Generosidad

Generosidad

dana, caga

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Un tesoro

“¿Y qué es el tesoro de la generosidad? Está el caso de un discípulo de los nobles, con su conciencia limpia de la mancha de la mezquindad, viviendo en casa, libremente generoso, de manos abiertas, deleitándose en ser magnánimo, receptivo a pedidos, deleitándose en la distribución de dádivas. Esto se llama el tesoro de la generosidad.”

— AN 7.6

Un requisito para el progreso espiritual

“Sin abandonar estas cinco cualidades, uno es incapaz de entrar y permanecer en el primer jhana… el segundo jhana… el tercer jhana… el cuarto jhana; incapaz de realizar el fruto de la entrada-en-la-corriente… el fruto del un-retorno… el fruto del no-retorno… la arahanteidad. ¿Cuáles cinco? Mezquindad respecto al monasterio [alojamiento], mezquindad respecto a la familia [que ofrece apoyo], mezquindad respecto a las ganancias, mezquindad respecto al estatus, e ingratitud. Sin abandonar estas cinco cualidades, uno es incapaz de entrar y permanecer en el primer jhana… el segundo jhana… el tercer jhana… el cuarto jhana; incapaz de realizar el fruto de la entrada-en-la-corriente… el fruto del un-retorno… el fruto del no-retorno… la arahanteidad.

“Con el abandono de estas cinco cualidades, uno es capaz de entrar y permanecer en el primer jhana… el segundo jhana… el tercer jhana… el cuarto jhana; capaz de realizar el fruto de la entrada-en-la-corriente… el fruto del un-retorno… el fruto del no-retorno… la arahanteidad…”

— AN 5.256-263

Las recompensas de dar

“Estas son las cinco recompensas de la generosidad: Uno es querido y atrayente para las personas a lo largo, uno es admirado por buenas personas, el buen nombre de uno se esparce, uno no se aparta de los correctos deberes del dueño de hogar, y con la ruptura del cuerpo en la muerte, uno reaparece en un buen destino, en los mundos celestes.”

— AN 5.35

[El Buddha:] “Luego está el caso en que cierta persona se abstiene de tomar vidas, se abstiene de tomar lo que no ha sido dado, se abstiene de mala conducta sensual, se abstiene de hablar en falso, se abstiene de habla divisiva, se abstiene de habla abusiva, se abstiene de charlas banales, no es codicioso, no carga con malevolencia, y tiene perspectivas correctas. Y da alimento, bebida, vestimenta, transporte, joyas, perfumes, cremas, cama, alojamiento, y lámparas a brahmanes y contemplativos. Con la ruptura del cuerpo, después de la muerte, reaparece en la compañía de seres humanos. Ahí experimenta las cinco cuerdas de la sensorialidad humana [deleitables vistas, sonidos, olores, sabores, sensaciones táctiles]. Es porque se abstuvo de tomar vidas, se abstuvo de tomar lo que no ha sido dado, se abstuvo de mala conducta sensual, se abstuvo de hablar en falso, se abstuvo de habla divisiva, se abstuvo de habla abusiva, se abstuvo de charlas banales, no era codicioso, no cargaba con malevolencia, y tenía perspectivas correctas que reaparece en la compañía de seres humanos. Y es porque dio alimento, bebida, vestimenta, transporte, joyas, perfumes, cremas, cama, alojamiento, y lámparas a brahmanes y contemplativos que experimenta las cinco cuerdas de la sensorialidad humana.

[Similarmente para el caso del renacimiento en compañía de devas] “…Es porque se abstuvo de tomar vidas… y tenía perspectivas correctas que reaparece en compañía de devas. Y es porque dio alimento, bebida, vestimenta, transporte, joyas, perfumes, cremas, cama, alojamiento, y lámparas a brahmanes y contemplativos que experimenta las cinco cuerdas de la sensorialidad divina. Pero de cualquier manera, brahmán, el donante no se queda sin recompensa.”

[El brahmán Janussonin:] “Es sorprendente, Maestro Gotama, es asombroso, cómo eso es suficiente para que uno quiera dar un obsequio, suficiente para que uno quiera hacer una ofrenda, donde el donante no se queda sin recompensa.”

“Así es como es, brahmán. Así es como es. El donante no se queda sin recompensa.”

— AN 10.177

Nunca subestimes el poder de pequeños obsequios

“Aún si una persona arroja los enjuagues de un recipiente o una taza a un charco o estanque de una aldea, pensando, ‘Que cualquier animal que viva aquí se alimente de esto,’ eso sería fuente de mérito.”

