Dhamma

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Un Entrenamiento Gradual

El Dhamma, la verdad enseñada por el Buddha, es descubierto gradualmente mediante práctica sostenida. El Buddha aclaró muchas veces que el Despertar no ocurre como un rayo de la nada en la mente no entrenada ni preparada. En vez, es la culminación de un largo viaje de muchas etapas:[1]

Así como el océano tiene un descenso gradual, una pendiente gradual, una inclinación gradual, con una caída repentina solo después de un largo trecho, de igual manera esta Doctrina y Disciplina (dhamma-vinaya) tiene un entrenamiento gradual, un comportamiento gradual, una progresión gradual, con una penetración en el conocimiento solo después de un largo trecho.

— Ud 5.5

Monjes, yo no digo que el logro del conocimiento es todo de una sola vez. En vez, el logro del conocimiento ocurre luego de un entrenamiento gradual, un actuar gradual, una práctica gradual. ¿Y cómo es que hay logro del conocimiento luego de un entrenamiento gradual, un actuar gradual, una práctica gradual? Está el caso en que, cuando la convicción ha surgido, uno visita [a un maestro]. Habiendo visitado, uno se hace cercano. Habiéndose hecho cercano, uno pone oído. Habiendo puesto oído, uno oye el Dhamma. Habiendo oído el Dhamma, uno lo recuerda. Recordándolo, uno penetra en el significado de las enseñanzas. Penetrando en el significado, uno llega a concordar por medio de sopesar las enseñanzas. Concordando mediante sopesar las enseñanzas, surge entusiasmo. Cuando surge entusiasmo, uno está dispuesto. Cuando uno está dispuesto, uno contempla. Habiendo contemplado, uno hace un esfuerzo. Habiendo hecho un esfuerzo, uno comprende con el cuerpo la verdad última y, habiéndola penetrado con sabiduría, la ve.

— MN 70

Las enseñanzas del Buddha están infundidas con esta noción de desarrollo gradual. Su método de “instrucción gradual” (anupubbi-katha), que aparece en variadas formas en incontables suttas, siempre sigue el mismo arco: guía a los recién llegados desde los primeros principios pasando progresivamente por enseñanzas más avanzadas, hasta la comprensión de las Cuatro Nobles Verdades y la realización total del nibbana:

Luego el Bendito, habiendo abarcado la mente de la asamblea entera con su mente, se preguntó, “¿Ahora, quién aquí es capaz de comprender el Dhamma?” Vio a Suppabuddha el leproso sentado en la asamblea, y al verlo el pensamiento le ocurrió, “Esta persona aquí es capaz de comprender el Dhamma.” Entonces, dirigido a Suppabuddha el leproso, dio una charla paso-a-paso, esto es, una charla acerca del dar, una charla acerca de la virtud, una charla acerca de los mundos celestes; declaró las desventajas, la degradación, y corrupción de las pasiones sensoriales, y las recompensas de la renuncia. Luego, cuando vio que la mente de Suppabuddha el leproso estaba lista, maleable, libre de obstáculos, radiante, y luminosa, entonces dio la charla del Dhamma peculiar a los Despiertos, es decir, sufrimiento, origen, cese, y camino. Y así como una tela limpia, libre de manchas, absorbería apropiadamente una tintura, de igual manera, mientras Suppabuddha el leproso estaba sentado en ese mismo asiento, el limpio y claro ojo del Dhamma surgió en él, “Lo que está sujeto a originarse está sujeto a cesar.”

— Ud 5.3

En cada etapa de este “entrenamiento gradual” (anupubbi-sikkha), el practicante descubre una nueva e importante dimensión de la ley de causa-y-efecto — kamma, la piedra angular de la Perspectiva Correcta. Es entonces un marco organizador muy útil con el cual ver la totalidad de las enseñanzas del Buddha.

