Orientación Correcta

Orientación Correcta

samma sankappo

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Orientación Correcta (o Intención Correcta) es el segundo de los ocho factores en el Noble Camino Óctuple, y pertenece a la división de sabiduría del camino.

La definición

“¿Y qué es orientación correcta? Estar orientado hacia la renuncia, hacia la ausencia de malevolencia, hacia la inofensividad.”

— SN 45.8

Cultivando vías hábiles de pensamiento

“¿Y cómo se purifica uno en tres maneras mediante el actuar mental? Está el caso en que cierta persona no es codiciosa. No codicia las pertenencias de otros, pensando, ‘O, que lo que pertenece a otros fuese mío!’ No sostiene malevolencia alguna y no es corrupto en las orientaciones de su corazón. [Piensa,] ‘Que estos seres sean libres de animosidad, libres de opresión, libres de peligro, y que se cuiden con facilidad!’ Posee perspectiva correcta y no es retorcido en la manera en que ve las cosas: ‘Existe lo dado, lo ofrecido, lo sacrificado. Hay fruto o resultado de buenos o malos actos. Existe este mundo, y el siguiente, y madre, y padre, y seres renacidos espontáneamente; y brahmanes o contemplativos que, viviendo correctamente y practicando correctamente, proclaman este mundo y el siguiente después de haberlo conocido y realizado directamente por sí mismos.’ Así es como uno se purifica en tres maneras mediante el actuar mental.”

— AN 10.176

Su relación con otros factores del camino

“¿Y cómo es la perspectiva correcta el precursor? Uno discierne la orientación incorrecta como orientación incorrecta, y la orientación correcta como orientación correcta. ¿Y qué es la orientación incorrecta? Estar orientado hacia la sensorialidad, hacia la malevolencia, hacia el daño. Esto es orientación incorrecta…

“Uno intenta abandonar la orientación incorrecta y entrar en la orientación correcta: Este es el esfuerzo correcto de uno. Uno está atento a abandonar la orientación incorrecta y a entrar y permanecer en la orientación correcta: Esta es la atención correcta de uno. Así estas tres cualidades — perspectiva correcta, esfuerzo correcto, y atención correcta — rodean y circulan alrededor de la orientación correcta.”

— MN 117

Dividir el pensamiento en dos tipos

El Bendito dijo, “Monjes, antes de mi auto-despertar, cuando aún era un Bodhisatta no-despierto, se me ocurrió el pensamiento: ‘¿Por qué no me mantengo dividiendo mi pensamiento en dos tipos?’ Entonces hice del pensamiento imbuido en sensualismo, del pensamiento imbuido en malevolencia y del pensamiento imbuido en daño un tipo, y del pensamiento imbuido en renuncia, del pensamiento  imbuido en benevolencia y del pensamiento imbuido en no-daño otro tipo.

“Y mientras permanecía así diligente, ferviente y resuelto, surgió pensamiento imbuido en sensualismo. Discerní que ‘Ha surgido pensamiento imbuido en sensualismo en mí; y eso conduce a mi propia aflicción o a la aflicción de otros o a la aflicción de ambos. Obstruye el discernimiento, promueve las dificultades y no conduce al Desatamiento.’

“Cuando me di cuenta de que llevaba a mi propia aflicción, aminoró. Cuando me di cuenta de que llevaba a la aflicción de otros… a la aflicción de ambos… que obstruye el discernimiento, que promueve las dificultades y que no conduce al Desatamiento, aminoró. Cada vez que un pensamiento imbuido en sensualismo hubo surgido, simplemente lo abandonaba, lo removía, lo disipaba, lo eliminaba de la existencia.

“Y mientras permanecía así diligente, ferviente y resuelto, surgió pensamiento imbuido en malevolencia… imbuido en daño. Discerní que ‘Ha surgido pensamiento imbuido en malevolencia… imbuido en daño en mí; y eso conduce a mi propia aflicción o a la aflicción de otros o a la aflicción de ambos. Obstruye el discernimiento, promueve las dificultades y no conduce al Desatamiento.’