— AN 3.57

Lo que no es dado se pierde

Así que mientras el mundo está en llamas con el envejecimiento y muerte, uno debe salvar [su riqueza] dando: lo que se da está bien salvado. Lo que se da rinde fruto como placer. Lo que no se da no: los ladrones se lo llevan, o los reyes; se quema o se pierde.

— SN 1.41

Superando la avaricia

Conquista la ira con carencia de ira; lo malo, con lo bueno; la mezquindad, con un obsequio; a un mentiroso, con la verdad.

— Dhp 223

Lo que un avaro teme, que le retiene de dar, es el peligro mismo que viene cuando no da.

— SN I.32

Ningún avaro va al mundo de los devas. Aquellos que no elogian el dar son necios. Los despiertos expresan su aprobación por dar y así hallar paz en el otro mundo.

— Dhp 177

Dar hasta el último alimento

“Si los seres conocieran, como yo conozco, los resultados de dar y compartir, no comerían sin haber dado, ni tampoco la mancha de la mezquindad abrumaría sus mentes. Aún si fuese su último mordisco, su último bocado, no comerían sin haber compartido, si hubiese alguien para recibir su obsequio. Pero puesto que los seres no conocen, como yo conozco, los resultados de dar y compartir, comen sin haber dado. La mancha de la mezquindad abruma sus mentes.”

— Iti 26

Dar en el momento apropiado

En el momento apropiado dan —  aquellos con sabiduría, receptivos, libres de mezquindad. Habiendo dado en el momento apropiado, sus corazones inspirados por los Nobles — rectos, como tal — su ofrenda porta una abundancia. Aquellos que se regocijan en ese obsequio o que dan asistencia, ellos, también, tienen parte del mérito, y la ofrenda no se reduce por ello. Así, con una mente sin vacilaciones, uno debe dar donde el obsequio porte gran fruto. El mérito es lo que establece a los seres en la siguiente vida.

— AN 5.36

Para cosechar las más altas recompensas, ¿a quién debemos dar?

“Aún si una persona arroja los enjuagues de un recipiente o una taza a un charco o estanque de una aldea, pensando, ‘Que cualquier animal que viva aquí se alimente de esto,’ eso sería fuente de mérito, qué decir de lo que se da a seres humanos. Pero sí digo que lo que es dado a una persona virtuosa es de gran fruto, y no tanto lo que es dado a una persona no virtuosa. Y la persona virtuosa ha abandonado cinco factores y está dotado de cinco.

“¿Cuáles cinco ha abandonado? Ha abandonado el deseo sensorial… la malevolencia… el letargo y somnolencia… la inquietud y ansiedad… la incerteza. Estos son los cinco factores que ha abandonado. ¿Y con cuáles cinco está dotado? Está dotado del agregado de la virtud de quien está más allá del entrenamiento… el agregado del reposo mental de quien está más allá del entrenamiento… el agregado de la sabiduría de quien está más allá del entrenamiento… el agregado de la liberación de quien está más allá de la liberación… el agregado del conocimiento y visión de la liberación de quien está más allá del entrenamiento. Estos son los cinco factores con los cuales está dotado.

“Les digo: Lo que es dado a quien ha abandonado estos cinco factores y está dotado de estos cinco, rinde gran fruto.”

— AN 3.57

Existen estos ocho individuos que son dignos de obsequios, dignos de hospitalidad, dignos de ofrendas, dignos de saludos reverenciales, el insuperable terreno de mérito para el mundo. ¿Cuáles ocho?

Aquel que ha entrado en la corriente, aquel que ha entrado en el curso de realización del fruto de la entrada-en-la-corriente, el una-vez-retornante, aquel que ha entrado en el curso de realización del fruto del un-retorno, el no-retornante, aquel que ha entrado en el curso de realización del fruto del no-retorno, el arahant, aquel que ha entrado en el curso para la arahanteidad.

Estos son los ocho individuos que son dignos de obsequios, dignos de hospitalidad, dignos de ofrendas, dignos de saludos reverenciales, el insuperable terreno de mérito para el mundo

— AN 8.59

Cómo da un obsequio una persona íntegra

“Estos cinco son obsequios de una persona íntegra. ¿Cuáles cinco? Una persona íntegra da un obsequio con un sentido de convicción. Una persona íntegra da un obsequio atentamente. Una persona íntegra da un obsequio en el momento apropiado. Una persona íntegra da un obsequio con un corazón empático. Una persona íntegra da un obsequio sin afectar adversamente a sí mismo o a otros.

— AN 5.148

Muchos frutos

[General Siha:] “¿Es posible, lord, señalar un fruto de la generosidad visible en el aquí y ahora?”

