Hablar Correcto

Hablar Correcto

samma vaca

© 2005–2011

Hablar Correcto es el tercero de los ocho factores en el Noble Camino Óctuple, y pertenece a la división de virtud del camino.

La definición

“¿Y qué es el hablar correcto? Abstenerse de mentir, del hablar divisivo, del hablar abusivo, y de charlas banales: Esto se llama hablar correcto.”

— SN 45.8

Cinco claves para el hablar correcto

“Monjes, una frase dotada de cinco factores es bien dicha, no mal dicha. Es intachable e irreprochable por personas entendidas. ¿Cuáles cinco?

“Se dice en el momento adecuado. Se dice de verdad. Se dice afectuosamente. Se dice benéficamente. Se dice con una mente benevolente.”

— AN 5.198

El peligro de mentir

“Para la persona que transgrede una cosa, les digo, no hay mal acto que no pueda hacer. ¿Cuál cosa? Esto: decir una mentira deliberadamente,”

La persona que miente, que transgrede esta única cosa, trascendiendo la preocupación por el mundo siguiente: no hay mal que no pueda hacer.

— Iti 25

Di solo palabras que no hagan daño

“Uno debe hablar solo aquella palabra por la cual uno no atormentaría ni a sí mismo ni dañaría a otros. Esa palabra es en verdad bien dicha.

“Uno debe hablar solo palabras placenteras, palabras aceptables (para otros). Lo que uno dice sin traer males para otros es placentero.”

— Thag 21

Auto-purificación mediante el hablar bien escogido

“¿Y cómo se hace uno puro en tres maneras mediante el actuar verbal?

“Está el caso en que cierta persona, abandonando el falso hablar, se abstiene del falso hablar. Cuando ha sido llamado a una reunión del pueblo, a una reunión de grupo, a una congregación de sus familiares, de su gremio, o de la realeza, si se le pregunta como testigo, ‘Ven y di, buen hombre, lo que sabes’: Si no sabe, dice, ‘No sé.’ Si sabe, dice, ‘Sé.’ Si no ha visto, dice, ‘No he visto.’ Si ha visto, dice,  ‘He visto.’ De esta manera no dice concientemente una mentira por sí mismo, por otro, o por cualquier recompensa. Abandonando el falso hablar, se abstiene del falso hablar. Dice la verdad, adhiere a la verdad, es firme, de confianza, no un engañador del mundo.

“Abandonando el hablar divisivo se abstiene del hablar divisivo. Lo que ha oído aquí no lo dice allá para separar a aquellos de estos. Lo que ha oído allá no lo dice aquí para separar a estos de aquellos. Reconciliando a aquellos que se han separado o fortaleciendo a aquellos que están unidos, él ama la concordia, se deleita en la concordia, disfruta la concordia, dice cosas que crean concordia.

“Abandonando el hablar abusivo, se abstiene del hablar abusivo. Dice palabras que son calmantes al oído, que son afectuosas, que van al corazón, que son corteses, atractivas y placenteras para las personas en general.

“Abandonando la charla banal, se abstiene de la charla banal. Habla a tiempo, dice lo que es un hecho, lo que concuerda con la meta, el Dhamma y el Vinaya. Dice palabras dignas de atesorar, convenientes, razonables, circunscritas, conectas con la meta.

“Así es como uno se hace puro en cuatro maneras mediante el actuar verbal..”

— AN 10.176

Su relación con otros factores del camino

“¿Y cómo es la perspectiva correcta el precursor? Uno discierne el hablar incorrecto como hablar incorrecto, y el hablar correcto como hablar correcto. ¿Y qué es el hablar incorrecto? Mentir, andar con historias divisivas, el hablar abusivo, y las charlas banales…

“Uno intenta abandonar el hablar incorrecto y entrar en el hablar correcto: Este es el esfuerzo correcto de uno. Uno está atento a abandonar el hablar incorrecto y a entrar y permanecer en el hablar correcto: Esta es la atención correcta de uno. Así estas tres cualidades — perspectiva correcta, esfuerzo correcto, y atención correcta — rodean y circulan alrededor de el hablar correcto.”

— MN 117

El criterio para decidir qué vale la pena decir

[1] “En el caso de palabras que el Tathagata sabe que son no-objetivas, no-verdaderas, no-benéficas (o: no conectadas con la meta), no-queribles y desagradables para otros, él no las dice.

