Entrada en la Corriente : Parte 2

por

Thanissaro Bhikkhu

© 2006–2010

Parte 2: Entrada-en-la-Corriente y Después

Contenidos

Introducción
El Surgimiento del Ojo del Dhamma
Las Tres Cadenas
El Carácter del Ganador-de-la-corriente
Recompensas
Consejo


Introducción

El Canon Pali reconoce cuatro niveles de despertar, el primero de los cuales se llama entrada-en-la-corriente. Las prácticas que conducen a la entrada-en-la-corriente ya se discutieron en la primera parte de esta guía de estudio. Esta segunda parte cubre la experiencia de la entrada-en-la-corriente junto a sus resultados. Los pasajes canónicos que tratan la experiencia y sus resultados usan los tres modos de discurso generalmente empleados en el Canon: el modo narrativo — historias acerca de personas que han logrado la entrada-en-la-corriente; el modo cosmológico — descripciones de los destinos después de la muerte que le esperan a aquellos que han logrado la entrada-en-la-corriente, y el que puede ser llamado modo del “vacío”, que describe los estados mentales en y por sí mismos como son directamente experimentados, tanto ausentes como presentes, tanto durante como después de la entrada-en-la-corriente.

El material en esta parte de la guía de estudio se presenta en cinco secciones. La primera sección, El Surgimiento del Ojo del Dhamma, discute la experiencia de la entrada-en-la-corriente, y concluye con un pasaje que indica por qué la experiencia es descrita en términos de la facultad de la visión. La segunda sección, Las Tres Cadenas, discute las tres cadenas de la existencia renovada que son cortadas con el surgimiento del ojo del Dhamma: perspectivas de auto-identidad, incerteza, y aferramiento a preceptos y prácticas. La tercera sección, El Carácter del Ganador-de-la-Corriente, discute las características personales de un ganador de la corriente que fluyen directamente del cortar las primeras tres cadenas. Esta sección se centra en tres listas de los cuatro factores de la entrada-en-la-corriente, que no deben ser confundidos con los cuatro factores para la entrada-en-la-corriente discutidos en la primera parte de esta guía de estudios. La cuarta sección, Recompensas, discute las recompensas de la entrada-en-la-corriente que vienen tanto en esta vida como en vidas futuras. La sección final, Consejo, hace eco de las últimas palabras del Buddha a sus discípulos antes de entrar en el nibbana total. El discurso que reporta estas palabras — DN 16 — reporta además que los monjes más atrasados presentes en el fallecer del Buddha eran ganadores-de-la-corriente. El hecho de que estas últimas palabras a ellos remarcaran la necesidad de diligencia, subyace al hecho de que incluso los ganadores-de-la-corriente deben ser cautelosos de la negligencia. Esto es especialmente cierto en el presente, donde muchas escuelas de meditación distintas definen el logro de la entrada-en-la-corriente en términos tan distintos, haciendo surgir la pregunta de cuál certificación de la entrada-en-la-corriente es válida y cuál no. El curso de acción más seguro para todos los meditadores — ya sean certificados como ganadores-de-la-corriente o no, o ya sea si esa certificación es válida o no — es mantener una actitud de diligencia con respecto a todas las cualidades mentales.

El término “corriente” en “entrada-en-la-corriente ” se refiere al punto en que los ocho factores del noble camino óctuple se juntan.

 “Sariputta, ‘La corriente, la corriente’: así se dice. ¿Y qué es, Sariputta, la corriente?”

“Este noble camino óctuple, lord, es la corriente: perspectiva correcta, orientación correcta, hablar correcto, actuar correcto, estilo de vida correcto, ejercicio mental correcto, atención interior correcta, sosiego mental correcto.”

“Muy bien, Sariputta! Muy bien! Este noble camino óctuple — perspectiva correcta, orientación correcta, hablar correcto, actuar correcto, estilo de vida correcto, ejercicio mental correcto, atención interior correcta, sosiego mental correcto — es la corriente.”

— SN 55.5

“¿Y qué es, monjes, perspectiva correcta? Conocimiento respecto al estrés, conocimiento respecto al originamiento del estrés, conocimiento respecto al cese del estrés, conocimiento respecto al proceso que conduce al cese del estrés: Esto, monjes, se llama perspectiva correcta.

“¿Y qué es orientación correcta? Estar orientado hacia la renuncia, hacia la libertad de malevolencia, hacia la inofensividad: Esto se llama orientación correcta.

“¿Y qué es hablar correcto? Abstenerse de mentir, abstenerse del hablar divisivo, abstenerse del hablar abusivo, abstenerse del hablar banalidades: Esto se llama hablar correcto.

“¿Y qué es actuar correcto? Abstenerse de tomar vidas, abstenerse de hurtar, abstenerse de la no castidad: Esto se llama actuar correcto.

“¿Y qué es estilo de vida correcto? Está el caso en que un discípulo de los nobles, habiendo abandonado el estilo de vida deshonesto, mantiene su vida en marcha con el estilo de vida correcto: Esto se llama estilo de vida correcto.

“¿Y qué es ejercicio mental correcto? (i) Está el caso en que un monje genera el deseo, procura, activa la persistencia, mantiene y ejercita su resolución por el no surgimiento de cualidades viles e inhábiles que aún no han surgido. (ii) Genera el deseo, procura, activa la persistencia, mantiene y ejercita su resolución por el abandono de cualidades viles e inhábiles que han surgido. (iii) Genera el deseo, procura, activa la persistencia, mantiene y ejercita su resolución por el surgimiento de cualidades hábiles que aún no han surgido. (iv) Genera el deseo, procura, activa la persistencia, mantiene y ejercita su resolución por la mantención, no-confusión, incremento, plenitud, desarrollo y culminación de cualidades hábiles que han surgido: Esto se llama ejercicio mental correcto.

“¿Y qué es atención interior correcta? (i) Está el caso en que un monje permanece centrado en el cuerpo en y por sí mismo — persistente, conciente, y atento — haciendo a un lado codicia y pesar respecto al mundo. (ii) Permanece centrado en las sensaciones en y por sí mismas — persistente, conciente, y atento — haciendo a un lado codicia y pesar respecto al mundo. (iii) Permanece centrado en la mente en y por sí misma — persistente, conciente, y atento — haciendo a un lado codicia y pesar respecto al mundo. (iv) Permanece centrado en las cualidades mentales en y por sí mismas — persistente, conciente, y atento — haciendo a un lado codicia y pesar respecto al mundo: Esto se llama atención interior correcta.

“¿Y qué es sosiego mental correcto? (i) Está el caso en que un monje — bien retirado de sensualismo, retirado de cualidades inhábiles — entra y permanece en el primer jhana: con alegría y felicidad nacidas del retiro, acompañadas de pensamiento dirigido y evaluación. (ii) Con el aquietamiento del pensamiento dirigido y evaluación, entra y permanece en el segundo jhana: con alegría y placer nacidas del sosiego mental, unificación de la conciencia libre de pensamiento dirigido y evaluación — con seguridad interna. (iii) Con el desvanecimiento de la alegría, permanece ecuánime, atento y alerta, y siente felicidad con el cuerpo. Entra y permanece en el tercer jhana, del cual los Nobles declaran, ‘Ecuánime y atento, él tiene un placentero estar.’ (iv) Con el abandono de placer y dolor — y con la previa desaparición de felicidad y pesar — entra y permanece en el cuarto jhana: con pureza de ecuanimidad y atención interior, sin placer ni dolor. Esto, monjes, se llama sosiego mental correcto.”

— SN 44.8

La reunión de estos factores se llama corriente pues conduce inevitablemente a dos cosas, tal como la corriente de un tributario conducirá inevitablemente a un río mayor y luego al mar. En el presente inmediato, la corriente conduce directamente al surgimiento del ojo del Dhamma, la visión que en verdad constituye este primer despertar. Con el tiempo, la corriente asegura que — en no más de siete vidas — uno será totalmente Desatado.

El Surgimiento del Ojo del Dhamma

¿Qué ve el ojo del Dhamma cuando surge?

Entonces el Venerable Assaji dió esta exposición del Dhamma  a Sariputta el merodeador:

Cualquier fenómeno surge de una causa: Su causa y su cesar. Tal es la enseñanza del Tathagata, el Gran Contemplativo.

Entonces en Sariputta el merodeador, cuando oyó esta exposición del Dhamma, surgió ahí el claro y limpio ojo del Dhamma: Lo que sea que esté sujeto a originamiento está sujeto a cesar.

— Mv 1.23.5

Esta fórmula estándar — se repite a lo largo del Canon — pareciera no ser un insight tan notable. Sin embargo, los textos dejan en claro que este insight no es un asunto de creencia ni de contemplación, sino de ver directamente. Como muestran los siguientes pasajes, la creencia y contemplación pueden ser conducentes al ver — y un nivel no definido de creencia y sabiduría pueden en realidad garantizar que algún día en esta vida ocurrirá el ver — pero solo con el ver real viene el cambio dramático en el curso de la vida y de las relaciones con el Dhamma.

“Monjes, la vista es inconstante, cambiable, alterable. El oído… El olfato…El gusto…El cuerpo… La mente es inconstante, cambiable, alterable.

“Las formas…los sonidos… los aromas… los sabores… las sensaciones táctiles… las actividades mentales son inconstantes, cambiables, alterables.

