, y la examinase apropiadamente. Para él — viéndola, observándola, y examinándola apropiadamente — parecería vacía, vacua, sin sustancia: pues ¿qué sustancia habría en una burbuja de agua? De igual manera, un monje ve, observa, y examina apropiadamente toda sensación pasada, futura o presente; interna o externa; patente o sutil; común o sublime; lejana o cercana. Para él — viéndola, observándola, y examinándola apropiadamente — parecería vacía, vacua, sin sustancia: pues ¿qué sustancia habría en la sensación?

“Ahora supongan que en el último mes de la estación calurosa un espejismo estuviese titilando, y un hombre con buena vista lo viese, lo observase, y lo examinase apropiadamente. Para él — viéndolo, observándolo, y examinándolo apropiadamente — parecería vacío, vacuo, sin sustancia: pues ¿qué sustancia habría en un espejismo? De igual manera, un monje ve, observa, y examina apropiadamente toda percepción pasada, futura o presente; interna o externa; patente o sutil; común o sublime; lejana o cercana. Para él — viéndola, observándola, y examinándola apropiadamente — parecería vacía, vacua, sin sustancia: pues ¿qué sustancia habría en la percepción?

“Ahora supongan que un hombre que quiere duramen, en busca de duramen, tratando de encontrar duramen, fuese a un bosque cargando un afilado hacha. Ahí viese un gran árbol de bananas: recto, joven, de enorme altura. Lo cortase en la raíz y, habiéndolo cortado en la raíz, le cortase la punta. Habiéndole cortado la punta, la sacase la piel exterior. Pelándole la piel exterior, no encontraría ni siquiera albura, qué decir de duramen. Entonces un hombre con buena vista lo viese, lo observase, y lo examinase apropiadamente. Para él — viéndolo, observándolo, y examinándolo apropiadamente — parecería vacío, vacuo, sin sustancia: pues ¿qué sustancia habría en un árbol de bananas? De igual manera, un monje ve, observa, y examina apropiadamente todo flujo mental pasado, futuro o presente; interno o externo; patente o sutil; común o sublime; lejano o cercano. Para él — viéndolo, observándolo, y examinándolo apropiadamente — parecería vacío, vacuo, sin sustancia: pues ¿qué sustancia habría en el flujo mental?

“Ahora supongan que un mago o aprendiz de mago fuese a mostrar un truco de magia en una gran intersección, y un hombre con buena vista lo viese, lo observase, y lo examinase apropiadamente. Para él — viéndolo, observándolo, y examinándolo apropiadamente — parecería vacío, vacuo, sin sustancia: pues ¿qué sustancia habría en un truco de magia? De igual manera, un monje ve, observa, y examina apropiadamente toda conciencia pasada, futura o presente; interna o externa; patente o sutil; común o sublime; lejana o cercana. Para él — viéndola, observándola, y examinándola apropiadamente — parecería vacía, vacua, sin sustancia: pues ¿qué sustancia habría en la conciencia?

“Viendo así, el bien instruido discípulo de los nobles se desencanta de la forma, se desencanta de la sensación, se desencanta de la percepción, se desencanta del flujo mental, se desencanta de la conciencia. Desencantado, se vuelve imparcial. Mediante la imparcialidad, se libera. Con la liberación viene el saber, ‘Liberado.’ Disciernes que ‘El nacimiento está finalizado, la vida santa culminada, la tarea se ha hecho. No hay nada más en este mundo.'”

Eso es lo que el Bendito dijo. Habiendo dicho eso, el Bienaventurado, el Maestro, dijo además:

La forma es como un bulto de espuma; la sensación, una burbuja; la percepción, un espejismo; el flujo mental, un árbol de bananas; la conciencia, un tuco de magia — esto ha sido enseñado por el Familiar del Sol. Como sea que los observen y examinen apropiadamente, son vacíos, vacuos para quien los vea apropiadamente. Comenzando por el cuerpo, como es enseñado por El de profunda sabiduría: cuando es abandonado por tres cosas — vida, calor, y conciencia — la forma es rechazada, hecha a un lado. Cuando carece de éstas yace tirado, sin sentir, un alimento para otros. Así es como es: es un truco de magia, un balbuceo de un idiota. Se dice que es un asesino. No hay sustancia ahí encontrable. Así un monje, con la persistencia despierta, debe ver los agregados día y noche, atento, alerta; debe descartar todas las cadenas; debe hacer de sí mismo su propio refugio; debe vivir como si su cabeza estuviese en llamas — con la esperanza del estado sin caída.

— SN 22.95

Práctica de Acuerdo con el Dhamma

En el desarrollo de la imparcialidad respecto a los agregados personalizados, la atención apropiada es un importante primer paso en el practicar el Dhamma de acuerdo con el Dhamma.