[El Buddha:] “Es posible, Siha. Aquel que da, que es un maestro del dar, es querido y encantador para las personas a lo largo. Y el hecho de que el que da, que es un maestro del dar, es querido y encantador para las personas a lo largo: este es un fruto de la generosidad visible en el aquí y ahora.

“Aún más, las buenas personas, las personas íntegras, admiran a quien da, quien es un maestro del dar. Y el hecho de que las buenas personas, las personas íntegras, admiren a quien da, a quien es un maestro del dar: este es un fruto de la generosidad visible en el aquí y ahora.

“Aún más, la buena reputación de quien da, de quien es un maestro del dar, se expande a lo lejos y a lo ancho. Y el hecho de que la buena reputación de quien da, de quien es un maestro del dar, se expanda a lo lejos y a lo ancho: este es un fruto de la generosidad visible en el aquí y ahora.

“Aún más, cuando quien da, quien es un maestro del dar, se acerca a cualquier asamblea de personas — guerreros nobles, brahmanes, dueños de hogar, o contemplativos — lo hace con seguridad de sí mismo y sin avergonzarse. Y el hecho de que cuando quien da, quien es un maestro del dar, se acerca a cualquier asamblea de personas — guerreros nobles, brahmanes, dueños de hogar, o contemplativos — lo hace con seguridad de sí mismo y sin avergonzarse: este es un fruto de la generosidad visible en el aquí y ahora.

“Aún más, en la ruptura del cuerpo, después de la muerte, aquel que da, que es un maestro del dar, reaparece en un buen destino, los mundos celestes. Y el hecho de que en la ruptura del cuerpo, después de la muerte, aquel que da, que es un maestro del dar, reaparezca en un buen destino, los mundos celestes: este es un fruto de la generosidad en la próxima vida.”

Cuando esto fue dicho, el General Siha dijo al Bendito: “En cuanto a los cuatro frutos de la generosidad visibles en el aquí y ahora que han sido señalados por el Bendito, no es el caso que los crea por convicción en el Bendito. Los conozco también. Yo soy uno que da, un maestro del dar, querido y encantador para las personas a lo largo. Yo soy uno que da, un maestro del dar; las buenas personas, las personas íntegras, me admiran. Yo soy uno que da, un maestro del dar, y mi buena reputación se expande a lo lejos y a lo ancho: ‘Siha es generoso, un emprendedor, un partidario de la Sangha.’ Yo soy uno que da, un maestro del dar, y cuando me acerco a cualquier asamblea de personas — guerreros nobles, brahmanes, dueños de hogar, o contemplativos — lo hago con seguridad de mí mismo y sin avergonzarme.

“Pero cuando el Bendito me dice,

But when the Blessed One says to me, ‘En la ruptura del cuerpo, después de la muerte, aquel que da, que es un maestro del dar, reaparece en un buen destino, los mundos celestes,’ eso no lo sé. Ahí es que voy por convicción en el Bendito.”

“Así es, Siha. Así es. En la ruptura del cuerpo, después de la muerte, aquel que da, que es un maestro del dar, reaparece en un buen destino, los mundos celestes.”

— AN 5.34

Muchos motivos, muchos frutos

“Sariputta, está el caso en que una persona da un obsequio buscando su propio provecho, con una mente aferrada [a la recompensa], buscando juntar para sí mismo [con el pensamiento], ‘Disfrutaré de esto después de la muerte.’ Da su obsequio — alimento, bebida, vestimenta, transporte; un collar, perfume, y ungüento, cama, alojamiento y una lámpara — a un brahmán o a un contemplativo. ¿Qué crees, Sariputta? ¿Podría una persona dar un obsequio de esta manera?”

“Sí, lord.”

“Habiendo dado este obsequio buscando su propio provecho — con una mente aferrada [a la recompensa], buscando juntar para sí mismo [con el pensamiento], ‘Disfrutaré de esto después de la muerte’ — en la ruptura del cuerpo, después de la muerte, reaparece en compañía de los Cuatro Grandes Reyes. Luego, habiendo agotado ese acto, ese poder, ese estatus, esa soberanía, es un retornante, volviendo a este mundo.

“Luego está el caso en que una persona da un obsequio sin buscar su propio provecho, sin una mente aferrada [a la recompensa], sin buscar juntar para sí mismo, ni [con el pensamiento], ‘Disfrutaré de esto después de la muerte.’ En vez, da su obsequio con el pensamiento, ‘Dar es bueno.’ Da su obsequio — alimento, bebida, vestimenta, transporte; un collar, perfume, y ungüento, cama, alojamiento y una lámpara — a un brahmán o a un contemplativo. ¿Qué crees, Sariputta? ¿Podría una persona dar un obsequio de esta manera?”

“Sí, lord.”