El entrenamiento gradual comienza con la práctica de la generosidad, que ayuda a comenzar el largo proceso de debilitar las tendencias habituales a aferrarse del practicante dormido — a perspectivas, a la sensorialidad, a modos inhábiles de pensamiento y conducta. A esto le sigue el desarrollo de la virtud, el nivel básico de comedimiento de los sentidos que ayuda al practicante a desarrollar un saludable y confiable sentido de sí mismo. La paz mental nacida de este nivel de comedimiento entrega la base para todo progreso posterior en el camino. El practicante ahora comprende que algunos tipos de felicidad son más profundos y más fiables que todo lo que la gratificación sensorial pueda entregar; la felicidad nacida de la generosidad y la virtud puede incluso conducir a renacer en mundos celestes — ya sea literal o metafóricamente. Pero eventualmente el practicante comienza a darse cuenta de las desventajas intrínsecas de incluso este tipo de felicidad: por bueno que el renacer en estados benéficos pueda ser, la felicidad que brinda no es verdadera y duradera, pues depende de condiciones sobre las que en últimas no tiene control alguno. Esto marca un momento decisivo y crucial en el entrenamiento, cuando el practicante comienza a comprender que la verdadera felicidad nunca puede encontrarse en el ámbito del mundo físico y sensorial. La única ruta posible hacia una felicidad sin condiciones yace en la renuncia, en alejarse del ámbito sensorial, cambiando las formas familiares y más bajas de felicidad por algo muchísimo más gratificante y noble. Ahora, al fin,el practicante está maduro para recibir las enseñanzas acerca de las Cuatro Nobles Verdades, que explica el curso de entrenamiento mental requerido para realizar la felicidad superior: nibbana.

Muchos Occidentales encuentran por primera vez las enseñanzas del Buddha en retiros de meditación, que comienzan típicamente con instrucciones para desarrollar las cualidades hábiles de la atención correcta y el reposo mental correcto. Vale la pena notar que, por importantes que son estas cualidades, el Buddha las ubicó hacia el final de su curso de entrenamiento gradual. El significado es claro: para obtener el mayor beneficio de la práctica de meditación, para llevar a su madurez total a todas las cualidades necesarias para el Despertar, la fase preparatoria fundamental no debe ser pasada por alto. No hay atajos en este proceso.

Aquí está el entrenamiento gradual en seis etapas del Buddha en más detalle:

  1. Generosidad (dana)
  2. Virtud (sila)
    Los 5 Preceptos
    Días Uposatha de observancia
  3. Mundos Celestes (sagga)
    Los Treinta y un Planos de Existencia
  4. Desventajas (adinava)
  5. Renuncia (nekkhamma)
  6. Las Cuatro Nobles Verdades (cattari ariya saccani)

La Noble Verdad de Dukkha (dukkha ariya sacca)
Dukkha

La ronda de renacimientos (samsara)

La Noble Verdad de la Causa de Dukkha (dukkha samudayo ariya sacca)
Ansia (tanha)
Ignorancia (avijja)

La Noble Verdad del Cese de Dukkha (dukkha nirodho ariya sacca)
Nibbana

La Noble Verdad del Camino que Conduce al Cese de Dukkha (dukkha nirodha gamini patipada ariya sacca) — El Noble Camino Óctuple. Los Comentarios agrupan los ocho factores del camino en tres divisiones:

Sabiduría (pañña):
1. Perspectiva Correcta (samma-ditthi)
Actuar Intencional
(kamma)

Amistad admirable (kalyanamittata)
2. Orientación Correcta (samma-sankappo)

Virtud (sila):
3. Hablar Correcto (samma-vaca)
4. Actuar Correcto (samma-kammanto)
5. Sustento Correcto (samma-ajivo)

Reposo Mental (samadhi):
6. Esfuerzo Correcto (samma-vayamo)
7. Atención Correcta (samma-sati)
8. Reposo Mental Correcto (samma-samadhi)
Jhana

Notas

1. Innumerables estudiantes durante los siglos han invertido su tiempo y energía en forcejear con la pregunta, “¿La Iluminación es ‘repentina’ o es ‘gradual’?” Este y otros pasajes del Canon ponen la visión del Buddha respecto al asunto bastante en claro: La mente se desarrolla gradualmente, hasta que está madura para dar el salto repentino al Despertar.