MN 2

MN 2

PTS: M i 6
Sabbasava Sutta: Todas las Proliferaciones
(extracto)
(…)
El Sublime dijo, “Bhikkhus, la finalización de las proliferaciones es para quien conoce-y-ve, les digo, no para quien no conoce y no ve. ¿Para quien conoce qué y ve qué? La atención apropiada y la atención inapropiada. Cuando un bhikkhu atiende inapropiadamente, surgen proliferaciones no surgidas, e incrementan las proliferaciones surgidas. Cuando un bhikkhu atiende apropiadamente, no surgen proliferaciones no surgidas, y las proliferaciones surgidas son abandonadas. Hay proliferaciones a ser abandonadas viendo (…)”“[1] ¿Y qué son las proliferaciones a ser abandonadas viendo? Está el caso en que una persona no-instruída común y corriente — que no tiene consideración por los extraordinarios, que no es bien-versado o disciplinado en su Dhamma; que no tiene consideración por las personas íntegras, que no es bien-versado o disciplinado en su Dhamma — no discierne qué asuntos son adecuados de atender ni qué asuntos son inadecuados de atender. Siendo esto así, no atiende a asuntos adecuados de atender y atiende a asuntos inadecuados de atender.

“¿Y cuáles son los asuntos inadecuados de atender a los que él atiende? Todo asunto tal que, cuando él les atiende, la proliferación no-surgida del sensualismo surge en él, y la proliferación surgida del sensualismo incrementa; la proliferación no-surgida de existir surge en él, y la proliferación surgida de existir incrementa; la proliferación no-surgida de la ignorancia surge en él, y la proliferación surgida de la ignorancia incrementa. Estos son los asuntos inadecuados de atender a los que él atiende.

“¿Y cuáles son los asuntos adecuados de atender a los que él no atiende? Todo asunto tal que, cuando él les atiende, la proliferación no-surgida del sensualismo no surge en él, y la proliferación surgida del sensualismo es abandonada; la proliferación no-surgida de existir no surge en él, y la proliferación surgida de existir es abandonada; la proliferación no-surgida de la ignorancia no surge en él, y la proliferación surgida de la ignorancia es abandonada. Estos son los asuntos adecuados de atender a los que él no atiende.

Mediante su atender a asuntos inadecuados de atender y mediante su no atender a asuntos adecuados de atender, tanto las proliferaciones no surgidas surgen en él, como las proliferaciones surgidas incrementan.

“Así es como atiende inapropiadamente: ‘¿Era yo en el pasado? ¿No era yo en el pasado? ¿Qué era yo en el pasado? ¿Cómo era yo en el pasado? ¿Habiendo sido qué, qué era yo en el pasado? ¿He de ser en el futuro? ¿He de no ser en el futuro? ¿Qué he de ser en el futuro? ¿Cómo he de ser en el futuro? ¿Habiendo sido qué, qué he de ser en el futuro?’ O bien está interiormente perplejo acerca del presente inmediato: ‘¿Soy? ¿No soy? ¿Qué soy? ¿Cómo soy? ¿De dónde ha venido este ser? ¿Dónde está destinado?’

“A medida que atiende inapropiadamente de esta manera, una de seis tipos de perspectiva surge en él: La perspectiva “yo tengo sí mismo” surge en él como verdadera y establecida, o la perspectiva “yo no tengo sí mismo”… o la perspectiva “es precisamente por medio del sí mismo que percibo el sí mismo”… o la perspectiva “es precisamente por medio del sí mismo que percibo el no-sí-mismo”…o la perspectiva “es precisamente por medio del no-sí mismo que percibo el sí mismo” surge en él como verdadera y establecida, o bien él tiene una perspectiva como esta: Este mismo sí-mismo mío — el conocedor que es sensible aquí y allá al fruto de los buenos y malos actos — es el sí-mismo mío que es constante, siempre-duradero, eterno, no sujeto a cambio, y permanecerá tal como es por la eternidad. Esto se llama un matorral de perspectivas, una jungla de perspectivas, una contorsión de perspectivas, un retorcimiento de perspectivas, una traba de perspectivas. Limitado por una traba de perspectivas, la persona no-instruida común y corriente no se libera del nacimiento, envejecimiento, y muerte, de la tristeza, lamentación, dolor, pesar, y desesperación. No se libera, les digo, del sufrimiento-y-estrés.

“El bien-instruido discípulo de los extraordinarios — que tiene consideración por los extraordinarios, que es bien-versado y disciplinado en su Dhamma; que tiene consideración por las personas íntegras, que es bien-versado y disciplinado en su Dhamma — discierne qué asuntos son adecuados de atender y qué asuntos son inadecuados de atender. Siendo esto así, no atiende a asuntos inadecuados de atender y atiende a asuntos adecuados de atender.

“¿Y cuáles son los asuntos inadecuados de atender a los que él no atiende? Todo asunto tal que, cuando él les atiende, la proliferación no-surgida del sensualismo surge en él, y la proliferación surgida del sensualismo incrementa; la proliferación no-surgida de existir surge en él, y la proliferación surgida de existir incrementa; la proliferación no-surgida de la ignorancia surge en él, y la proliferación surgida de la ignorancia incrementa. Estos son los asuntos inadecuados de atender a los que él no atiende.

“¿Y cuáles son los asuntos adecuados de atender a los que él atiende? Todo asunto tal que, cuando él les atiende, la proliferación no-surgida del sensualismo no surge en él, y la proliferación surgida del sensualismo es abandonada; la proliferación no-surgida de existir no surge en él, y la proliferación surgida de existir es abandonada; la proliferación no-surgida de la ignorancia no surge en él, y la proliferación surgida de la ignorancia es abandonada. Estos son los asuntos adecuados de atender a los que él atiende.

Mediante su no atender a asuntos inadecuados de atender y mediante su atender a asuntos adecuados de atender, las proliferaciones no surgidas no surgen en él, y las proliferaciones surgidas son abandonadas.

“Él atiende apropiadamente, “Esto es estrés”… “Esto es el originamiento del estrés”… “Esto es el cese del estrés”… “Esto es el modo conducente al cese del estrés”. A medida que atiende apropiadamente de esta manera, tres trabas son abandonadas en él: la perspectiva-de-identidad, la duda, y el aferramiento a preceptos-y-prácticas. Estas se llaman las proliferaciones a ser abandonadas viendo.”

(…)
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