“La percepción visual… la percepción auditiva… la percepción olfativa… la percepción gustativa… la percepción corporal…la percepción mental es inconstante, cambiable, alterable.

“La experiencia visual… la experiencia auditiva… la experiencia olfativa… la experiencia gustativa…la experiencia corporal… la experiencia mental es inconstante, cambiable, alterable.

“La sensación nacida de la experiencia visual… la sensación nacida de la experiencia auditiva… la sensación nacida de la experiencia olfativa… la sensación nacida de la experiencia gustativa… la sensación nacida de la experiencia corporal… la sensación nacida de la experiencia mental es inconstante, cambiable, alterable.

“La cognición de las formas… la cognición de los sonidos… la cognición de los aromas… la cognición de los sabores… la cognición de las sensaciones táctiles… la cognición de las actividades mentales es inconstante, cambiable, alterable.

“La intención hacia las formas… la intención hacia los sonidos… la intención hacia los aromas… la intención hacia los sabores… la intención hacia las sensaciones táctiles… la intención hacia las actividades mentales es inconstante, cambiable, alterable.

“El Ansia por las formas… el ansia por los sonidos… el ansia por los aromas… el ansia por los sabores… el ansia por las sensaciones táctiles… el ansia por las actividades mentales es inconstante, cambiable, alterable.

“La propiedad sólida… la propiedad líquida… la propiedad calórica… la propiedad cinética… la propiedad espacial… la propiedad de la conciencia es inconstante, cambiable, alterable,

“Forma… Sensación… Percepción… Actividad Mental… Conciencia es inconstante, cambiable, alterable.

“Quien tiene convicción y creencia en que estos fenómenos son de esta manera se llama un seguidor-por-convicción: quien ha entrado en la orden de la rectitud, entrado en el plano de las personas íntegras, ha transcendido el plano de lo común. Aquel es incapaz de realizar cualquier acto por el cual pueda renacer en mundos infernales, en el vientre animal, o en la esfera de las sombras hambrientas. Aquel es incapaz de fallecer sin haber realizado el fruto de la entrada-en-la-corriente.

“Quien, luego de reflexionar con un atisbo de sabiduría, ha aceptado que estos fenómenos son de esta manera se llama seguidor-del-Dhamma: quien ha entrado en la orden de la rectitud, entrado en el plano de las personas íntegras, ha transcendido el plano de lo común. Aquel es incapaz de realizar cualquier acto por el cual pueda renacer en mundos infernales, en el vientre animal, o en la esfera de las sombras hambrientas. Aquel es incapaz de fallecer sin haber realizado el fruto de la entrada-en-la-corriente.

“Quien sabe y ve que estos fenómenos son de esta manera se llama un ganador de la corriente, firme, nunca más destinado a estados de miseria, en pos del auto-despertar.”

— SN 25.1-10

A Upali el dueño de hogar, mientras estaba sentado ahí, surgió el claro y limpio ojo del Dhamma: Lo que sea que esté sujeto a originamiento está sujeto a cesar. Entonces — habiendo visto elDhamma, habiendo alcanzado el Dhamma, obtenido un equilibrio en el Dhamma, habiendo cruzado e ido más allá de la duda, habiendo tenido no más cuestionamientos — Upali el dueño de hogar obtuvo la carencia de miedo y fue independiente de otros respecto al mensaje del Maestro.

— MN 56

Parte de lo que hace al surgimiento del ojo del Dhamma una experiencia tan poderosa es la realización de que a “Lo que sea que esté sujeto a originamiento está sujeto a cesar”  debe seguirle un atisbo de lo que es opuesto a “todo lo que es sujeto a originamiento,” es decir, un atisbo de lo Incondicionado — la inmortalidad.

[Inmediatamente después de lograr la corriente] Sariputta el merodeador fue donde Moggallana el merodeador. Moggallana el merodeador lo vió venir de lejos y, al verlo, dijo, “Tus facultades están luminosas, mi amigo; tu complexión pura y clara. ¿Pudiese se que has logrado lo Inmortal?”

“Sí, mi amigo, lo he logrado.”

— Mv 1.23.5

La conexión entre el verso del Ven. Assaji, discutiendo el originamiento, y el surgimiento del ojo del Dhamma en Sariputta sugiere que la realización trasmitida por el ojo del Dhamma no es solo un insight acerca de la naturaleza pasajera e impermanente de la experiencia ordinaria. Sino que en vez, se extiende también a la comprensión de la naturaleza condicionada y dependiente de la experiencia. Otros pasajes que describen en más detalle el saber del ganador de la corriente — quien ah entrado en la corriente — muestran que este es de hecho el caso. El ojo del Dhamma ve  que las cosas surgen y pasan en línea con un tipo particular de causalidad, en el que los efectos de las causas son sentidas inmediatamente o en el curso del tiempo.

“¿Y cuál es el noble método que ha visto correctamente y descubierto correctamente mediante la sabiduría?

“Está el caso en que un discípulo de los nobles nota:

“Cuando esto es, aquello es. Del surgimiento de esto viene el surgimiento de aquello. Cuando esto no es, aquello no es. Con el cese de esto viene el cese de aquello.

“En otras palabras:

“De la ignorancia como condición requisito viene la actividad mental

De la actividad mental como condición requisito viene la percepción

De la percepción como condición requisito viene nombre-&-forma.

De nombre y forma como condición requisito vienen los seis medios sensoriales.

De los seis medios sensoriales como condición requisito viene el contacto.

Del contacto como condición requisito viene la sensación.

De la sensación como condición requisito viene el ansia.

Del ansia como condición requisito viene la personalización/aferramiento.

De la personalización/aferramiento como condición requisito viene la noción de existir.

De la noción de existir como condición requisito viene el nacimiento.

Del nacimiento como condición requisito vienen envejecimiento y muerte, tristeza, lamentación, dolor, pesar y desesperación. Tal es el origen de toda esta masa de sufrimiento y estrés.

“Ahora, del desvanecimiento y cesar sin restos de esa misma ignorancia viene el cese de la actividad mental. Del desvanecimiento y cesar sin restos de la actividad mental viene el cese de la percepción. Del desvanecimiento y cesar sin restos de la percepción viene el cese de nombre y forma. Del desvanecimiento y cesar sin restos de nombre y forma viene el cese de los seis medios sensoriales. Del desvanecimiento y cesar sin restos de los seis medios sensoriales viene el cese del contacto. Del desvanecimiento y cesar sin restos del contacto viene el cese de la sensación. Del desvanecimiento y cesar sin restos de la sensación viene el cese del ansia. Del desvanecimiento y cesar sin restos del ansia viene el cese de la personalización/aferramiento. Del desvanecimiento y cesar sin restos de la personalización/aferramiento viene el cese de la noción de existir. Del desvanecimiento y cesar sin restos de la noción de existir viene el cese del nacimiento. Del desvanecimiento y cesar sin restos del nacimiento entonces envejecimiento y muerte, tristeza, lamentación, dolor, pesar, y desesperación todos cesan. Tal es el cese de toda esta masa de sufrimiento y estrés.

“Este es el noble método que ha visto correctamente y descubierto correctamente mediante la sabiduría.”

— AN 10.92

“Cuando un discípulo de los nobles ha visto bien con la sabiduría correcta este co-surgimiento dependiente y estos fenómenos dependientemente co-surgidos como han llegado a ser, no es posible que corra tras el pasado, pensando, ‘¿Era yo en el pasado? ¿No era yo en el pasado? ¿Qué era yo en el pasado? ¿Cómo era yo en el pasado? ¿Habiendo sido qué, qué era yo en el pasado? ¿He de ser en el futuro? ¿He de no ser en el futuro? ¿Qué he de ser en el futuro? ¿Cómo he de ser en el futuro? ¿Habiendo sido qué, qué he de ser en el futuro?’ O que esté interiormente perplejo acerca del presente inmediato: ‘¿Soy yo? ¿No soy yo? ¿Qué soy? ¿Cómo soy? ¿De dónde ha venido este ser? ¿Hacia dónde está destinado?’ Tal cosa no es posible. ¿Por qué? Porque el discípulo de los nobles ha visto bien con la sabiduría correcta este co-surgimiento dependiente y estos fenómenos dependientemente co-surgidos como han llegado a ser.”

— SN 12.20

El insight de un ganador-de-la-corriente acerca de las verdades de la causalidad por un lado, y de lo Inmortal por el otro, es preciso hasta donde llega, pero no se iguala a la intensidad del insight del arahant — aquel que ha llegado al nivel final de despertar. Las diferencias entre los dos se sugieren en el siguiente símil.

“Amigo, aunque he visto apropiadamente con la sabiduría correcta, como realmente se presenta, que ‘El cese de la noción de existir es el Desatamiento,’ aún no soy un arahant cuyas fermentaciones han terminado. Es como si hubiese un pozo en un camino de un desierto, sin cuerda ni balde para el agua. Un hombre viniese por ahí invadido por el calor, oprimido por el calor, exhausto, deshidratado, y sediento. Mirara dentro del pozo y tuviese el conocimiento ‘agua,’ pero no la tocase con su cuerpo. De igual manera, aunque he visto apropiadamente con la sabiduría correcta, como realmente se presenta, que ‘El cese de la noción de existir es el Desatamiento,’ aún no soy un arahant cuyas fermentaciones han terminado.”