“Para un monje que practica el Dhamma de acuerdo con el Dhamma, esto es lo que concuerda con el Dhamma: que siga cultivando el desencanto respecto a la forma, que siga cultivando el desencanto respecto a la sensación, que siga cultivando el desencanto respecto a la percepción, que siga cultivando el desencanto respecto a los flujos mentales, que siga cultivando el desencanto respecto a la conciencia. Mientras que sigue cultivando el desencanto respecto a la forma… la sensación… la percepción… los flujos mentales… la conciencia, él comprende la forma… la sensación… la percepción… los flujos mentales… la conciencia. Mientras comprende la forma… la sensación… la percepción… los flujos mentales… la conciencia, él se libera totalmente de la forma… la sensación… la percepción… los flujos mentales… la conciencia. Se libera totalmente de tristezas, lamentaciones, dolores, pesares, y desesperaciones. Se libera totalmente, les digo, del sufrimiento y el estrés.”

“Para un monje que practica el Dhamma de acuerdo con el Dhamma, esto es lo que concuerda con el Dhamma: que siga centrado en la inconstancia… el estrés… el no sí mismo respecto a la forma, que siga centrado en la inconstancia… el estrés… el no sí mismo respecto a la sensación… la percepción… los flujos mentales… la conciencia. Mientras sigue enfocado en la inconstancia… el estrés… el no sí mismo respecto a la forma… la sensación… la percepción… los flujos mentales… la conciencia, él comprende la forma… la sensación… la percepción… los flujos mentales… la conciencia. Mientras comprende la forma… la sensación… la percepción… los flujos mentales… la conciencia, él se libera totalmente de la forma… la sensación… la percepción… los flujos mentales… la conciencia. Se libera totalmente de tristezas, lamentaciones, dolores, pesares, y desesperaciones. Se libera totalmente, les digo, del sufrimiento y el estrés.”

— SN 22.39-42

“Si un monje enseña el Dhamma por el desencanto, la imparcialidad, y el cesar con respecto a envejecimiento y muerte… nacimiento… existencia… personalización/aferramiento… ansia… sensación… contacto… los seis medios sensoriales… nombre y forma…. conciencia… actividades mentales… ignorancia, merece ser llamado un monje que habla el Dhamma. Si practica por el desencanto, la imparcialidad, y el cesar con respecto a envejecimiento y muerte… ignorancia, merece ser llamado un monje que practica el Dhamma de acuerdo con el Dhamma. Si — mediante el desencanto, la imparcialidad, el cesar, y carencia de personalización/aferramiento con respecto a envejecimiento y muerte… ignorancia — él es liberado, entonces merece ser llamado un monje que ha logrado el Desatamiento aquí y ahora.”

— SN 12.67

La práctica que lleva al desencanto, la imparcialidad, y la liberación sigue un curso paso a paso de causa y efecto.

“Ahora, les digo, el claro saber y liberación tienen su nutrimento. No son sin nutrimento. ¿Y cuál es su nutrimento? Los siete factores para el despertar… ¿Y cuál es el nutrimento para los siete factores para el despertar? Los cuatro marcos de referencia… ¿Y cuál es el nutrimento para los cuatro marcos de referencia? Las tres formas de conducta correcta… ¿Y cuál es el nutrimento para las tres formas de conducta correcta? Moderación de los sentidos… ¿Y cuál es el nutrimento para la moderación de los sentidos? Atención interior y alerta… ¿Y cuál es el nutrimento para la atención interior y la alerta? La atención apropiada… ¿Y cuál es el nutrimento para la atención apropiada? La convicción… ¿Y cuál es el nutrimento para la convicción? Oír el verdadero Dhamma… ¿Y cuál es el nutrimento para oír el verdadero Dhamma? Asociarse con personas íntegras…

“Tal como cuando se vierte lluvia en grandes gotas y truenos en las altas montañas: El agua, fluyendo hacia abajo por las pendientes, llenan las grietas, fisuras y cauces montañosos… los pequeños estanques… los grandes lagos… los pequeños ríos… los grandes ríos. Cuando los grandes ríos están llenos, éstos llenan el gran océano, y así el gran océano se alimenta, así se llena. De igual manera, cuando la asociación con personas verdaderamente buenas es llevada a su culminación, ésto culmina en oír el verdadero Dhamma… convicción… atención apropiada… atención y alerta… moderación de los sentidos…las tres formas de buena conducta… los cuatro marcos de referencia… los siete factores para el Despertar. Cuando los siete factores para el Despertar son llevados a su culminación, éstos culminan en el claro saber y liberación. Así el claro saber y liberación se alimenta, así es llevado a su culminación.”