“Cuando me di cuenta de que llevaba a mi propia aflicción, aminoró. Cuando me di cuenta de que llevaba a la aflicción de otros… a la aflicción de ambos… que obstruye el discernimiento, que promueve las dificultades y que no conduce al Desatamiento, aminoró. Cada vez que un pensamiento imbuido en malevolencia… en daño hubo surgido, simplemente lo abandonaba, lo removía, lo disipaba, lo eliminaba de la existencia.”

— MN 19

Reflexionando los propios actos

“Cuando sea que quieras realizar un acto corporal, debes reflexionar acerca de éste: ‘¿Este acto corporal que quiero realizar — conduciría a la auto-aflicción, a la aflicción de otros, o la de ambos? ¿Es un acto corporal inhábil, con consecuencias dolorosas, resultados dolorosos?’ Si, al reflexionar, sabes que conduciría a la auto-aflicción, a la aflicción de otros, o la de ambos; que sería un acto corporal inhábil, con consecuencias dolorosas, resultados dolorosos, entonces todo acto corporal de ese tipo es absolutamente inadecuado para ti realizarlo. Pero si al reflexionar sabes que provocaría aflicción… que sería un acto corporal hábil, con consecuencias felices, resultados felices, entonces todo acto corporal de ese tipo es adecuado para ti realizarlo.

Mientras estás realizando un acto corporal debes reflexionar acerca de éste: ‘¿Este acto corporal que estoy realizando — conduce a la auto-aflicción, a la aflicción de otros, o la de ambos? ¿Es un acto corporal inhábil, con consecuencias dolorosas, resultados dolorosos?’ Si, al reflexionar, sabes que conduce a la auto-aflicción, a la aflicción de otros, o la de ambos… debes renunciar a él. Pero si al reflexionar sabes que no… puedes continuar con él.

Habiendo realizado un acto corporal debes reflexionar acerca de éste… Si, al reflexionar, sabes que conducía a la auto-aflicción, a la aflicción de otros, o la de ambos; que fue un acto corporal inhábil, con consecuencias dolorosas, resultados dolorosos, entonces debes confesarlo, rebelarlo, abrirlo al Maestro o a un compañero sabio en la vida santa. Habiéndolo confesado… debes ejercitar la moderación en el futuro. Pero si al reflexionar sabes que no conducía a la aflicción… era un acto corporal hábil, con consecuencias felices, resultados felices, entonces debes permanecer mentalmente refrescado y alegre, entrenando día y noche en cualidades mentales hábiles.

… [Similarmente con actos verbales y actos mentales]…

Por lo tanto, Rahula, debes entrenarte: ‘Purificaré mis actos corporales mediante repetida reflexión. Purificaré mis actos verbales mediante repetida reflexión. Purificaré mis actos mentales mediante repetida reflexión.’ Así has de entrenarte.”

— MN 61

Benevolencia

“Aquí, bhikkhus, cierta persona permanece con su corazón imbuido en benevolencia extendiéndola hacia un cuadrante, igual al segundo cuadrante, igual al tercer cuadrante, igual al cuarto cuadrante, y así también arriba, abajo, alrededor, y hacia todos lados, y a todos como a sí mismo; permanece con su corazón abundante, elevado, inconmensurable de benevolencia, sin hostilidad ni malevolencia, extendiéndola sobre el mundo entero.”

— AN 4.125

Para uno, para otros

“De dos personas que practican el Dhamma en línea con el Dhamma, teniendo un sentido del Dhamma, teniendo un sentido del significado — uno que practica por su propio beneficio y por el de otros, y uno que practica por su propio beneficio pero no por el de otros — aquel que practica por su propio beneficio pero no por el de otros ha de ser criticado por esa razón, aquel que practica por su propio beneficio y por el de otros, ha de ser elogiado.”

— AN 7.64