— SN 12.68

 Los Tres Grilletes

Los cuatro niveles de Despertar se definen por el grado en el cual cortan los diez grilletes mediante los que la mente se confina a la experiencia condicionada.

“¿Y cuáles son los cinco grilletes inferiores? Perspectivas de auto-identidad, incerteza, aferramiento a preceptos y prácticas, deseo sensorial, y malevolencia. Estos son los cinco grilletes inferiores. ¿Y cuáles son los cinco grilletes superiores? Pasión por la forma, pasión por lo sin forma, presunción, inquietud, e ignorancia. Estos son los cinco grilletes superiores.”

— AN 10.13

“En esta comunidad de monjes hay monjes que son arahants, cuyas fermentaciones mentales han finalizado, que han logrado la culminación, han hecho la tarea, hecho a un lado la carga, han logrado la verdadera meta, han destruido totalmente el grillete del existir, y que están liberados mediante el saber correcto…

“En esta comunidad de monjes hay monjes que, con la finalización total de los cinco grilletes inferiores, deben renacer [en las Residencias Puras], para ahí ser totalmente desatado, para nunca más volver de ese mundo…

“En esta comunidad de monjes hay monjes que, con la finalización total de [los primeros] tres grilletes, y con la atenuación de la pasión, la aversión y la delusión, son una-vez-retornadores, que — al volver solo una vez más a este mundo — pondrán fin al sufrimiento…

“En esta comunidad de monjes hay monjes que, con la finalización total de [los primeros] tres grilletes, son ganadores-de-la-corriente, firmes, nunca más destinados a estados de miseria, en camino al auto-despertar…”

— MN 118

Para el ganador-de-la-corriente, el surgimiento del ojo del Dhamma — con su insight acerca de los principios causales que subyacen al originamiento y cesar del sufrimiento — es lo que corta los primeros tres grilletes.

“Él atiende apropiadamente, Esto es sufrimiento… Esto es el originamiento del sufrimiento… Esto es el cesar del sufrimiento… Este es el proceso que conduce al cese del sufrimiento. A medida que atiende apropiadamente de esta manera, tres grilletes son abandonados en él: perspectiva de auto-identidad, duda, y aferramiento a preceptos y prácticas.”

— MN 2

El Canon contiene pasajes que amplifican lo que significa cortar estos tres grilletes.

Primero, las perspectivas de auto-identidad:

“Pero, dama, ¿cómo ocurre la auto-identidad?”

“Está el caso, amigo Visakha, en que una persona no instruida y común — que no tiene consideración por los nobles, y no es bien versado ni disciplinado en su Dhamma; que no tiene consideración por los hombres íntegros, y no es bien versado ni disciplinado en su Dhamma — asume que la forma (el cuerpo) es el sí mismo, o que el sí mismo posee forma, o que la forma está en el sí mismo, o que el sí mismo está en la forma.

“Asume que la sensación es el sí mismo…

“Asume que la percepción es el sí mismo…

“Asume que las actividades mentales son el sí mismo…

“Asume que la conciencia es el sí mismo, o que el sí mismo posee conciencia, o que la conciencia está en el sí mismo, o que el sí mismo está en la conciencia. Así es como ocurre la auto-identidad.”

“Pero, dama, ¿cómo no ocurre la auto-identidad?”

“Está el caso en que un bien instruido discípulo de los nobles — que tiene consideración por los nobles, y es bien versado ni disciplinado en su Dhamma; que  tiene consideración por los hombres íntegros, y es bien versado ni disciplinado en su Dhamma — no asume que la forma (el cuerpo) es el sí mismo, ni que el sí mismo posee forma,  ni que la forma está en el sí mismo, ni que el sí mismo está en la forma.

“No asume que la sensación es el sí mismo…

“No asume que la percepción es el sí mismo…

“No asume que las actividades mentales son el sí mismo…

“No asume que la conciencia es el sí mismo, ni que el sí mismo posee conciencia, ni que la conciencia está en el sí mismo, ni que el sí mismo está en la conciencia. Así es como no ocurre la auto-identidad.”

— MN 41

“‘El originamiento de la auto-identidad, el originamiento de la auto-identidad,’ se dice, dama. ¿Cuál originamiento de la auto-identidad descrito por el Bendito?”

“El ansia que acarrea aún más existencia — acompañado de pasión y deleita, deleitándose ahora aquí y ahora allá — esto es, ansia por placer sensorial, ansia por la existencia, ansia por la no existencia: Esto, amigo Visakha, es el originamiento de la auto-identidad descrito por el Bendito.”

“‘El cese de la auto-identidad, el cese de la auto-identidad,’ se dice, dama. ¿Cuál cese de la auto-identidad descrito por el Bendito?”

“El desvanecimiento y cesar sin restos, la renuncia, abandono, liberación y dejar ir ese mismo ansia: Esto, amigo Visakha, es el cese de la auto-identidad descrito por el Bendito.”

“‘El proceso de práctica que conduce al cese de la auto-identidad, el proceso de práctica que conduce al cese de la auto-identidad,’ se dice, dama. ¿Cuál es el proceso de práctica que conduce al cese de la auto-identidad descrito por el Bendito?”

“Precisamente este noble camino óctuple — perspectiva correcta, orientación correcta, hablar correcto, actuar correcto, estilo de vida correcto, ejercicio mental correcto, atención interior correcta, sosiego mental correcto: Esto, amigo Visakha, es el proceso de práctica que conduce al cese de la auto-identidad descrito por el Bendito.”

— MN 44

[Ananda:] “¿Qué es la noble liberación?”

[El Buddha:] “Está el caso, Ananda, en que un discípulo de los nobles considera esto: ‘Sensualismo aquí y ahora; sensualismo en vidas por venir; percepciones sensoriales aquí y ahora; percepciones sensoriales en vidas por venir; formas aquí y ahora; formas en vidas por venir; percepción de formas aquí y ahora; percepción de formas en vidas por venir; percepciones de lo imperturbable aquí y ahora; percepciones de lo imperturbable en vidas por venir; percepciones de la esfera de la nada; percepciones de la esfera de la ni percepción ni no percepción: eso es una identidad, en el grado en que haya una identidad. Esto es lo inmortal: la liberación de la mente mediante la carencia de personalización/aferramiento.'”

— MN 106

“Magandiya, es tal como si hubiese un ciego que no pudiese ver objetos negros… blancos… azules… amarillos… rojos… el sol o la luna. Supón que cierto hombre tomase un harapo mugriento y con manchas de aceite y lo engañara, diciendo, ‘Aquí, mi buen hombre, hay una tela blanca — bella, sin manchas y limpia.’ El ciego la tomara y la usara.

“Entonces supón que sus amigos, compañeros y familiares lo llevasen a un doctor, y el doctor lo tratara con medicina: purgas por arriba y purgas por abajo, ungüentos y contra-ungüentos, y tratamientos por medio de la nariz. Y gracias a la medicina su vista apareciera y se aclarara. Entonces junto al surgir de su vista, abandonaría cualquier pasión y deleite que sentía por ese harapo mugriento y con manchas de aceite. Y consideraría a ese hombre como un enemigo, no un amigo en absoluto, y pensaría que merece morir. ‘Por cuánto tiempo he sido ridiculizado, estafado, y engañado por ese hombre, y su harapo mugriento y manchado de aceite! — “Aquí mi buen hombre, hay una tela blanca — bella, sin manchas y limpia.”‘

“De igual manera, Magandiya, si te yo te enseñase el Dhamma — esta libertad de la Enfermedad, este Desatamiento — y tú por tu parte entendieses esa libertad de la Enfermedad y vieses ese Desatamiento, entonces junto con el surgimiento de tu vista, abandonarías cualquier pasión y deleite que sentías respecto a los cinco agregados personalizados. Y te ocurriría, ‘Por cuánto tiempo he sido ridiculizado, estafado, y engañado por esta mente! Pues al personalizar, era simplemente forma lo que estaba personalizando… era simplemente sensación… simplemente percepción… simplemente actividad mental… simplemente conciencia lo que estaba personalizando. Con mi personalización como condición, hay noción de existir… nacimiento… envejecimiento y muerte… tristeza, lamentación, dolor, pesar, y desesperación. Y así es el originamiento de toda esta masa de sufrimiento.'”

— MN 75

En el siguiente pasaje, Khemaka — un monje que ha logrado el nivel de no-retornante, y que por ende ha cortado los primeros cinco grilletes — indica cómo las perspectivas de auto-identidad pueden estar cortadas aún cuando la mente tiene aún que cortar la presunción, “Yo soy,” que termina solamente en el nivel del despertar total.

[Khemaka:] “Amigos, no es que yo diga ‘Yo soy la forma,’ ni tampoco digo ‘Soy otra cosa que la forma.’ No es que diga, ‘Soy la sensación… percepción… actividad mental… conciencia,’ ni tampoco digo, ‘ Soy otra cosa que la conciencia.’ Con respecto a estos cinco agregados personalizados, el ‘Yo soy’ no ha sido superado, aunque no asumo que ‘Soy esto.’

“Es como el aroma de un loto azul, rojo, o blanco: Si alguien le llamase el aroma del pétalo o el aroma del color o el aroma de un filamento, ¿estaría hablando correctamente?”