— AN 10.61

Atención Interior y Alerta

“Permanezcan interiormente atentos, monjes, y alerta. Esta es nuestra instrucción para todos ustedes. ¿Y cómo es un monje atento interiormente? Está el caso en que un monje permanece centrado en el cuerpo en y por sí mismo — ferviente, alerta, e interiormente atento — haciendo a un lado la codicia y pesar respecto al mundo. Permanece centrado en las sensaciones… la mente… las cualidades mentales — ferviente, alerta, e interiormente atento — haciendo a un lado la codicia y pesar respecto al mundo. Así es como un monje es atento interiormente.

“¿Y cómo es un monje alerta? Está el caso en que las sensaciones son conocidas por el monje mientras surgen, conocidas mientras persisten, conocidas mientras se desvanecen. Los pensamientos son conocidos por él mientras surgen, conocidos mientras persisten, conocidos mientras se desvanecen. La percepción es conocida por él mientras surge, conocida mientras persiste, conocida mientras se desvanece. Así es como un monje es alerta. Así que permanezcan interiormente atentos, monjes, y alerta. Esta es nuestra instrucción para todos ustedes.”

— SN 47.35

Moderación de los Sentidos

“¿Y cómo un monje custodia las puertas de sus sentidos? Al ver una forma con la vista, no se aferra a ningún tema o detalle mediante el cual — si viviese sin moderación sobre la facultad de la vista — viles e inhábiles cualidades como la codicia o el pesar puedan asaltarlo. Al oír un sonido con el oído… Al oler un olor con el olfato… Al degustar un sabor con el gusto… Al tocar una sensación táctil con el cuerpo… Al cognificar un objeto mental con la mente, no se aferra a ningún tema o detalle mediante el cual — si viviese sin moderación sobre la facultad de la mente — viles e inhábiles cualidades como la codicia o el pesar puedan asaltarlo. Dotado de esta noble moderación sobre las facultades sensoriales, él es interiormente sensible al placer de ser irreprochable. Así es como un monje custodia las puertas de sus sentidos.”

— DN 2

Las Tres Formas de Conducta Correcta

“Ahora, Cunda, hay tres maneras en las que uno se hace puro mediante el actuar corporal, cuatro maneras en las que uno se hace puro mediante el actuar verbal, y tres maneras en las que uno se hace puro mediante el actuar mental.

“¿Y cómo se hace uno puro en tres maneras mediante el actuar corporal? Está el caso en que cierta persona, abandonando el tomar vidas, se abstiene de tomar vidas. Vive con el mazo hecho a un lado, el cuchillo hecho a un lado, escrupuloso, misericordioso, empático por el bienestar de todos los seres vivos. Abandonando el tomar lo que no ha sido dado, se abstiene de tomar lo que no ha sido dado. No toma, a manera de un ladrón, cosas en un poblado o en lo salvaje que pertenezca a otros y que éstos no lo hayan dado. Abandonando la mala conducta sensual, se abstiene de la mala conducta sensual. No se involucra sexualmente con aquellas que están protegidas por madre, padre, hermanos, hermanas, familiares, o el Dhamma; aquellas con marido, aquellas que conllevan condenas, o incluso aquellas coronadas con flores por otro hombre. Así es como uno se hace puro en tres maneras mediante el actuar corporal.

“¿Y cómo se hace uno puro en tres maneras mediante el actuar verbal? Está el caso en que cierta persona, abandonando el falso hablar, se abstiene del falso hablar. Cuando ha sido llamado a una reunión del pueblo, a una reunión de grupo, a una congregación de sus familiares, de su gremio, o de la realeza, si se le pregunta como testigo, ‘Ven y di, buen hombre, lo que sabes’: Si no sabe, dice, ‘No sé.’ Si sabe, dice, ‘Sé.’ Si no ha visto, dice, ‘No he visto.’ Si ha visto, dice,  ‘He visto.’ De esta manera no dice concientemente una mentira por sí mismo, por otro, o por cualquier recompensa. Abandonando el falso hablar, se abstiene del falso hablar. Dice la verdad, adhiere a la verdad, es firme, de confianza, no un engañador del mundo. Abandonando el hablar divisivo se abstiene del hablar divisivo. Lo que ha oído aquí no lo dice allá para separar a aquellos de estos. Lo que ha oído allá no lo dice aquí para separar a estos de aquellos. Reconciliando a aquellos que se han separado o fortaleciendo a aquellos que están unidos, él ama la concordia, se deleita en la concordia, disfruta la concordia, dice cosas que crean concordia. Abandonando el hablar abusivo, se abstiene del hablar abusivo. Dice palabras que son calmantes al oído, que son afectuosas, que van al corazón, que son corteses, atractivas y placenteras para las personas en general. Abandonando la charla banal, se abstiene de la charla banal. Habla a tiempo, dice lo que es un hecho, lo que concuerda con la meta, el Dhamma y el Vinaya. Dice palabras dignas de atesorar, convenientes, razonables, circunscritas, conectas con la meta. Así es como uno se hace puro en cuatro maneras mediante el actuar verbal.

