Jhana

Jhana

jhana

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Jhana es un estado meditativo de profunda quietud y reposo mental en el que la mente se sumerge completamente. Es la piedra angular en el desarrollo del reposo mental correcto.

La definición (con símiles)

[Primer jhana]

“Está el caso en que un monje — bien retirado de la sensorialidad, retirado de cualidades mentales inhábiles — entra y permanece en el primer jhana: con alegría y placer nacidos del retiro, acompañados de pensamiento dirigido y evaluación. Él impregna y llena, baña y repleta este mismo cuerpo con la alegría y placer nacidos del retiro. No hay nada en su cuerpo entero sin abarcar por la alegría y placer nacidos del retiro.

“Así como un hábil hombre de baño o aprendiz de hombre de baño vertería polvo de baño en una palangana de bronce y la presionaría, salpicándola una y otra vez con agua, de manera que la bola de polvo de baño — saturada, repleta de humedad, impregnada por dentro y por fuera — sin embargo no gotearía; así mismo, el monje impregna y llena, baña y repleta este mismo cuerpo con la alegría y placer nacidos del retiro. No hay nada en su cuerpo entero sin abarcar por la alegría y placer nacidos del retiro…

[Segundo jhana]

“Aún más, con el aquietamiento de pensamientos dirigidos y evaluaciones, él entra y permanece en el segundo jhana: con alegría y placer nacidos de la compostura mental, con unificación de conciencia libre de pensamiento dirigido y evaluación — con seguridad interior. Él impregna y llena, baña y repleta este mismo cuerpo con la alegría y placer nacidos de la compostura mental. No hay nada en su cuerpo entero sin abarcar por la alegría y placer nacidos de la compostura mental.

“Así como un lago con agua de vertiente manando desde el interior, sin influjos del este, del oeste, del norte, o del sur, y con los cielos periódicamente suministrando abundantes chubascos, de manera que la fresca fuente de agua manando desde el interior del lago lo impregnaría y llenaría, bañaría y repletaría con agua fresca, sin que haya parte del lago sin ser impregnado por el agua fresca; así mismo el monje impregna y llena, baña y repleta este mismo cuerpo con la alegría y placer nacidos de la compostura mental. No hay nada en su cuerpo entero sin abarcar por la alegría y placer nacidos de la compostura mental…

[Tercer jhana]

“Y más aún, con el desvanecimiento de la alegría, él permanece ecuánime, atento, y alerta, y siente placer en el cuerpo. Entra y permanece en el tercer jhana, del cual los Nobles declaran, ‘Ecuánime y atento, él tiene un estar placentero.’ Él impregna y llena, baña y repleta este mismo cuerpo con el  placer despojado de la alegría, de manera que no hay nada en su cuerpo entero sin abarcar por la el  placer despojado de la alegría.

“Así como en un pozo de lotos azules, blancos, o rojos, puede que hayan algunos de los lotos que, nacidos y crecido en el agua, se quedan inmersos en el agua y florecen sin salir de ella, de manera que están impregnados y llenos, bañados y repletos con el agua fresca desde la raíz hasta la punta, y nada de aquellos lotos estaría sin ser impregnado de agua fresca, así mismo, el monje impregna y llena, baña y repleta este mismo cuerpo con el  placer despojado de la alegría, de manera que no hay nada en su cuerpo entero sin abarcar por la el  placer despojado de la alegría…

[Cuarto jhana]

“Y más aún, con el abandono de placer y dolor — y con la previa desaparición de júbilo y pesar — entra y permanece en el cuarto jhana: con pureza de ecuanimidad y atención, ni placer ni dolor. Se sienta, impregnando el cuerpo con una conciencia pura y luminosa, de manera que no hay nada en su cuerpo entero sin abarcar por la conciencia pura y luminosa.

“Así como si un hombre estuviese sentado envuelto de la cabeza a los pies con una tela blanca de manera que no hubiese parte de su cuerpo hacia la que la tela blanca no se extendiese; así mismo, el monje se sienta, impregnando el cuerpo con una conciencia pura y luminosa, de manera que no hay nada en su cuerpo entero sin abarcar por la conciencia pura y luminosa.”

— AN 5.28

La maestría de los jhanas es una marca de sabiduría

“Yo declaro a una persona dotada de cuatro cualidades como alguien de gran sabiduría, un gran hombre. ¿Cuáles cuatro?

“Está el caso, brahmán, en que él practica por el bienestar y felicidad de muchas personas y ha establecido a muchas personas en el noble método, es decir, la rectitud de lo que es admirable, la rectitud de lo que es hábil.

“Él piensa cualquier pensamiento que quiera pensar, no piensa pensamiento alguno que no quiera pensar. Él determina cualquier resolución que quiera determinar, y no determina ninguna resolución que no quiera determinar. Él a logrado maestría de la mente respecto a los caminos del pensamiento.

“Él logra — cuando quiera, sin esfuerzo, sin dificultad — los cuatro jhanas que son estados mentales elevados, placenteros habitares en el aquí y ahora.

“Con la terminación de las fermentaciones mentales — él permanece en la liberación-de-conciencia y liberación-por-sabiduría libres de fermentación, habiéndolas directamente conocido y realizado por sí mismo en el aquí y ahora.

“… Yo declaro a una persona dotada de estas cuatro cualidades como alguien de gran sabiduría, un gran hombre.”

— AN 4.35

Jhana e insight, mano-a-mano

No hay jhana para aquel sin sabiduría, no hay sabiduría para aquel sin jhana. Pero aquel con ambos jhana y sabiduría: él está al borde del Desatamiento.

— Dhp 372