“No, amigo.”

“¿Entonces como lo describiría si lo describiese correctamente?”

“Como el aroma de la flor: Así es como lo describiría si lo describiese correctamente.”

“De igual manera, amigos, no es que yo diga ‘Yo soy la forma,’ ni tampoco digo ‘Soy otra cosa que la forma.’ No es que diga, ‘Soy la sensación… percepción… actividad mental… conciencia,’ ni tampoco digo, ‘ Soy otra cosa que la conciencia.’ Con respecto a estos cinco agregados personalizados, el ‘Yo soy’ no ha sido superado, aunque no asumo que ‘Soy esto.'”

— SN 22.89

El grillete de la incerteza es definido como duda en el Despertar del Buddha, en la verdad de su Dhamma, y en la práctica de sus nobles discípulos. A lo que se reduce esta incerteza es a la duda de que si hay una dimensión Inmortal, y si es que uno puede realizarla mediante sus propios esfuerzos. La experiencia de la Inmortalidad — luego de la práctica del Dhamma hasta el punto de entrar en la corriente — corta este grillete mediante la confirmación de la posibilidad del despertar de un ser humano a lo Inmortal, de lo correcto de la enseñanza del Buddha como guía para entrar en la corriente, y de el valor de aquellos que han llegado a la corriente.

“Está el caso en que el discípulo de los nobles está dotado de confianza verificada en el Despierto: ‘En verdad, el Bendito es digno y correctamente auto-despierto, consumado en saber y conducta, bien conducido, un experto respecto al mundo, insuperable como entrenador de aquellos adecuados para ser domados, el Maestro de seres divinos y humanos, despierto, bendito.’

“Está dotado de confianza verificada en el Dhamma: ‘El Dhamma es bien expuesto por el Bendito, a ser visto aquí y ahora, atemporal, invita a la verificación, pertinente, a ser realizado por sí mismo por el sabio.’

“Está dotado de confianza verificada en la Sangha: ‘La Sangha de los discípulos del Bendito que han practicado bien… que han practicado rectamente… que han practicado metódicamente… que han practicado con maestría — en otras palabras, los cuatro tipos de nobles discípulos cuando son tomados como pares, los ocho cuando son tomados como tipos individuales [1] — ellos son la Sangha de los discípulos del Bendito: dignos de regalos, dignos de hospitalidad, dignos de ofrendas, dignos de respeto, el incomparable cambo de mérito para el mundo.'”

— AN 10.92

Nota

1. Los cuatro pares son (1) la persona en camino a la entrada-en-la-corriente, la persona que experimenta el fruto de la entrada-en-la-corriente; (2) la persona en camino al un-retorno, la persona que experimenta el fruto del un-retorno; (3) la persona en camino al no-retorno, la persona que experimenta el fruto del no-retorno; (4) la persona en camino a la arahanteidad, la persona que experimenta el fruto de la arahanteidad. Los ocho individuos son los ocho tipos que conforman estos cuatro pares.

El grillete del aferramiento a preceptos y prácticas es a menudo descrito en el Canon Pali en referencia a la perspectiva de que uno se vuelve puro simplemente mediante la realización de rituales o de patrones de conducta. Esta perspectiva a su vez se relaciona con la noción de que el propio ser se define por sus actos: si uno actúa en concordancia con preceptos y prácticas claramente definidas, uno es ipso facto puro. Aunque el Canon reconoce la importancia de preceptos y prácticas en el logro de la corriente, la experiencia de lo Inmortal le muestra a la persona que ha logrado la corriente que uno no puede definirse en términos de esos preceptos y prácticas. De esta manera un continúa siguiente prácticas virtuosas, pero sin definirse a uno mismo en términos de ellas.

“Ahora, ¿dónde cesan los hábitos hábiles sin huella? Su cese, también, ha sido declarado: Está el caso en que un monje es virtuoso, pero no hecho de (o: definido por su) virtud. Él sabe, como realmente es, la liberación de conciencia y la liberación por sabiduría donde sus hábitos hábiles cesan sin huella.”

— MN 78

[La persona iluminada] no habla de la pureza en términos de perspectiva, aprendizaje, conocimiento, precepto y práctica. Ni es encontrada por una persona mediante la carencia de perspectiva, aprendizaje, conocimiento, precepto o práctica. Dejando ir estos, sin aferramiento, uno es independiente, en paz.

— Sn 4.9

El Carácter de un Ganador de la Corriente

Una fórmula estándar del Canon describe a un ganador de la corriente en términos de cuatro factores. Los primeros tres de estos cuatro factores de la entrada-en-la-corriente están directamente relacionados con el cortar la cadena de la incerteza. El cuarto se relaciona con cortar la cadena del aferramiento a preceptos y prácticas.

“Está el caso en que el discípulo de los nobles está dotado de convicción verificada en el Despierto… convicción verificada en el Dhamma… convicción verificada en la Sangha… está dotado de virtudes que son apetecibles por los nobles: no rasgadas, no rotas, no manchadas, no diseminadas, liberadoras, elogiadas por el sabio, no empañadas, conducentes al sosiego mental.”

— AN 10.92

Aunque esta es la lista estándar de los cuatro factores de la entrada-en-la-corriente, hay otras listas que reemplazan el cuarto factor con otros factores.

SN 55.32 define al cuarto factor como sigue: “Más aún, el discípulo de los nobles vive con su conciencia limpia de la mancha de la mezquindad, libremente generoso, abierto de manos, deleitándose en ser magnánimo, receptivo a las solicitudes, deleitándose en la distribución de dádivas.”

SN 55.33 lo define así: “Más aún, el discípulo de los nobles es sabio, dotado de la sabiduría del surgir y pasar — noble, penetrante, conducente al correcto fin del estrés.”

Cuando estas listas se mezclan, llegamos a cuatro cualidades que describen al ganador de la corriente: convicción, virtud, generosidad, y sabiduría. AN 8.54 describe estas cuatro como “cuatro cualidades que conducen a un laico a la felicidad y el bienestar en vidas por venir.” Otros pasajes en el Canon exploran las implicancias de cada una de estas cuatro encarnadas en la conducta del ganador de la corriente.

Convicción en la Triple Joya del Buddha, el Dhamma, y la Sangha no es simplemente un asunto de creencia o devoción. Le fuerza a uno a posar su confianza en el principio del kamma — el principio de los actos y resultados en línea con el que uno obtuvo primero la entrada en la corriente.

“Dotado de estas cinco cualidades, un seguidor laico es una joya de seguidor laico, un loto de seguidor laico, una fina flor de seguidor laico. ¿Cuáles cinco? El/ella tiene convicción; es virtuoso; no es deseoso de encantos y ceremonias protectoras; confía en el kamma, no en encantos y ceremonias protectoras, no busca recipientes para sus ofrendas fuera (de la Sangha), y da ofrendas aquí primero.”

— AN 5.175

Virtud, como es practicada por el ganador de la corriente, es también una función de la profunda confianza en el principio del kamma, y de la simpatía por otros que surge de esa confianza. Aunque los ganadores de la corriente puede que aún rompan reglas de entrenamiento menores, la profundidad de insight que subyace a su virtud asegura que su adherencia a los principios básicos de moral es inquebrantable.

“Está el caso en que un discípulo de los nobles reflexiona así: ‘Amo la vida y no la muerte. Amo la felicidad y no el dolor. Ahora, si yo — que amo la vida y no la muerte, que amo la felicidad y no el dolor — fuese muerto, eso sería implacentero y desagradable para mí. Y si yo fuese a matar a otro que ama la vida y no la muerte, que ama la felicidad y no el dolor, eso sería implacentero y desagradable para el otro. Lo que es implacentero y desagradable para mí es implacentero y desagradable para otros. ¿Cómo podría yo infligir en otros lo que es implacentero y desagradable para mí?’ Reflexionando de esa manera, se abstiene de tomar vidas, hace que otros se abstengan de tomar vidas, y habla en elogio de la abstención de tomar vidas. De esta manera su conducta corporal es pura en tres maneras.

“Más aún, reflexiona así: ‘Si alguien, por vía del hurto, fuese a tomar algo de mí que yo no he dado, eso sería implacentero y desagradable para mí… Si alguien fuese a cometer adulterio con mi mujer, eso sería implacentero y desagradable para mí… Si alguien fuese a dañar mi bienestar con una mentira, eso sería implacentero y desagradable para mí… Si alguien fuese a dividirme de mis amigos con hablar divisivo, eso sería implacentero y desagradable para mí… Si alguien fuese a dirigirse a mí con un hablar soez, eso sería implacentero y desagradable para mí… Si alguien fuese a dirigirse a mí con un hablar banal, eso sería implacentero y desagradable para mí. Y si yo fuese dirigirme con un hablar banal a otro, eso sería implacentero y desagradable para el otro. Lo que es implacentero y desagradable para mí es implacentero y desagradable para otros. ¿Cómo podría yo infligir en otros lo que es implacentero y desagradable para mí?’ Reflexionando de esa manera, se abstiene del hablar banal, hace que otros se abstengan del hablar banal, y habla en elogio de la abstención del hablar banal. De esta manera su conducta verbal es pura en tres maneras.”