“¿Y cómo se hace uno puro en tres maneras mediante el actuar mental? Está el caso en que cierta persona no es codiciosa. No codicia las pertenencias de otros, pensando, ‘O, que lo que pertenece a otros fuese mío!’ No sostiene malevolencia y no es corrupto en las resoluciones de su corazón. [Él piensa,] ‘Que estos seres estén libres de animosidad, libres de opresión, libres de problemas, y que se cuiden con facilidad!’ Tiene una perspectiva correcta y no es retorcido en la manera en que ve las cosas: ‘Existe lo dado, lo ofrecido, lo sacrificado. Existen frutos y resultados de los buenos y malos actos. Existe este mundo y el siguiente. Existen madre y padre. Existen seres renacidos espontáneamente; existen ascetas y contemplativos que, conduciéndose correctamente y practicando correctamente, proclaman este mundo y el siguiente luego de haberlo conocido y realizado por sí mismos.’ Así es como uno se hace puro en tres maneras mediante el actuar mental.

“Estos, Cunda, son los diez cursos del actuar hábil.”

— AN 10.176

Los Cuatro Marcos de Referencia

“[1] Ahora, en cualquier ocasión un monje inhalando largo sabe que está inhalando largo, o exhalando largo, sabe que está exhalando largo; o inhalando corto sabe que está inhalando corto, o exhalando corto, sabe que está exhalando corto; se entrena en inhalar…y…. exhalar sensible al cuerpo entero; se entrena en inhalar…y…. exhalar calmando la actividad corporal: En esa ocasión el monje permanece centrado en el cuerpo en y por sí mismo — ferviente, alerta e interiormente atento — haciendo a un lado avidez y pesar respecto al mundo. Les digo, monjes, que esto — la inhalación y exhalación — se clasifica como un cuerpo entre los cuerpos, y es por eso que el monje en aquella ocasión permanece centrado en el cuerpo en y por sí mismo — ferviente, alerta e interiormente atento — haciendo a un lado avidez y pesar respecto al mundo.

“[2] En cualquier ocasión que un monje se entrena en inhalar…y…. exhalar sensible a la alegría; se entrena en inhalar…y…. exhalar sensible a la felicidad; se entrena en inhalar…y…. exhalar sensible a la actividad mental; se entrena en inhalar…y…. exhalar calmando la actividad mental: En esa ocasión el monje permanece centrado en las sensaciones en y por sí mismas — ferviente, alerta e interiormente atento — haciendo a un lado avidez y pesar respecto al mundo. Les digo, monjes, que esto — la atención a la inhalación y exhalación — se clasifica como la sensación entre las sensaciones, y es por eso que el monje en aquella ocasión permanece centrado en las sensaciones en y por sí mismas — ferviente, alerta e interiormente atento — haciendo a un lado avidez y pesar respecto al mundo.

“[3] En cualquier ocasión que un monje se entrena en inhalar…y…. exhalar sensible a la mente; se entrena en inhalar…y…. exhalar gratificando la mente; se entrena en inhalar…y…. exhalar estabilizando la mente; se entrena en inhalar…y…. exhalar liberando la mente: En esa ocasión el monje permanece centrado en la mente en y por sí misma — ferviente, alerta e interiormente atento — haciendo a un lado avidez y pesar respecto al mundo. Yo no digo que haya atención interior a inhalación y exhalación en aquel de atención interior confundida y sin alerta, y es por eso que el monje en aquella ocasión permanece centrado en la mente en y por sí misma — ferviente, alerta e interiormente atento — haciendo a un lado avidez y pesar respecto al mundo.

“[4] En cualquier ocasión que un monje se entrena en inhalar…y…. exhalar centrándose en la inconstancia; se entrena en inhalar…y…. exhalar centrándose en la imparcialidad; se entrena en inhalar…y…. exhalar centrándose en el cesar; se entrena en inhalar…y…. exhalar centrándose en la renuncia: En esa ocasión el monje permanece centrado en las cualidades mentales en y por sí mismas — ferviente, alerta e interiormente atento — haciendo a un lado avidez y pesar respecto al mundo. Aquel que ve claramente con sabiduría el abandono de avidez y pesar es alguien que observa con ecuanimidad, y es por eso que el monje en aquella ocasión permanece centrado en las cualidades mentales en y por sí mismas — ferviente, alerta e interiormente atento — haciendo a un lado avidez y pesar respecto al mundo.

“Así es como la atención interior a inhalación y exhalación es desarrollada y perseguida de manera de llevar a los cuatro marcos de referencia a su culminación.

Los Siete Factores para el Despertar

“¿Y cómo se desarrollan y persiguen los cuatro marcos de referencia de manera de llevar a los siete factores para el despertar a su culminación?