[2] ” En el caso de palabras que el Tathagata sabe que son objetivas, verdaderas, pero no-benéficas, no-queribles y desagradables para otros, él no las dice.

[3] ” En el caso de palabras que el Tathagata sabe que son objetivas, verdaderas, benéficas, pero no-queribles y desagradables para otros, él tiene un sentido del momento apropiado para decirlas.

[4] ” En el caso de palabras que el Tathagata sabe que son no-objetivas, no-verdaderas, no-benéficas, pero queribles y agradables para otros, él no las dice.

[5] ” En el caso de palabras que el Tathagata sabe que son objetivas, verdaderas, no-benéficas, pero queribles y agradables para otros, él no las dice.

[6] ” En el caso de palabras que el Tathagata sabe que son objetivas, verdaderas, benéficas, y queribles y agradables para otros, él tiene un sentido del momento apropiado para decirlas. ¿Por qué es eso? Porque el Tathagata tiene simpatía por los seres vivos.”

— MN 58

Habla solo el hablar que ni atormenta a sí mismo ni daña a otros. Ese hablar es realmente bien dicho. Habla solo hablar querible, hablar que es bienvenido. El hablar que no trae mal a otros es placentero.

— Sn 3.3

Reflexiona tu hablar, antes, durante, y después de hacerlo

[El Buddha le habla a su hijo, Rahula:] “Cuando sea que quieras realizar un acto verbal, debes reflexionar acerca de éste: ‘¿Este acto verbal que quiero realizar — conduciría a la auto-aflicción, a la aflicción de otros, o la de ambos? ¿Es un acto verbal inhábil, con consecuencias dolorosas, resultados dolorosos?’ Si, al reflexionar, sabes que conduciría a la auto-aflicción, a la aflicción de otros, o la de ambos; que sería un acto verbal inhábil, con consecuencias dolorosas, resultados dolorosos, entonces todo acto verbal de ese tipo es absolutamente inadecuado para ti realizarlo. Pero si al reflexionar sabes que provocaría aflicción… que sería un acto verbal hábil, con consecuencias felices, resultados felices, entonces todo acto verbal de ese tipo es adecuado para ti realizarlo.

“Mientras estás realizando un acto verbal debes reflexionar acerca de éste: ‘¿Este acto verbal que estoy realizando — conduce a la auto-aflicción, a la aflicción de otros, o la de ambos? ¿Es un acto verbal inhábil, con consecuencias dolorosas, resultados dolorosos?’ Si, al reflexionar, sabes que conduce a la auto-aflicción, a la aflicción de otros, o la de ambos… debes renunciar a él. Pero si al reflexionar sabes que no… puedes continuar con él.

“Habiendo realizado un acto verbal debes reflexionar acerca de éste… Si, al reflexionar, sabes que conducía a la auto-aflicción, a la aflicción de otros, o la de ambos; que fue un acto verbal inhábil, con consecuencias dolorosas, resultados dolorosos, entonces debes confesarlo, rebelarlo, abrirlo al Maestro o a un compañero sabio en la vida santa. Habiéndolo confesado… debes ejercitar la moderación en el futuro. Pero si al reflexionar sabes que no conducía a la aflicción… era un acto verbal hábil, con consecuencias felices, resultados felices, entonces debes permanecer mentalmente refrescado y alegre, entrenando día y noche en cualidades mentales hábiles.”

— MN 61

Tipos de habla a ser evitados por los contemplativos

“Mientras que algunos contemplativos y brahmanes, que viven del alimento obsequiado por fe, son adictos a hablar acerca de temas bajos tales como estos — hablar de reyes, ladrones, ministros de estado; ejércitos, alarmas, y batallas; comida y bebida; vestimenta, amoblado, joyas, y perfumes; familiares; transportes; aldeas, pueblos, ciudades, el campo; mujeres y héroes; chismes de la calle; historias de los muertos; historias de diversidad [discusiones filosóficas del pasado y el futuro], la creación del mundo y del mar, y charlas acerca de si las cosas existen o no — él se abstiene de hablar de temas bajos como estos. Esta, también, es parte de su virtud.