— SN 55.7

“Monjes, más de 150 reglas de entrenamiento hay para la recitación cada quincena, en referencia a las cuales los hombres que desean la meta se entrenan. Existen estos tres entrenamientos bajo los cuales estas reglas están todas reunidas. ¿Cuáles tres? El entrenamiento en la virtud superior, el entrenamiento en la mente superior, el entrenamiento en la sabiduría superior. Estos son los tres entrenamientos bajo los que están todos reunidos…

“Está el caso en que un monje es totalmente consumado en virtud, parcialmente consumado en el sosiego mental, y parcialmente consumado en la sabiduría. En referencia a las reglas de entrenamiento menores, cae en ofensas y se rehabilita. ¿Por qué? Porque no se dice que es una descalificación (para los logros nobles). Pero en cuanto a las reglas de entrenamiento que son básicas para la vida santa, y apropiadas para la vida santa, su virtud es permanente, su virtud es firme. Con el total fin de las primeras tres cadenas, él es un ganador de la corriente, firme, nunca más destinado a estados de miseria, en pos del auto-despertar.”

— AN 3.87

Generosidad es en realidad una característica que debe preceder a la entrada en la corriente. Sin embargo, el logro de la entrada-en-la-corriente le da a la generosidad una integridad distintiva.

“Monjes, existen estas cinco formas de mezquindad. ¿Cuáles cinco? Mezquindad con el monasterio [refugio], mezquindad con la familia [de soporte], mezquindad con los logros, mezquindad con el estatus, mezquindad con el Dhamma. Estas son las cinco formas de mezquindad. Y la peor de estas cinco es esta: mezquindad con el Dhamma…

“Sin abandonar estas cinco cosas, uno es incapaz de realizar el fruto de la entrada-en-la-corriente.”

— AN 5.254, 257

“Sin abandonar estas cinco cosas, uno es incapaz de realizar el fruto de la entrada-en-la-corriente. ¿Cuáles cinco? Mezquindad con el monasterio [refugio], mezquindad con la familia [de soporte], mezquindad con los logros, mezquindad con el estatus, y la ingratitud.”

— AN 5.259

“Estos cinco son las ofrendas de una persona íntegra. ¿Cuáles cinco? Una persona íntegra da una ofrenda con un sentido de convicción. Una persona íntegra da una ofrenda atentamente. Una persona íntegra da una ofrenda a su debido tiempo. Una persona íntegra da una ofrenda con un corazón empático. Una persona íntegra da una ofrenda sin afectar adversamente a sí mismo o a otros.”

— AN 5.148

Sabiduría  es el rasgo del carácter de un ganador de la corriente que está más relacionado con el cortar la cadena de las perspectivas de auto-identidad. Sin embargo, sus implicancias se esparcen a otras facetas de la perspectiva correcta también. De hecho,  “consumado en perspectiva” es uno de los epítetos para un ganador de la corriente. El impacto de ser consumado en la perspectiva se extiende, no solo a la vida intelectual, sino también a la vida emocional.

“Está el caso en que un monje, habiendo ido al bosque, al pie de un árbol, o a un refugio vacío, considera esto: ‘¿Hay alguna obsesión no abandonada en mí tal que, obsesionada con ella, mi mente no conociese o viese las cosas como realmente son?’ Si un monje está obsesionado con la pasión sensorial, entonces su mente está obsesionada. Si está obsesionado con la malevolencia, entonces su mente está obsesionada. Si está obsesionado con inquietud y ansiedad, entonces su mente está obsesionada. Si está obsesionado con letargo y somnolencia, entonces su mente está obsesionada. Si está obsesionado con la incerteza, entonces su mente está obsesionada. Si un monje está absorto en la especulación acerca de este mundo, entonces su mente está obsesionada. Si un monje está absorto en la especulación acerca del otro mundo, entonces su mente está obsesionada. Si un monje es dado a discrepar y reñir y disputar, apuñalando a otros con dagas verbales, entonces su mente está obsesionada…

“Él discierne, ‘No hay obsesión no abandonada en mí tal que, obsesionada con ella, mi mente no conociese o viese las cosas como realmente son. Mi mente está bien dirigida hacia el despertar de las verdades.’ Este es el primer saber logrado por él que es noble, trascendente, no sostenido comúnmente por la persona ordinaria.

“Más aún, el discípulo de los nobles considera: ‘Cuando cultivo, desarrollo, y busco esta perspectiva, ¿obtengo serenidad, obtengo personalmente el Desatamiento?’

“Él discierne, ‘Cuando cultivo, desarrollo, y busco esta perspectiva, obtengo serenidad, obtengo personalmente el Desatamiento.’ Este es el segundo saber logrado por él que es noble, trascendente, no sostenido comúnmente por la persona ordinaria.

“Más aún, el discípulo de los nobles considera: ‘¿Hay, fuera de este Dhamma y disciplina, algún otro asceta o contemplativo dotado de este tipo de perspectiva de la que yo estoy dotado?’

“Él discierne, ‘No hay, fuera de este Dhamma y disciplina, algún otro asceta o contemplativo dotado de este tipo de perspectiva de la que yo estoy dotado.’ Este es el tercer saber logrado por él que es noble, trascendente, no sostenido comúnmente por la persona ordinaria.

“Más aún, el discípulo de los nobles considera: ‘¿Estoy dotado con el carácter de una persona consumada en perspectiva?’ ¿Cuál es el carácter de una persona consumada en perspectiva? Este es el carácter de una persona consumada en perspectiva: Aunque cometa algún tipo de ofensa para la que un medio de rehabilitación ha sido expuesta, él inmediatamente confiesa, revela, y la dice al Maestro o a compañeros sabios en la vida santa; habiendo hecho eso, adopta la moderación para el futuro. Tal como un tierno infante recostado sobre su espalda, cuando ha golpeado una brasa encendida con su mano o pie, inmediatamente se retrae; de igual manera, este es el carácter de una persona consumada en perspectiva: aunque cometa algún tipo de ofensa para la que un medio de rehabilitación ha sido expuesta, él inmediatamente confiesa, revela, y la dice al Maestro o a compañeros sabios en la vida santa; habiendo hecho eso, adopta la moderación para el futuro.

“Él discierne, ‘Estoy dotado de el carácter de una persona consumada en perspectiva.’ Este es el cuarto saber logrado por él que es noble, trascendente, no sostenido comúnmente por la persona ordinaria.

“Más aún, el discípulo de los nobles considera: ‘¿Estoy dotado con el carácter de una persona consumada en perspectiva?’ ¿Cuál es el carácter de una persona consumada en perspectiva? Este es el carácter de una persona consumada en perspectiva: aunque sea activo en los diversos quehaceres de sus compañeros en la vida santa, aún tiene alta estima por el entrenamiento en la virtud superior, entrenamiento en la mente superior, y entrenamiento en la sabiduría superior. Tal como una vaca con un nuevo ternero lo cuida mientras está pastando, de igual manera, este es el carácter de una persona consumada en perspectiva: aunque sea activo en los diversos quehaceres de sus compañeros en la vida santa, aún tiene alta estima por el entrenamiento en la virtud superior, entrenamiento en la mente superior, y entrenamiento en la sabiduría superior

“Él discierne, ‘Estoy dotado de el carácter de una persona consumada en perspectiva.’ Este es el quinto saber logrado por él que es noble, trascendente, no sostenido comúnmente por la persona ordinaria.

“Más aún, el discípulo de los nobles considera: ‘¿Estoy dotado con la fortaleza de una persona consumada en perspectiva?’ ¿Cuál es la fortaleza de una persona consumada en perspectiva? Esta es la fortaleza de una persona consumada en perspectiva: cuando el Dhamma y Disciplina proclamada por el Tathagata está siendo enseñado, es diligente, le presta atención, se embarca en ella con toda su mente, oye el Dhamma con oídos entusiasta.

“Él discierne, ‘Estoy dotado de la fortaleza de una persona consumada en perspectiva.’ Este es el sexto saber logrado por él que es noble, trascendente, no sostenido comúnmente por la persona ordinaria.

“Más aún, el discípulo de los nobles considera: ‘¿Estoy dotado con la fortaleza de una persona consumada en perspectiva?’ ¿Cuál es la fortaleza de una persona consumada en perspectiva? Esta es la fortaleza de una persona consumada en perspectiva: cuando el Dhamma y Disciplina proclamada por el Tathagata está siendo enseñado, obtiene una comprensión del significado, obtiene una comprensión del Dhamma, obtiene gozo conectado con el Dhamma.

“Él discierne, ‘Estoy dotado de la fortaleza de una persona consumada en perspectiva.’ Este es el séptimo saber logrado por él que es noble, trascendente, no sostenido comúnmente por la persona ordinaria.

“Un discípulo de los nobles así poseyendo siete factores tiene bien examinado el carácter para la realización del fruto de la entrada-en-la-corriente. Un discípulo de los nobles así poseyendo siete factores está dotado del fruto de la entrada en la corriente.”

— MN 48

“Hay una manera de reconocimiento mediante la que un monje que es un aprendiz, puesto a nivel de aprendiz, puede discernir que ‘Soy un aprendiz,’ y mediante la que un monje que es un adepto  [es decir, un arahant], puesto a nivel de adepto, puede discernir que ‘Soy un adepto.’