“[1] En cualquier ocasión que el monje permanece centrado en el cuerpo en y por sí mismo — ferviente, alerta e interiormente atento — haciendo a un lado avidez y pesar respecto al mundo, en esa ocasión su atención interior es estable y sin lapsos. Cuando su atención interior es estable y sin lapsos, entonces la atención interior como factor para el despertar se despierta. Él la desarrolla, y para él llega a la culminación de su desarrollo.

“[2] Permaneciendo interiormente atento de esta manera, él examina, analiza, y llega a una comprensión de aquella cualidad con sabiduría. Cuando permanece interiormente atento, de esta manera, examinando, analizando, y llegando a una comprensión de aquella cualidad con sabiduría, entonces el análisis de cualidades como factor para el despertar se despierta. Él lo desarrolla, y para él llega a la culminación de su desarrollo.

“[3] En aquel que examina, analiza, y llega a una comprensión de aquella cualidad con sabiduría, se despierta una persistencia imbatible. Cuando la persistencia imbatible se despierta en aquel que examina, analiza, y llega a una comprensión de aquella cualidad con sabiduría, entonces la persistencia como factor para el despertar se despierta. Él la desarrolla, y para él llega a la culminación de su desarrollo.

“[4] En aquel cuya persistencia está despierta, una alegría no-de-la-carne despierta. Cuando una alegría no-de-la-carne despierta en quien la persistencia está despierta, entonces la alegría como factor para el despertar se despierta. Él la desarrolla, y para él llega a la culminación de su desarrollo.

“[5] En aquel que está alegre, el cuerpo se calma y la mente se calma. Cuando el cuerpo y la mente de un monje alegre se calman, entonces la serenidad como factor para el despertar se despierta. Él la desarrolla, y para él llega a la culminación de su desarrollo.

“[6] En aquel que está en paz — con su cuerpo calmado — la mente se sosiega. Cuando la mente de aquel en paz — con su cuerpo calmado — se sosiega, entonces el sosiego mental como factor para el despertar se despierta. Él lo desarrolla, y para él llega a la culminación de su desarrollo

“[7] Él observa la mente así sosegada con ecuanimidad. Cuando observa la mente así sosegada con ecuanimidad, la ecuanimidad como factor para el despertar se despierta. Él la desarrolla, y para él llega a la culminación de su desarrollo

(Similarmente con los otros tres marcos de referencia: sensaciones, mente y cualidades mentales.)

“Así es como se desarrollan y persiguen los cuatro marcos de referencia de manera de llevar a los siete factores para el despertar a su culminación.

Claro Saber y Liberación

“¿Y cómo se desarrollan y persiguen los siete factores para el despertar de manera de traer el claro saber y liberación a su culminación? Está el caso en que un monje desarrolla la atención interior como factor para el despertar dependiente del retiro… imparcialidad… cesar, resultando en la renuncia. Desarrolla el análisis de cualidades como factor para el despertar… la persistencia como factor para el despertar… la alegría como factor para el despertar… la serenidad como factor para el despertar… el sosiego mental como factor para el despertar… la ecuanimidad como factor para el despertar dependiente del retiro… imparcialidad… cesar, resultando en la renuncia.

“Así es como se desarrollan y persiguen los siete factores para el despertar de manera de traer el claro saber y liberación a su culminación.”

— MN 118

La habilidad para seguir este camino hasta la plenitud no es solo un asunto de adquirir maestría sobre la técnica. Depende además de la habilidad para desarrollar fuertes rasgos del carácter.

“Ahora, ¿cuáles son los ocho pensamientos de una gran persona? Este Dhamma es para quien es modesto, no para quien se auto-agranda. Esta Dhamma es para quien se contenta, no para quien se descontenta. Esta Dhamma es para quien se retira, no para quien se enreda. Este Dhamma es para quien cuya persistencia está despierta, no para quien es flojo. Este Dhamma es para quien cuya atención interior está establecida, no para quien cuya atención interior está confundida. Este Dhamma es para quien cuya mente está centrada, no para quien cuya mente no está centrada. Este Dhamma es para quien está dotado de sabiduría, no para quien cuya sabiduría es débil. Este Dhamma es para quien disfruta de la no-complicación, que se deleita en la no-complicación, no para quien disfruta y se deleita en la complicación.

“‘Este Dhamma es para quien es modesto, no para quien se auto-agranda.’ Así fue dicho. ¿Respecto a qué fue dicho? Está el caso en que un monje, siendo modesto, no quiere que se sepa que ‘Él es modesto.’ Siendo contento, no quiere que se sepa ‘Él es contento.’ Siendo retirado, no quiere que se sepa ‘Él es retirado.’ Su persistencia estando despierta, no quiere que se sepa ‘Su persistencia está despierta.’ Su atención interior estando establecida, no quiere que se sepa ‘Su atención interior está establecida.’ Su mente estando centrada, no quiere que se sepa ‘Su mente está centrada.’ Estando dotado de sabiduría, no quiere que se sepa ‘Él está dotado de sabiduría.’ Disfrutando la no-complicación, no quiere que se sepa ‘Él disfruta de la no-complicación.’ ‘Este Dhamma es para quien es modesto, no para quien se auto-agranda.’ Así fue dicho. Y respecto a esto fue dicho.