“Mientras que algunos contemplativos y brahmanes, que viven del alimento obsequiado por fe, son adictos a debates tales como estos — ‘¿Tú comprendes esta doctrina y disciplina? Yo soy el que comprende esta doctrina y disciplina. ¿Cómo podrías tú comprender esta doctrina y disciplina? Tú estás practicando erradamente. Yo estoy practicando correctamente. Yo estoy siendo consistente. Tú no. Lo que debió decirse primero lo dijiste al último. Lo que debió decirse al último lo dijiste primero. Lo que te tomó tanto tiempo en pensar ha sido refutado. Tu doctrina ha sido derrocada. Has perdido. Ve y trata de salvar tu doctrina; záfate si puedes!’ — él se abstiene de hablar de debates como estos. Esta, también, es parte de su virtud.”

— DN 2

“Monjes, no hagan la guerra verbal, diciendo: Tú no comprendes este Dhamma y disciplina, Yo comprendo este Dhamma y disciplina. ¿Cómo podrías tú comprenderlo? Tú has caído en prácticas erradas. Yo tengo la práctica correcta. Lo que debió decirse primero lo dijiste al último. Lo que debió decirse al último lo dijiste primero. Lo que yo digo es consistente. Lo que tú dices, no Lo que te tomó tanto tiempo en pensar ha sido refutado. Tu doctrina ha sido derrocada. Estás hablando porquerías! Estás equivocado; záfate si puedes!’

“¿Por qué no deben hacer esto? Tal hablar, monjes, no está relacionado con la meta, no es fundamental para la vida sagrada, no conduce al deshechizo, al desencanto, al cese, la tranquilidad, el conocimiento superior, el despertar o al Nibbana. Cuando tengan discusiones, monjes, deben discutir: Sufrimiento, el Surgimiento del Sufrimiento, su Cese, y el Camino que conduce a su Cese. ¿Por qué es eso? Porque tal hablar está relacionado con la meta… conduce al deshechizo… al Nibbana. Esta es la tarea que deben cumplir.”

— SN 56.9

Diez temas sanos de conversación

“Existen estos diez temas de conversación [apropiada]. ¿Cuáles diez? Hablar de la modestia, del contento, del retiro, del no-involucrarse, de despertar la persistencia, de la virtud, del reposo mental, de la sabiduría, de la liberación, y del conocimiento y visión de la liberación. Estos son los diez temas de conversación. Si se embarcasen repetidamente en estos diez temas de conversación, alumbrarían más que incluso el sol y la luna, tan grandes, tan poderosos — qué decir respecto a contemplativos de otras sectas.”

— AN 10.69

Cómo amonestar a otros hábilmente

“O bhikkhus, un bhikkhu que desea amonestar a otro debe hacerlo después de investigar cinco condiciones en sí mismo y luego de establecer otras cinco condiciones en sí mismo. ¿Cuáles son las cinco condiciones que debe investigar en sí mismo?

[1] “¿Soy yo alguien que practica la pureza en el actuar corporal, sin faltas ni manchas…?
[2] “¿Soy yo alguien que practica la pureza en el actuar verbal, sin faltas ni manchas…?
[3] “¿Está establecido en mí el corazón de benevolencia, libre de malicia, hacia los compañeros en la vida sagrada…?
[4] “¿Soy o no soy alguien que ha oído mucho, que tiene en mente lo que ha oído, que retiene lo que ha oído? Aquellas enseñanzas que son buenas en el comienzo, en medio, y al final, que proclaman perfectamente el espíritu y la letra de la totalmente purificada vida sagrada — ¿han sido esas enseñanzas oídas por mí, tenidas en mente, practicadas en el hablar, sopesadas en el corazón y correctamente penetradas por la comprensión…?
[5] “¿Están los Patimokkhas [reglas de conducta para monjes y monjas] totalmente aprendidos de corazón, bien analizados con total conocimiento de sus significados, claramente divididos sutta por sutta y conocidos al menor detalle por mí…?

“Estas cinco condiciones deben ser investigadas en sí mismo.

“¿Y cuáles otras cinco condiciones deben ser establecidas en sí mismo?

[1] “¿Hablo yo en el momento adecuado, o no?
[2] “¿Hablo lo que es cierto, o no?
[3] “¿Hablo gentilmente o soezmente?
[4] “¿Hablo provechosamente o no?
[5] “¿Hablo con un corazón amable, o maliciosamente en el interior?

“O bhikkhus, estas cinco condiciones deben ser investigadas en sí mismo y las últimas cinco deben ser establecidas en sí mismo por un bhikkhu que desea amonestar a otro.”

— AN V (De The Patimokkha, Ñanamoli Thera, trans.)