“¿Y cuál es la manera de reconocimiento mediante la que un monje que es un aprendiz, puesto a nivel de aprendiz, puede discernir que ‘Soy un aprendiz’? Está el caso en que un monje que es un aprendiz discierne, como realmente es, que ‘Esto es sufrimiento… Esto es el originamiento del sufrimiento… Esto es el cese del sufrimiento… Esto es la proceso de práctica que conduce al cese del sufrimiento.’ esta es una manera de reconocimiento mediante la que un monje que es un aprendiz, puesto a nivel de aprendiz, puede discernir que ‘Soy un aprendiz,’

“Más aún, el monje que es un aprendiz reflexiona, ‘¿Hay fuera de esta [doctrina y disciplina] algún asceta o contemplativo que enseñe el verdadero, genuino, y preciso Dhamma como el Bendito’ Y discierne, ‘No, no hay asceta o contemplativo fuera de esta doctrina y disciplina que enseñe el verdadero, genuino, y preciso Dhamma como el Bendito.’ Esta también es una manera de reconocimiento mediante la que un monje que es un aprendiz, puesto a nivel de aprendiz, puede discernir que ‘Soy un aprendiz.’

“Más aún, el monje que es un aprendiz discierne las cinco facultades: la facultad de convicción… persistencia… atención interior… sosiego mental… sabiduría. Ve claramente con sabiduría su destino, excelencia, recompensa, y consumación, pero no las toca con su cuerpo. Esta también es una manera de reconocimiento mediante la que un monje que es un aprendiz, puesto a nivel de aprendiz, puede discernir que ‘Soy un aprendiz.’

“¿Y cuál es la manera de reconocimiento mediante la que un monje que es un adepto, puesto a nivel de adepto, puede discernir que ‘Soy un adepto’? Está el caso en que un monje que es un adepto discierne las cinco facultades: la facultad de convicción… persistencia… atención interior… sosiego mental… sabiduría. Las toca con su cuerpo y ve claramente con sabiduría cómo son su destino, excelencia, recompensa, y consumación. Esta es una manera de reconocimiento mediante la que un monje que es un adepto, puesto a nivel de adepto, puede discernir que ‘Soy un adepto.’

“Más aún, el monje que es un adepto discierne las seis facultades sensoriales: la facultad de la vista… el oído… el olfato… el gusto… el cuerpo… la mente. Discierne, ‘Estas seis facultades sensoriales se desvanecerán totalmente, en todos lados, y en toda manera sin restos, y no surgirá ningún otro conjunto de seis facultades sensoriales en ningún lado o de ninguna manera.’ Esta también es una manera de reconocimiento mediante la que un monje que es un adepto, puesto a nivel de adepto, puede discernir que ‘Soy un adepto.'”

— SN 48.53

Entonces Anathapindika el dueño de hogar fue donde los merodeadores de otras creencias residían. Al llegar los saludó cortésmente. Luego de un intercambio de saludos amistosos y cortesías, se sentó a un lado. Mientras estaba sentado ahí, los merodeadores le dijeron, “Dinos, dueño de hogar, qué perspectivas tiene el contemplativo Gotama.”

“Venerables señores, no conozco totalmente qué perspectivas tiene el Bendito.”

“Bien, bien. Entonces no conoces totalmente qué perspectivas tiene el contemplativo Gotama. Luego dinos qué perspectivas tienen los monjes.”

“No conozco siquiera totalmente qué perspectivas tienen los monjes.”

“Entonces no conoces totalmente qué perspectivas tiene el contemplativo Gotama o siquiera cuáles tienen los monjes. Luego dinos qué perspectivas tienes tú.”

“No sería difícil para mi exponerles las perspectivas que yo tengo. Pero por favor, que los venerables expongan cada uno en línea con su postura, y entonces no será difícil para mi exponerles las perspectivas que yo tengo.”

Cuando esto se hubo dicho, uno de los merodeadores dijo a Anathapindika el dueño de hogar, “El cosmos es eterno. Solo esto es verdad; todo lo demás no tiene valor. Este es el tipo de perspectiva que yo tengo.”

Otro merodeador dijo a Anathapindika, “El cosmos no es eterno. Solo esto es verdad; todo lo demás no tiene valor. Este es el tipo de perspectiva que yo tengo.”

Otro merodeador dijo, “El cosmos es finito…”…”El cosmos es infinito…”…”El alma y el cuerpo son lo mismo…”…”El alma es una cosa y el cuerpo otra…”…”Después de la muerte un Tathagata existe…”…” Después de la muerte un Tathagata no existe…”…” Después de la muerte un Tathagata tanto existe como no existe…”…” Después de la muerte un Tathagata ni existe ni no existe. Solo esto es verdad; todo lo demás no tiene valor. Este es el tipo de perspectiva que yo tengo.”

Cuando esto fue dicho, Anathapindika el dueño de hogra dijo a los merodeadores, “En cuanto al venerable que dice, ‘El cosmos es eterno. Solo esto es verdad; todo lo demás no tiene valor. Este es el tipo de perspectiva que yo tengo,” su perspectiva surge de su propia atención inapropiada o en dependencia de las palabras de otro. Ahora, esta perspectiva ha sido llevada a existir, es fabricada, volicionada, dependientemente originada. Lo que sea que ha sido llevado a existir, que es fabricado, volicionado, dependientemente originado, es inconstante. Lo que sea que es inconstante es sufrimiento. Este venerable por ende adhiere a ese mismo sufrimiento, se somete a ese mismo sufrimiento.” (Similarmente con las otras posturas.)

Cuando esto fue dicho, los merodeadores dijeron a Anathapindika el dueño de hogar, “Nosotros hemos expuesto cada uno a ti en línea con nuestras posturas. Ahora dinos qué perspectivas tienes tú.”

“Lo que sea que ha sido llevado a existir, que es fabricado, volicionado, dependientemente originado, es inconstante. Lo que sea que es inconstante es sufrimiento. Lo que sea que es sufrimiento no es yo, no es lo que soy, no es mi mismo. Este es el tipo de perspectiva que yo tengo.”

“Entonces, dueño de hogar, lo que sea que ha sido llevado a existir, que es fabricado, volicionado, dependientemente originado, es inconstante. Lo que sea que es inconstante es sufrimiento. Tú entonces adhieres a ese mismo sufrimiento, te sometes a ese mismo sufrimiento.”

“Venerables señores, lo que sea que ha sido llevado a existir, que es fabricado, volicionado, dependientemente originado, es inconstante. Lo que sea que es inconstante es sufrimiento. Lo que sea que es sufrimiento no es yo, no es lo que soy, no es mi mismo. Habiendo visto esto bien con la sabiduría correcta como realmente se presenta, yo discierno además el escape superior de él como realmente se presenta.”

Cuando esto fue dicho, los merodeadores quedaron en silencio, avergonzados, sentados con sus hombros caídos, sus cabezas bajas, ensimismados, sin palabras. Anathapindika el dueño de hogar, percibiendo que los merodeadores quedaron en silencio, avergonzados…sin palabras, se levantó y fue donde el Bendito. Al llegar, habiéndose postrado ante el Bendito, se sentó a un lado. Mientras estaba sentado ahí, le contó al Bendito la totalidad de la conversación con los merodeadores.

[El Bendito dijo:] “Bien hecho, dueño de hogar. Bien hecho. Así es como periódicamente y correctamente has de refutar a aquellos hombres necios.” Luego instruyó, instó, provocó, y alentó a Anathapindika el dueño de hogar con una charla del Dhamma. Cuando Anathapindika el dueño de hogar fue instruido, instado, provocado, y alentado por el Bendito con una charla del Dhamma, se levantó de su asiento, y habiéndose postrado ante el Bendito, marchó, manteniendo al Bendito a su lado derecho. No mucho tiempo después, el Bendito se dirigió a los monjes: “Monjes, incluso un monje que hace tiempo ha penetrado el Dhamma en esta Doctrina y Disciplina haría bien, periódicamente y correctamente, en refutar a los merodeadores de otras persuasiones de la misma manera en que Anathapindika el dueño de hogar lo ha hecho.”

— AN 10.93

 Recompensas

Muchos de los pasajes que describen las recompensas de la entrada-en-la-corriente se centran en el destino del ganador de la corriente después de la muerte: Él/ella nunca renacerá en un plano inferior al humano, y tenderá a experimentar felicidad excepcional donde sea que renazca. En cuanto al número de renacimientos restantes para el ganador de la corriente antes del Desatamiento total, los textos distinguen tres niveles de logro.

“[Algunos,] con la destrucción de los tres grilletes, son ‘de-una-semilla’ (ekabijin): después de renacer solo una vez más en el plano humano, pondrán fin al sufrimiento y el estrés.

“O, no traspasando eso, no penetrando eso, con la destrucción de los tres grilletes son ‘de-familia-a-familia’ (kolankola): después de pasar por dos o tres familias más (de acuerdo al Comentario, esta frase debiese ser interpretada como ‘por dos a seis estados de existencia’), pondrán fin al sufrimiento y el estrés.

“O, no traspasando eso, no penetrando eso, con la destrucción de los tres grilletes son ‘de-máximo-siete-veces’ (sattakkhattuparama): después de pasar entre devas y seres humanos, pondrán fin al sufrimiento y el estrés.”