“‘Este Dhamma es para quien se contenta, no para quien se descontenta.’ Así fue dicho. ¿Respecto a qué fue dicho? Está el caso en que un monje está contento con cualquier vieja túnica, cualquier vieja dádiva de alimentos, cualquier viejo refugio, cualquier viejo requisito medicinal para curar enfermedades. ‘Este Dhamma es para quien se contenta, no para quien se descontenta.’ Así fue dicho. Y respecto a esto fue dicho.

“‘Este Dhamma es para quien se retira, no para quien se enreda.’ Así fue dicho. ¿Respecto a qué fue dicho? Está el caso en que un monje, viviendo retirado, es visitado por monjes, monjas, laicos, laicas, reyes, ministros, sectarios y sus discípulos. Con su mente dirigida hacia el retiro, tendiendo hacia el retiro, inclinada hacia el retiro, apuntando hacia el retiro, disfrutando la renuncia, conversa con ellos solo tanto como sea necesario para que aquellos departan. ‘This Dhamma is for one who is reclusive, not for one in entanglement.’ ‘Este Dhamma es para quien se retira, no para quien se enreda.’ Así fue dicho. Y respecto a esto fue dicho.

“‘Este Dhamma es para quien cuya persistencia está despierta, no para quien es flojo.’ Así fue dicho. ¿Respecto a qué fue dicho? Está el caso en que un monje mantiene su persistencia despierta para abandonar cualidades mentales inhábiles y adquirir cualidades mentales hábiles. Es estable, sólido en su esfuerzo, no elude sus deberes respecto a las cualidades mentales hábiles. ‘Este Dhamma es para quien cuya persistencia está despierta, no para quien es flojo.’ Así fue dicho. Y respecto a esto fue dicho.

“‘Este Dhamma es para quien cuya atención interior está establecida, no para quien cuya atención interior está confundida.’ Así fue dicho. ¿Respecto a qué fue dicho? Está el caso en que un monje es interiormente atento, altamente meticuloso, recordando y capaz de rememorar incluso cosas que fueron hechas y dichas hace tiempo. ‘Este Dhamma es para quien cuya atención interior está establecida, no para quien cuya atención interior está confundida.’ Así fue dicho. Y respecto a esto fue dicho.

“‘Este Dhamma es para quien cuya mente está centrada, no para quien cuya mente no está centrada.’ Así fue dicho. ¿Respecto a qué fue dicho? Está el caso en que un monje, bien apartado de sensualismo, apartado de cualidades mentales inhábiles, entra y permanece en el primer jhana: con alegría y felicidad nacidas del retiro, acompañadas de pensamiento dirigido y evaluación. Con el aquietamiento del pensamiento dirigido y evaluación, entra y permanece en el segundo jhana: con alegría y placer nacidas del sosiego mental, unificación de la conciencia libre de pensamiento dirigido y evaluación — con seguridad interna. Con el desvanecimiento de la alegría, permanece ecuánime, atento y alerta, y siente felicidad con el cuerpo. Entra y permanece en el tercer jhana, del cual los Nobles declaran, ‘Ecuánime y atento, él tiene un placentero estar.’ Con el abandono de placer y dolor — y con la previa desaparición de felicidad y pesar — entra y permanece en el cuarto jhana: con pureza de ecuanimidad y atención interior, sin placer ni dolor. ‘Este Dhamma es para quien cuya mente está centrada, no para quien cuya mente no está centrada.’ Así fue dicho. Y respecto a esto fue dicho.

“‘Este Dhamma es para quien está dotado de sabiduría, no para quien cuya sabiduría es débil.’ Así fue dicho. ¿Respecto a qué fue dicho? Está el caso en que un monje es sabio, dotado de la sabiduría del surgir y pasar — noble, penetrante, conducente al correcto término del sufrimiento. ‘Este Dhamma es para quien está dotado de sabiduría, no para quien cuya sabiduría es débil.’ Así fue dicho. Y respecto a esto fue dicho.

“‘Este Dhamma es para quien disfruta de la no-complicación, que se deleita en la no-complicación, no para quien disfruta y se deleita en la complicación.’ Así fue dicho. ¿Respecto a qué fue dicho? Está el caso en que la mente de un monje se eleva, adquiere confianza, estabilidad, y firmeza en el cese de la complicación. ‘Este Dhamma es para quien disfruta de la no-complicación, que se deleita en la no-complicación, no para quien disfruta y se deleita en la complicación.’ Así fue dicho. Y respecto a esto fue dicho.”