“Habiendo dado este obsequio con el pensamiento, ‘Dar es bueno,’ en la ruptura del cuerpo, después de la muerte, reaparece en compañía de los Devas del Treinta y Tres. Luego, habiendo agotado ese acto, ese poder, ese estatus, esa soberanía, es un retornante, volviendo a este mundo.

“O, en vez de pensar, ‘Dar es bueno,’ da su obsequio con el pensamiento, ‘Esto fue dado en el pasado, hecho en el pasado, por mi padre y abuelo. No sería correcto que yo dejara que esta vieja costumbre familiar se descontinuara’… en la ruptura del cuerpo, después de la muerte, reaparece en compañía de los Devas de las Horas. Luego, habiendo agotado ese acto, ese poder, ese estatus, esa soberanía, es un retornante, volviendo a este mundo.

“O, en vez… da su obsequio con el pensamiento, ‘Yo soy pudiente. Ellos no son pudientes. No sería correcto que yo, siendo pudiente, no diera un obsequio a aquellos que no son pudientes’…  en la ruptura del cuerpo, después de la muerte, reaparece en compañía de los Devas Contentos. Luego, habiendo agotado ese acto, ese poder, ese estatus, esa soberanía, es un retornante, volviendo a este mundo.

“O, en vez… da su obsequio con el pensamiento, ‘Así como eran los grandes sacrificios de los sabios del pasado — Atthaka, Vamaka, Vamadeva, Vessamitta, Yamataggi, Angirasa, Bharadvaja, Vasettha, Kassapa, & Bhagu — de igual manera será esta mi distribución de obsequios’… en la ruptura del cuerpo, después de la muerte, reaparece en compañía de los Devas que se deleitan creando. Luego, habiendo agotado ese acto, ese poder, ese estatus, esa soberanía, es un retornante, volviendo a este mundo.

“O, en vez… da su obsequio con el pensamiento, ‘Cuando este obsequio mío es dado, vuelve mi mente serena. Surgen gratificación y dicha’… en la ruptura del cuerpo, después de la muerte, reaparece en compañía de los Devas que tienen poder sobre las creaciones de otros. Luego, habiendo agotado ese acto, ese poder, ese estatus, esa soberanía, es un retornante, volviendo a este mundo.

“O, en vez de pensar, ‘Cuando este obsequio mío es dado, vuelve mi mente serena. Surgen gratificación y dicha,’ da su obsequio con el pensamiento, ‘Este es un adorno para la mente, un apoyo para la mente.’ Da su obsequio — alimento, bebida, vestimenta, transporte; un collar, perfume, y ungüento, cama, alojamiento y una lámpara — a un brahmán o a un contemplativo. ¿Qué crees, Sariputta? ¿Podría una persona dar un obsequio de esta manera?”

“Sí, lord.”

“Habiendo dado esto, no buscando su propio provecho, no con una mente aferrada [a la recompensa], no buscando juntar para sí mismo, ni [con el pensamiento], ‘Disfrutaré de esto después de la muerte,’

” — ni con el pensamiento, ‘Dar es bueno,’

” — ni con el pensamiento, , ‘Esto fue dado en el pasado, hecho en el pasado, por mi padre y abuelo. No sería correcto que yo dejara que esta vieja costumbre familiar se descontinuara,’

” — ni con el pensamiento, ‘Yo soy pudiente. Ellos no son pudientes. No sería correcto que yo, siendo pudiente, no diera un obsequio a aquellos que no son pudientes,’ ni con el pensamiento, ‘Así como eran los grandes sacrificios de los sabios del pasado — Atthaka, Vamaka, Vamadeva, Vessamitta, Yamataggi, Angirasa, Bharadvaja, Vasettha, Kassapa, & Bhagu — de igual manera será esta mi distribución de obsequios,’

” — ni con el pensamiento, ‘Cuando este obsequio mío es dado, vuelve mi mente serena. Surgen gratificación y dicha,’

” — sino con el pensamiento, ‘Este es un adorno para la mente, un apoyo para la mente’ — en la ruptura del cuerpo, después de la muerte, reaparece en compañía del Séquito de Brahma. Luego, habiendo agotado ese acto, ese poder, ese estatus, esa soberanía, él es un no-retornante. Él no vuelve a este mundo.

“Esta, Sariputta, es la causa, esta es la razón, por qué una persona da un obsequio de cierto tipo y no rinde gran fruto o gran beneficio, mientras que otra persona da un obsequio del mismo tipo y rinde gran fruto y gran beneficio.”

— AN 7.49

El mayor obsequio

Un obsequio del Dhamma supera a todos los obsequios

— Dhp 354

 

 

 

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