— AN 3.89

[El Buddha le habla a Nandaka, el ministro en jefe de los Licchavis, respecto a los factores de la entrada-en-la-corriente:] “Un discípulo de los nobles dotado de estas cuatro cualidades es un ganador de la corriente, firme, nunca más destinado a estados de miseria, de cabeza al auto-despertar…

“Más aún, un discípulo de los nobles dotado de estas cuatro cualidades está ligado a la larga vida, humana o divina; está ligado a la belleza, humana o divina; está ligado a la felicidad, humana o divina; está ligado al estatus, humano o divino; está ligado a la influencia, humana o divina.

“Te digo esto, Nandaka, no habiéndolo oído de otro brahmán o contemplativo. Sino, te lo digo habiéndolo sabido, visto, y realizado por mí mismo.”

Cuando esto fue dicho, cierto hombre le dijo a Nandaka, el ministro en jefe de los Licchavis, “Es hora de su baño, señor.”

[Nandaka respondió,] “Suficiente, digo, de este baño externo. Estoy satisfecho con este baño interno: confianza en el Bendito.”

— SN 55.30

El Canon a menudo posa gran importancia en el poder del último estado mental antes de la muerte en el determinar el plano futuro de existencia. Sin embargo, el poder de la entrada-en-la-corriente es tan grande que puede superar incluso a un estado mental turbio en el momento de muerte, asegurando que el siguiente renacimiento será uno bueno.

Mientras estaba ahí, Mahanama el Sakya dijo al Bendito, “Lord, este Kapilavatthu es rico y próspero, populoso y tumultuoso, sus callejas congestionadas. A veces, cuando entro en Kapilavatthu por la tarde luego de visitar al Bendito o a los monjes que inspiran la mente, me topo con un elefante en fuga, un caballo en fuga, una carroza en fuga, una carreta en fuga, una persona en fuga. En momentos como ese, mi atención respecto al Bendito se enturbia, mi atención respecto al Dhamma… la Sangha se enturbia. El pensamiento me ocurre, ‘Si fuese a morir en este momento, ¿cuál sería mi destino? ¿Cuál sería mi curso futuro?”

“No tengas miedo, Mahanama. No tengas miedo. Tu muerte no será una mala, tu deceso no será malo. Si la mente de uno ha sido por largo nutrida con convicción, nutrida con virtud, nutrida con aprendizaje, nutrida con renuncia, nutrida con sabiduría, entonces cuando el cuerpo — dotado de forma, compuesto de los cuatro elementos primarios, nacido de madre y padre, nutrido con arroz y gachas, sujeto a la inconstancia, a frotes, presiones, disolución, y dispersión — es comido por cuervos, buitres, halcones, perros, hienas, o todo tipo de criaturas, sin embargo la mente — por largo nutrida con convicción, nutrida con virtud, nutrida con aprendizaje, nutrida con renuncia, nutrida con sabiduría — se eleva y se separa.

“Supón que un hombre fuese a tirar un jarro de ghee o un jarro de aceite en un profundo lago de agua, donde se rompiese. Ahí las esquirlas y fragmentos del jarro se irían a fondo, mientras que el ghee o el aceite se elevaría y se separaría. De igual manera, si la mente de uno ha sido por largo nutrida con convicción, nutrida con virtud, nutrida con aprendizaje, nutrida con renuncia, nutrida con sabiduría, entonces cuando el cuerpo… es comido por cuervos, buitres, halcones, perros, hienas, o todo tipo de criaturas, sin embargo la mente… se eleva y se separa.”

— SN 55.21

[El Venerable Ananda le habla a Anathapindika:] “Un bien instruido discípulo de los nobles, cuando está dotado de estas cuatro cualidades [los factores de la entrada-en-la-corriente], no tiene terror, turbación, ni miedo en el momento de muerte respecto a la vida siguiente.”

— SN 55.27

“Luego está el caso de la persona que no tiene duda o perplejidad, que ha llegado a la certeza respecto al Verdadero Dhamma. Luego cae en una enfermedad seria. Mientras cae en una enfermedad seria, el pensamiento le ocurre, ‘No tengo duda o perplejidad, he llegado a la certeza respecto al Verdadero Dhamma.’ No se apesadumbra, no se atormenta; no solloza, ni golpea su pecho, ni delira. Esta también, es una persona que, sujeta a la muerte, no siente temor o terror a la muerte.”

— AN 4.184

“Tal como no es fácil tomar la medida de agua en el gran océano como ‘justo tantas cubetas de agua o cientos de cubetas de agua o miles de cubetas de agua o cientos de miles de cubetas de agua.’ Se le reconoce simplemente como una gran masa de agua que es irreconocible, inconmensurable. De igual manera, cuando un discípulo de los nobles está dotado de estas cuatro superabundancias de mérito, superabundancias de habilidad [los factores de la entrada-en-la-corriente], no es fácil de medir el mérito como ‘justo tanta superabundancia de mérito, superabundancia de habilidad, nutrición de dicha, celestial, fructificando en dicha que conduce a mundos celestes, conducente a lo que es agradable, placentero, encantador, feliz, y beneficioso.’ Es reconocido simplemente como una gran masa de mérito que es irreconocible, inconmensurable.”

— SN 55.41

“Monjes, aún cuando un emperador torna-rueda, habiendo ejercido soberana señoría sobre los cuatro continentes, en la ruptura del cuerpo, luego de la muerte, reaparece en el buen destino, mundos celestes, en compañía de los devas del Treinta-y-tres, y disfruta ahí en el bosque Nandana, rodeado de un consorte de ninfas, suplido y dotado de las cinco cuerdas del placer sensorial celestial, aún — debido a que no está dotado de cuatro cualidades — no está librado de [la posibilidad de ir a] mundos infernales, no está liberado del vientre animal, no está liberado de la esfera de las sombras hambrientas, no está liberado de planos de penurias, los malos destinos, las esferas inferiores.

“Y aunque un discípulo de los nobles viva de terrones de dádivas de alimento y vista túnicas de harapos, aún — debido a que está dotado de cuatro cualidades — está librado de mundos infernales, liberado del vientre animal, liberado de la esfera de las sombras hambrientas, liberado de planos de penurias, los malos destinos, las esferas inferiores

“¿Y cuáles son las cuatro? Está el caso en que un discípulo de los nobles está dotado de confianza verificada en el Despierto… confianza verificada en el Dhamma… confianza verificada en la Sangha… está dotado de virtudes apetecibles para los nobles… Está dotado de estas cuatro cualidades.

“Y entre el obtener los cuatro continentes y el obtener estas cuatro cualidades, el obtener los cuatro continentes no se iguala a un dieciseisavo del obtener estas cuatro cualidades.”

— SN 55.1

Dominio exclusivo sobre la tierra, ir a mundos celestes, reinado de todos los mundos: el fruto de la entrada-en-la-corriente los supera.

— Dhp 178

Luego el Bendito, tomando una pequeñez de polvo en la punta de su uña, dijo a los monjes, “¿Qué creen, monjes? ¿Qué es mayor: la pequeñez de polvo que tomé con la punta de mi uña, o esta gran tierra?”

“La gran tierra es por lejos mayor, lord. La pequeñez de polvo que el Bendito ha tomado con la punta de su uña es parecido a nada. No es un centésimo, un milésimo, un ciento de milésimo — esta pequeñez de polvo que el Bendito ha tomado con la punta de su uña — cuando se compara con la gran tierra.”

“De igual manera, monjes, para un discípulo de los nobles que es consumado en perspectiva, para un individuo que ha traspasado [a la entrada-en-la-corriente], el sufrimiento y estrés totalmente terminado y extinguido es por lejos mayor. Lo que permanece en el estado de tener a lo máximo siete vidas más es parecido a nada: no es un centésimo, un milésimo, un ciento de milésimo, cuando se compara con la previa masa de sufrimiento. Así de grande es el beneficio de traspasar al Dhamma, monjes. Así de grande es el beneficio de obtener el ojo del Dhamma.”

— SN 13.1

“Supongan, monjes, que hubiese un pozo de cincuenta leguas de ancho, cincuenta leguas de largo, y cincuenta leguas de profundidad, lleno y rebosante de agua de manera que un cuervo pudiese beber de él, y un hombre sacase un poco de agua de él con la punta de una hoja de pasto. ¿Qué piensan? ¿Cuál es mayor: el agua sacada con la punta de una hoja de pasto o el agua en el pozo?”

“El agua en el pozo es por lejos mayor, lord. El agua sacada con la punta de una hoja de pasto es parecido a nada. No es un centésimo, un milésimo, un ciento de milésimo — el agua sacada con la punta de una hoja de pasto — cuando se compara con el agua en el pozo.”

“De igual manera, monjes, para un discípulo de los nobles que es consumado en perspectiva, para un individuo que ha traspasado [a la entrada-en-la-corriente], el sufrimiento y estrés totalmente terminado y extinguido es por lejos mayor. Lo que permanece en el estado de tener a lo máximo siete vidas más es parecido a nada: no es un centésimo, un milésimo, un ciento de milésimo, cuando se compara con la previa masa de sufrimiento. Así de grande es el beneficio de traspasar al Dhamma, monjes. Así de grande es el beneficio de obtener el ojo del Dhamma.”