— AN 8.30

“Un monje dotado de estas siete cualidades es digno de dádivas, digno de hospitalidad, digno de ofrendas, digno de respeto, un insuperable campo de mérito para el mundo. ¿Cuáles siete? Está el caso en que un monje es alguien con un sentido del Dhamma, un sentido del significado, un sentido de sí mismo, un sentido de moderación, un sentido del tiempo, un sentido de las reuniones sociales, y un sentido de las distinciones entre individuos.

“¿Y cómo un monje es alguien con un sentido del Dhamma? Está el caso en que un monje sabe el Dhamma: diálogos, narrativas de prosa y verso, explicaciones, versos, exclamaciones espontáneas, citas, historias de nacimiento, eventos increíbles, sesiones de preguntas y respuestas [esta es una lista de las más tempranas clasificaciones de las enseñanzas del Buddha]. Si no supiera el Dhamma — diálogos, narrativas de prosa y verso, explicaciones, versos, exclamaciones espontáneas, citas, historias de nacimiento, eventos increíbles, sesiones de preguntas y respuestas — no se diría que es alguien con un sentido del Dhamma. Es porque sabe el Dhamma — diálogos… sesiones de preguntas y respuestas — que se dice que es alguien con un sentido del Dhamma. Este es alguien con un sentido del Dhamma.

“¿Y cómo un monje es alguien con un sentido del significado? Está el caso en que un monje sabe el significado de esta y aquella declaración — ‘Este es el significado de aquella declaración; ese es el significado de esta.’ Si no supiese el significado de esta y aquella declaración — ‘Este es el significado de aquella declaración; ese es el significado de esta.’ — no se diría que es alguien con un sentido del significado. Es porque sabe el significado de esta y aquella declaración — ‘Este es el significado de aquella declaración; ese es el significado de esta.’ — que se dice que es alguien con un sentido del significado. Este es alguien con un sentido del Dhamma, y un sentido del significado.

“¿Y cómo un monje es alguien con un sentido de sí mismo? Está el caso en que un monje se sabe: ‘Hasta aquí he llegado en convicción, virtud, aprendizaje, liberalidad, sabiduría, rápida agudeza.’ Si no se supiese — ‘Hasta aquí he llegado en convicción, virtud, aprendizaje, liberalidad, sabiduría, rápida agudeza.’ — no se diría que es alguien con un sentido de sí mismo. Es porque se sabe — ‘Hasta aquí he llegado en convicción, virtud, aprendizaje, liberalidad, sabiduría, rápida agudeza.’— que se dice que es alguien con un sentido de sí mismo. Este es alguien con un sentido del Dhamma, un sentido del significado y un sentido de sí mismo.

“¿Y cómo un monje es alguien con un sentido de moderación? Está el caso en que un monje sabe la moderación al aceptar túnicas, dádivas de alimento, refugio, y requisitos medicinales para curar al enfermo. Si no se supiese la moderación al aceptar túnicas, dádivas de alimento, refugio, y requisitos medicinales para curar al enfermo, no se diría que es alguien con un sentido de moderación. Es porque sabe la moderación al aceptar túnicas, dádivas de alimento, refugio, y requisitos medicinales para curar al enfermo que se dice que es alguien con un sentido de moderación. Este es alguien con un sentido del Dhamma, un sentido del significado, un sentido de sí mismo, y un sentido de moderación.

“¿Y cómo un monje es alguien con un sentido del tiempo? Está el caso en que un monje sabe el momento: ‘Este es el momento para la recitación; este, el momento para preguntar; este, el momento para hacer un esfuerzo [en meditación]; este, el tiempo para el retiro.’  Si no se supiese el momento — ‘Este es el momento para la recitación; este, el momento para preguntar; este, el momento para hacer un esfuerzo [en meditación]; este, el tiempo para el retiro.’ — no se diría que es alguien con un sentido del tiempo. Es porque se sabe — ‘Este es el momento para la recitación; este, el momento para preguntar; este, el momento para hacer un esfuerzo [en meditación]; este, el tiempo para el retiro.’— que se dice que es alguien con un sentido del tiempo. Este es alguien con un sentido del Dhamma, un sentido del significado, un sentido de sí mismo, un sentido de moderación y un sentido del tiempo.