— SN 13.2

“Supongan, monjes, que el gran océano se extinguiese, totalmente, excepto por dos o tres gotas de agua. ¿Qué creen? ¿Cuál es mayor: el agua en el gran océano que se extinguió totalmente, o las dos o tres gotas de agua que quedaron? “

“Lord, el agua en el gran océano que se extinguió totalmente sería por lejos mayor. Las dos o tres gotas restantes serían parecido a nada. No es un centésimo, un milésimo, un ciento de milésimo — las dos o tres gotas restantes — cuando se comparan con el agua en el gran océano que se ha extinguido totalmente.”

“De igual manera, monjes, para un discípulo de los nobles que es consumado en perspectiva, para un individuo que ha traspasado [a la entrada-en-la-corriente], el sufrimiento y estrés totalmente terminado y extinguido es por lejos mayor. Lo que permanece en el estado de tener a lo máximo siete vidas más es parecido a nada: no es un centésimo, un milésimo, un ciento de milésimo, cuando se compara con la previa masa de sufrimiento. Así de grande es el beneficio de traspasar al Dhamma, monjes. Así de grande es el beneficio de obtener el ojo del Dhamma.”

— SN 13.8

No todas las recompensas de la entrada-en-la-corriente conciernen al destino después de la muerte. Muchas de ellas pertenecen también al aquí y ahora.

Entonces Anathapindika el dueño de hogar fue donde el Bendito y, al llegar, habiéndose postrado ante él, se sentó a un lado. Mientras estaba sentado ahí, el Bendito le dijo, “Cuando, en un discípulo de los nobles, se aquietan cinco formas de miedo y animosidad; él está dotado de los cuatro factores de la entrada-en-la-corriente; y cuando, mediante sabiduría, ha visto correctamente y comprendido correctamente el noble método, entonces si así lo desea puede declarar de sí mismo: ‘Los mundos infernales están acabados; los vientres animales están acabados; el estado de las sombras hambrientas está acabado; los estados de penurias, destitución, los malos destinos están acabados! Un ganador-de-la-corriente soy, firma, nunca más destinado a estados de miseria, de cabeza al auto-despertar!’

“¿Cuáles cinco formas de miedo y animosidad se aquietan?

“Cuando una persona toma vidas, entonces, con el tomar vidas como condición requisito, él produce miedo y animosidad en el aquí y ahora, produce miedo y animosidad en vidas futuras, experimenta concomitantes mentales de dolor y desesperación; pero cuando se abstiene de tomar vidas, no produce miedo y animosidad en el aquí y ahora, ni produce miedo y animosidad en vidas futuras, ni experimenta concomitantes mentales de dolor y desesperación: para quien se abstiene de tomar vidas, ese miedo y animosidad son así aquietados.

“Cuando una persona hurta… se embarca en sexo ilícito… dice mentiras…

“Cuando una persona bebe bebidas destiladas y fermentadas que provocan negligencia, entonces, con el beber bebidas destiladas y fermentadas que provocan negligencia como condición requisito, él produce miedo y animosidad en el aquí y ahora, produce miedo y animosidad en vidas futuras, experimenta concomitantes mentales de dolor y desesperación; pero cuando se abstiene de beber bebidas destiladas y fermentadas que provocan negligencia, no produce miedo y animosidad en el aquí y ahora, ni produce miedo y animosidad en vidas futuras, ni experimenta concomitantes mentales de dolor y desesperación: para quien se abstiene de beber bebidas destiladas y fermentadas que provocan negligencia, ese miedo y animosidad son así aquietados.

“Estas son las cinco formas de miedo y animosidad que se aquietan.”

— AN 10.92

“Estas son las cinco recompensas de la convicción en una persona laica. ¿Cuáles cinco?

“Cuando las personas verdaderamente buenas en el mundo muestran empatía, muestran empatía primero a personas con convicción, y no a personas sin convicción. Cuando visitan, visitan primero a personas con convicción, no a personas sin convicción. Cuando aceptan ofrendas, aceptan ofrendas primero a personas con convicción, no a personas sin convicción. Cuando enseñan el Dhamma, enseñan el Dhamma primero a personas con convicción, no a personas sin convicción. Una persona de convicción, en la ruptura del cuerpo, luego de la muerte, surgirá en un buen destino, los mundos celestes. Estas son las cinco recompensas de la convicción en una persona laica.

“Tal como un gran árbol baniano, a nivel de suelo donde cuatro caminos se juntan, es un refugio para las aves de todo alrededor, así también una persona laica de convicción es un refugio para muchas personas: monjes, monjas, seguidores laicos, y seguidoras laicas.

“Un gran árbol cuyas ramas cargan frutos y hojas, con tronco y raíz y una abundancia de frutos: Ahí las aves hayan descanse. En esa deleitable esfera hacen su hogar. Aquellos que buscan sombra vienen a ella, aquellos que buscan frutos los encuentran para alimentarse. Así también con la persona consumada en virtud y convicción, humilde, sensible, gentil, deleitable, y afable: A él viene aquellos sin contaminaciones — libres de pasión, libres de aversión, libres de delusión — el campo de mérito para el mundo. Aquellos le enseñan el Dhamma que esclarece todo estrés. Y cuando él lo comprende, se libera de las contaminaciones, totalmente desatado.

— AN 5.38

 Consejo

Aunque sería placentero concluir esta guía de estudios con los pasajes anteriores de aliento, probablemente haremos mejor en seguir el ejemplo del Buddha, quien dirigió sus últimas palabras a sus discípulos ganadores de la corriente, alentándoles a no descansar satisfechos con las recompensas que les esperan, sino a mantener una actitud de diligencia.

“¿Y qué es la diligencia? Está el caso en que un monje custodia su mente de contaminaciones mentales y de cualidades mentales acompañadas de contaminación. Cuando su mente está custodiada de contaminaciones mentales y de cualidades mentales acompañadas de contaminación, la facultad de convicción llega a la culminación de su desarrollo… la facultad de persistencia… atención interior… sosiego mental… sabiduría llega a la culminación de su desarrollo.”

— SN 48.56

“¿Y cómo, Nandiya, un discípulo de los nobles vive negligentemente? Está el caso en que un discípulo de los nobles está dotado de confianza verificada en el Despierto… Satisfecho con esa confianza verificada en el Despierto, no se esfuerza en soledad de día o en retiro por la noche. Para él, viviendo así negligentemente, no hay dicha. No habiendo dicha, no hay alegría. No habiendo alegría, no hay serenidad. No habiendo serenidad, vive con dolor. Con dolor, la mente no se centra. Con la mente descentrada, los fenómenos no se hacen manifiestos. Cuando los fenómenos no son manifiestos, él es reconocido simplemente como alguien que vive negligentemente.

“Más aún, el discípulo de los nobles está dotado de confianza verificada en el Dhamma… confianza verificada en la Sangha… virtudes que son apetecibles para los nobles: no rasgadas, no rotas, no manchadas, no diseminadas, liberadoras, elogiadas por el sabio, no empañadas, conducentes al sosiego mental. Satisfecho con esas virtudes apetecibles para los nobles, no se esfuerza en soledad de día o en retiro por la noche. Para él, viviendo así negligentemente, no hay dicha. No habiendo dicha, no hay alegría. No habiendo alegría, no hay serenidad. No habiendo serenidad, vive con dolor. Con dolor, la mente no se centra. Con la mente descentrada, los fenómenos no se hacen manifiestos. Cuando los fenómenos no son manifiestos, él es reconocido simplemente como alguien que vive negligentemente…

“¿Y cómo, Nandiya, un discípulo de los nobles vive diligentemente? Está el caso en que un discípulo de los nobles está dotado de confianza verificada en el Despierto… No satisfecho con esa confianza verificada en el Despierto, se esfuerza en soledad de día y en retiro por la noche. Para él, viviendo así diligentemente, surge dicha. En quien tiene dicha, surge alegría. En quien tiene alegría, el cuerpo se serena. Cuando el cuerpo está sereno, uno siente placer. Sintiendo placer, la mente se centra. Con la mente centrada, los fenómenos se hacen manifiestos. Cuando los fenómenos son manifiestos, él es reconocido simplemente como alguien que vive diligentemente.

“Más aún, el discípulo de los nobles está dotado de confianza verificada en el Dhamma… confianza verificada en la Sangha… virtudes que son apetecibles para los nobles: no rasgadas, no rotas, no manchadas, no diseminadas, liberadoras, elogiadas por el sabio, no empañadas, conducentes al sosiego mental. No satisfecho con esas virtudes que son apetecibles para los nobles, se esfuerza en soledad de día y en retiro por la noche. Para él, viviendo así diligentemente, surge dicha. En quien tiene dicha, surge alegría. En quien tiene alegría, el cuerpo se serena. Cuando el cuerpo está sereno, uno siente placer. Sintiendo placer, la mente se centra. Con la mente centrada, los fenómenos se hacen manifiestos. Cuando los fenómenos son manifiestos, él es reconocido simplemente como alguien que vive diligentemente.”

— SN 55.40

“Por lo tanto, Dighavu, cuando estés establecido en estos cuatro factores de la entrada-en-la-corriente, debes desarrollar luego seis cualidades conducentes al claro saber. Permanece centrado en la inconstancia de todas las actividades, perceptivo al sufrimiento en lo que es inconstante, perceptivo a la impersonalidad de lo que es sufrimiento, perceptivo al abandono, perceptivo a la imparcialidad, perceptivo al cese. Así es como debes entrenarte.”

— SN 55.3