“¿Y cómo un monje es alguien con un sentido de las reuniones sociales? Está el caso en que un monje sabe sus reuniones sociales: ‘Esta es una reunión social de nobles guerreros; esta, una reunión social de ascetas; esta, una reunión social de dueños de hogar; esta, una reunión social de contemplativos; aquí uno debe dirigírseles de esta manera, pararse de esta manera, actuar de esta manera, sentarse de esta manera, hablar de esta manera, permanecer en silencio de esta manera.’  Si no se supiese sus reuniones sociales — ‘Esta es una reunión social de nobles guerreros; esta, una reunión social de ascetas; esta, una reunión social de dueños de hogar; esta, una reunión social de contemplativos; aquí uno debe dirigírseles de esta manera, pararse de esta manera, actuar de esta manera, sentarse de esta manera, hablar de esta manera, permanecer en silencio de esta manera.’ — no se diría que es alguien con un sentido de las reuniones sociales. Es porque se sabe — ‘Esta es una reunión social de nobles guerreros; esta, una reunión social de ascetas; esta, una reunión social de dueños de hogar; esta, una reunión social de contemplativos; aquí uno debe dirigírseles de esta manera, pararse de esta manera, actuar de esta manera, sentarse de esta manera, hablar de esta manera, permanecer en silencio de esta manera.’ — que se dice que es alguien con un sentido de las reuniones sociales. Este es alguien con un sentido del Dhamma, un sentido del significado, un sentido de sí mismo, un sentido de moderación, un sentido del tiempo, y un sentido de las reuniones sociales.

“¿Y cómo un monje es alguien con un sentido de las distinciones entre individuos? Está el caso en que las personas son sabidas por un monje en términos de dos categorías.

“De dos personas — una que quiere ver a los nobles y otra que no — el que no quiere ver a los nobles será criticado por esa razón, el que quiere ver a los nobles, por esa razón, será elogiado.

“De dos personas que quieren ver a los nobles— una que quiere oír el verdadero Dhamma y otra que no — el que no quiere oír el verdadero Dhamma será criticado por esa razón, el que quiere oír el verdadero Dhamma, por esa razón, será elogiado.

“De dos personas que quieren oír el verdadero Dhamma — una que oye con oído atento y otra que oye sin oído atento — el que no oye con oído atento será criticado por esa razón, el que oye con oído atento, por esa razón, será elogiado.

“De dos personas que oyen con oído atento— una que, habiendo oído el Dhamma, lo recuerda, otra que no — el que, habiendo oído el Dhamma, no lo recuerda será criticado por esa razón, el que, habiendo oído el Dhamma, lo recuerda, por esa razón, será elogiado.

“De dos personas que, habiendo oído el Dhamma, lo recuerdan — una que explora el significado del Dhamma que ha recordado y otra que no — el que no explora el significado del Dhamma que ha recordado será criticado por esa razón, el que explora el significado del Dhamma que ha recordado, por esa razón, será elogiado.

“De dos personas que exploran el significado del Dhamma que han recordado — una que practica el Dhamma en línea con el Dhamma y otra que no — el que no practica el Dhamma en línea con el Dhamma, teniendo un sentido del Dhamma, teniendo un sentido del significado, será criticado por esa razón, el que practica el Dhamma en línea con el Dhamma, teniendo un sentido del Dhamma, teniendo un sentido del significado, por esa razón, será elogiado.

“De dos personas que practican el Dhamma en línea con el Dhamma, teniendo un sentido del Dhamma, teniendo un sentido del significado — una que practica tanto por su propio beneficio como por el de otros, y otra que practica por su propio beneficio pero no por el de otros — el que por su propio beneficio pero no por el de otros será criticado por esa razón, el que practica tanto por su propio beneficio como por el de otros, por esa razón, será elogiado.

“Así es como las personas son sabidas por un monje en términos de dos categorías. Y así es como un monje es alguien con un sentido de distinciones entre individuos.

“Un monje dotado de estas siete cualidades es digno de dádivas, digno de hospitalidad, digno de ofrendas, digno de respeto, un insuperable campo de mérito para el mundo.”

— AN 7.64

Practicar el Dhamma de acuerdo con el Dhamma no solo le hace a uno digno de respeto, sino también es una manera de mostrar respeto y gratitud al Buddha por su amistad admirable al crear la oportunidad de oír el verdadero Dhamma.

Entonces el Bendito [en su lecho de muerte] dijo al Venerable Ananda, “Ananda, los árboles gemelos están en total florecimiento, aún cuando no es la estación del florecimiento. Llueven, esparcen, y rocían sobre el cuerpo del Tathagata en homenaje a él. Flores de árbol coral celestial están cayendo del cielo… polvo de sándalo celestial está cayendo del cielo… música celestial se está tocando en el cielo… canciones celestiales son cantadas en el cielo, en homenaje al Tathagata. Pero no es en este grado que un Tathagata es valorado, honrado, respetado, venerado, homenajeado. Sino, el monje, monja, laico o laica que se mantiene practicando el Dhamma de acuerdo con el Dhamma, que se mantiene practicando con maestría, que vive en concordancia con el Dhamma: esa es la persona que valora, honra, respeta, venera y homenajea al Tathagata con el más alto homenaje. Entonces deben entrenarse: ‘Nos mantendremos practicando el Dhamma de acuerdo con el Dhamma, nos mantendremos practicando con maestría, viviremos en concordancia con el Dhamma.’ Así es como deben entrenarse.”

— DN 16

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